San Rafael
Martes 13 de Septiembre de 2011

El fiscal del caso Toledo denunció a seis personas por amenazas e insultos

Norberto Jamsech, quien no realizó acusación contra el único imputado en el crimen de Paula Toledo, denunció a dos hermanos de la víctima y a cuatro mujeres  

El fiscal del juicio por el crimen de Paula Toledo, Norberto Jamsech, quien no acusó al único imputado en el segundo debate finalizado la semana pasada, denunció penalmente a seis personas, entre ellas dos hermanos de Paula, por los incidentes que hubo al final de la lectura de la sentencia.

Concretamente el representante del Ministerio Público que entiende en las causas de la Primera Cámara del Crimen denunció a cuatro mujeres en el Juzgado de Faltas por “insultos y ofensas” y a los hermanos Toledo por amenazas ante la Fiscalía Correccional.

Estas derivaciones judiciales surgieron luego de conocida la sentencia absolutoria al único imputado de entonces, Marcos Graín, momento en que algunas personas reaccionaron con insultos e improperios diversos. Apenas pasó eso, Jamsech advirtió que haría la denuncia correspondiente si entendía que así lo ameritaba, acción que ya realizó.

Consultado al respecto, y apenas un día después de que volvieran a haber incidentes en una sala de debate (en el caso de la condena por homicidio a Pablo Rechi), el fiscal comentó a Diario Uno que “cuando pasan estas cosas, que el tribunal está presionado, hay cuestiones mediáticas, gente que viene a perturbar las audiencias, eso está previsto en el Código Penal, en el 241; como fiscal tengo la obligación de denunciar estos hechos”.

Jamsech, respecto a por qué tomó la decisión de hacer la denuncia, señaló que consideró que “habían cuatro personas que realmente habían perturbado en forma gravísima la audiencia, a mí me insultaron de todas manearas. También denuncié amenazas que profirieron hermanos de la víctima en el caso Toledo; a mi me amenazaron de muerte, lo denuncié como para que no se repita”.

Remarcando que la sala de debate es “algo serio, no una tribuna popular”, agregó que está notando que el nivel de violencia en la sala de audiencia se está volviendo absolutamente irregular. “Pienso que la sala de debate es un recinto sagrado, hay que tener la serenidad para escuchar las testimoniales, tratar de que el tribunal pueda tomar la decisión jurídica más adecuada”.

Debido a que llama la atención las denuncias, al ser preguntado sobre si los insultos y amenazas no los consideraba una molestia del momento de los familiares o amigos, respondió que las amenazas fueron serias y que no hay que minimizarlas.

“No nos olvidemos –consignó– que puede haber repercusiones en mi familia o en mi propia persona, porque las amenazas son absolutamente eficientes como para causar temor”.

 

En defensa de la no acusación

El tema que originó la explosión en la gente, además de la propia absolución del imputado, fue que Norberto Jamsech, en su alegato, no realizara una acusación contra el imputado, Marcos Graín.

Sobre el tema el fiscal volvió a sostener su postura sobre la falta de pruebas para sostener una acusación.

“No había nada que nos llevara a mantener la acusación, por lo tanto la ley nos obliga a pedir absolución en ese caso”, afirmó.

Comentarios