Política
Lunes 25 de Abril de 2016

El gobierno asegura que "no hay una ola generalizada de despidos"

El massismo impulsa un plan de promoción del empleo, en contraposición al PJ, que busca una ley para prohibir cesantías. El ministro de Trabajo de la Nación cuestionó los datos.

Si bien el gobierno nacional insistió ayer en que "no hay una situación de ola generalizada de despidos", la oposición legislativa, motorizada por el justicialismo, busca organizar un proyecto de ley anticesantías o, en su defecto, un plan de generación de empleo.

El ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Jorge Triaca, aseguró que, según los datos administrados por el Sistema Integrado Provisional Argentino (Sipa), "no hay una situación de ola generalizada de despidos, como quieren manifestar algunos dirigentes políticos de la oposición".

Sin embargo, dentro del arco justicialista se volvieron a oír voces que reclaman la aplicación de alguna medida que frene los despidos. Una de esas voces fue la del diputado nacional Marco Lavagna (del massista Frente Renovador), quien propuso un "plan de sostenimiento del empleo y fomento del empleo pyme".

En el Congreso nacional se está debatiendo la sanción de una ley de emergencia laboral con la finalidad de detener los despidos que se vienen produciendo en los sectores público y privado y que propone el pago de una doble indemnización para quienes sean echados del trabajo. Pero todo indica que el presidente Mauricio Macri vetaría esa propuesta en caso de que la oposición logre sumar fuerzas para su sanción.

 

Propuesta superadora. Frente a esa posición, Lavagna aseguró que, "si no hay una ley de protección del empleo, habrá una ley antidespidos" al asegurar que el Frente Renovador se encuentra preparando "una propuesta superadora".

El plan apunta a mantener "la continuidad de la emergencia ocupacional hasta el 30 de junio de 2018 y no hasta diciembre del 2016, como modificó el gobierno", además de proponer como mecanismo contra los despidos "un régimen de incentivo fiscal para pymes que se desarrolle mes a mes".

La iniciativa se dirige a "aquellas empresas con menos de cuarenta trabajadores" y también a las que "hayan mantenido o incrementado la planta de personal respecto de noviembre de 2015".

"Además, proponemos darle rango de ley al Programa de Recuperación Productiva y elevar a un salario y medio para las pymes. Y se deja un salario para las grandes empresas. Con esta medida buscamos que las pequeñas y medianas empresas sean las mayores beneficiadas y puedan acceder al Repro", agregó.

Consultado acerca de la posibilidad de implementar el programa propuesto por el massismo, Triaca dijo que "todas las alternativas que generan una discusión en ese sentido son bienvenidas".

Frente a las cifras que manejan los sindicalistas, que aseguran que ya se han registrado más de 100 mil despidos, el jefe del bloque de diputados del PRO, Nicolás Massot, dijo que "no hay datos objetivos ni exactos" y que "los únicos índices fidedignos" son los que maneja la cartera laboral, que indica que el desempleo está "apenas por encima del 7 por ciento, como en diciembre pasado".

Las leyes y la realidad. A su turno, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, relativizó la importancia del proyecto que impulsa la oposición para prohibir despidos al señalar que "con las leyes no se puede cambiar la realidad", y, en esa línea, sostuvo que "hay que generar condiciones para desarrollar más empleo".

"Soy un convencido de que con las leyes no se puede cambiar la realidad", afirmó el mandatario peronista y subrayó que, en cambio, Ejecutivo debe "generar condiciones para desarrollar más empleo".

"Acá no es cuestión de prohibir o no prohibir, hay que buscar cómo atacar los problemas", aseveró, para luego minimizar el posible impacto de la ley impulsada por el kirchnerismo, el massismo y el peronismo dialoguista, que lidera Diego Bossio.

En ese sentido, afirmó que a la inflación se la ataca "a través de una mayor oferta de bienes" que permita alcanzar la demanda, "no enfriando la economía sino generando mayor competitividad a los sectores productores de bienes".

Los gremios se preparan para la concentración del viernes

Las cinco centrales obreras confluirán por primera vez el viernes próximo, cuando concentren por el Día del Trabajador, en una convocatoria que tiene como telón de fondo un fuerte descontento por los despidos y la inflación.

La cita será, a las 15, frente al Monumento al Trabajo (cruce de las avenidas Independencia y Paseo Colón) y pondrá en escena a la primera manifestación del sector contra las políticas del gobierno nacional, si bien la convocatoria no incluirá una jornada de paro.

Las CGT Azopardo (Hugo Moyano), Alsina (Antonio Caló) y Azul y Blanca (Luis Barrionuevo) y las CTA de los Trabajadores (Hugo Yasky) y Autónoma (Pablo Micheli) pulen los detalles de la movilización, que tendrá como consignas centrales el freno a los despidos y a la inflación, la eliminación del impuesto a las ganancias y la actualización y universalización de las jubilaciones.

La relación entre el presidente Mauricio Macri y el sindicalismo sumó un nuevo desencuentro la semana pasada, cuando trascendió que la ley antidespido, proyecto que impulsa casi todo el arco opositor para frenar las desvinculaciones en serie, tanto en el sector público como en el privado, sería vetada por el mandatario.

Moyano señaló que un veto a esa ley sería "un golpe y un error muy grande" por parte del gobierno y avisó que, "seguramente, el conjunto de los trabajadores no lo aceptará d e ninguna manera".

El gobierno confirmó a los gremios un desembolso extra de 2.700 millones de pesos para las obras sociales y lugares en el directorio del Pami, lo cual habría desactivado un paro general, pero la presencia en la calle de las cinco centrales no deja de ser una señal de alarma a futuro.

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