Escenario
Martes 10 de Febrero de 2015

El Grammy coronó una cita con sus estrellas y marcó posición política

Sam Smith fue el gran ganador de la jornada, al llevarse cuatro gramófonos. Sorpresivo video del presidente Barack Obama. Actuaron Paul McCartney, Tony Bennett y AC/DC.

Los Grammy, la distinción más importante a nivel mundial en la industria de la música, consagraron al británico Sam Smith como la nueva estrella del momento, ya que se llevó 4 gramófonos en una gala con tintes reivindicativos en la que Beck dio la sorpresa y se distinguió a los latinos Carlos Vives, Rubén Blades, Calle 13 y Vicente Fernández (ver aparte).
  El Staples Center de Los Angeles se convirtió en la madrugada del lunes en un show de más de tres horas con vibrantes actuaciones, como la de Madonna, que con aires toreros interpretó un tema de su nuevo disco; Tony Bennett y Lady Gaga, muy cómplices con su “Cheek to Cheek”, Paul McCartney, que cantó junto a Rihanna; más AC/DC; Tom Jones y Jeff Lynne, de Electric Light Orchestra, quien cantó junto a Ed Sheeran.
  Beyoncé y Pharrell Williams tuvieron que conformarse con tres de los seis premios a los que optaban, aunque ninguno de los que ganaron eran de las categorías importantes.
  La rapera australiana Iggy Azalea, una de las favoritas para liderar un género históricamente reservado a los hombres, se fue a casa con las manos vacías, al igual que Taylor Swift, nueva princesa del pop, tras dejar el country que la vio nacer.
  Madonna cantó un pegadizo tema de su último álbum vestida con aires toreros, que contrastó con el minimalismo de “Four Five Seconds” de Rihanna, Paul McCartney y Kanye West.
  Smith vivió la mejor noche de su vida al llevarse tres de los cuatro premios más importantes que entregó la Academia de Grabación. El nuevo rey de la balada romántica fue nombrado mejor artista nuevo y ganó los Grammy a canción y grabación del año por “Stay With Me”, un tema que lo catapultó a la fama, aunque superó una acusación por plagio de Tom Petty. Es que, en rigor, el tema “I Won’t Back Down”, incluida en el álbum “Full Moon Fever”, de Petty, en 1989, es asombrosamente parecido, aunque está interpretado en una versión más rápida.
  El primer disco de Smith, “In The Lonely Hour”, con el que dejó de trabajar como camarero en Londres, se llevó además el gramófono a mejor álbum pop vocal. “Quiero dar las gracias al hombre que inspiró esta grabación, del que me enamoré el año pasado. Muchas gracias por romper mi corazón porque me diste cuatro Grammy”, dijo el cantante, al hablar abiertamente sobre su homosexualidad.
  Beck fue la gran sorpresa de la noche al llevarse contra todo pronóstico el gramófono a álbum del año por “Morning Phase”, un premio que reconoce sus más de dos décadas sobre los escenarios.
  Kanye West estuvo a punto de aguarle la fiesta cuando subió al escenario por considerar que Beyoncé merecía ganar el premio. “Si quieren que los verdaderos artistas vuelvan, tienen que dejar de jugar con nosotros”, aseguró West al canal E!.
  La melancolía y los arreglos musicales del disco de Beck, grabado principalmente en su casa, también le valieron los Grammy a mejor álbum de rock y mejor arreglo para álbum.
  Beyoncé sólo obtuvo los premios a mejor canción y mejor interpretación de R&B por “Drunk In Love”, además de otro por mejor álbum con sonido envolvente, una distinción por lo menos llamativa. Pharrell Williams, quien sorprendió con su look de gala pero en bermudas, recibió los premios a mejor álbum urbano contemporáneo por “Girl”, y mejor Interpretación pop individual y video por “Happy”, un hit que rotó durante 2014. En la ceremonia hizo una particular versión del tema, acompañado por un amplio cuerpo de baile y el pianista Lang Lang.
  El presidente estadounidense Barack Obama y la princesa del pop Katy Perry se unieron para convertir los premios Grammy, al menos durante unos minutos, en una campaña contra la violencia doméstica.
  Hacia el final del espectáculo en el estadio Staples Center de Los Angeles, Obama apareció inesperadamente en un mensaje grabado y transmitido en una pantalla gigante sobre el escenario. Su mensaje: urgir a los telespectadores a alzar su voz contra la violencia de género (ver aparte).
  El activismo de las estrellas fue el otro protagonista de la música, con Pharrel Williams, Prince y Beyoncé, quienes reclamaron el fin de las agresiones policiales contra los negros.

El mimo para los latinos y el recuerdo de Cerati

Rubén Blades, Calle 13, Carlos Vives y Vicente Fernández fueron los triunfadores de los Grammy en las categorías latinas, un género que se vio reforzado con la actuación en español de Juanes.
  El pañameño Rubén Blades ganó el Grammy a mejor álbum pop latino por “Tangos”, un género muy diferente a su habitual ritmo salsero.
  Calle 13, la banda formada por los puertorriqueños René Pérez y Eduardo Cabra, consiguieron el galardón a mejor álbum latino de rock, música urbana o contemporánea por “Multiviral”.
  Carlos Vives recibió el segundo gramófono de su carrera, al mejor álbum tropical latino, gracias a “Más + Corazón Profundo”, mientras que Vicente Fernández ganó con “Mano a mano” en el rubro mejor álbum de música regional mexicana.
  En el “In memoriam”, entre tantas estrellas del rock, el pop y el jazz, se recordó a Gustavo Cerati, en una imagen en la que lucía dos Grammy Latinos.

Mensaje grabadao de Obama: “En este momento, una de cada cinco mujeres en Estados Unidos ha sido víctima de violación o intento de violación. Y más de una de cada cuatro mujeres ha experimentado alguna forma de violencia doméstica”.

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