Economía
Lunes 05 de Septiembre de 2011

El mercado inmobiliario, sin ofertas y con mucha demanda

Desde el Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios aseguraron que los pedidos superan los ofrecimientos de alquileres y de compra-venta de inmuebles. Hay una distorsión de precios  

El mercado inmobiliario está “pesado y lento”, señaló Gabriel Moreno,  delegado del Colegio  de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza en San Rafael.

El boom inmobiliario  que se generó en años anteriores cuando los extranjeros comenzaron a invertir  en fincas y propiedades ha mermado, pero la demanda sigue y la oferta decreció.

Por ese motivo,  tanto el mercado de los alquileres como el de compra y venta  se ha distorsionado y no existen precios de referencia porque los valores de comercialización no se ajustan a la realidad.

Esta definición, según Moreno, se sustenta  cuando los tasadores le intentan poner un precio a los inmuebles y el titular no está de acuerdo con el mismo o se deja engañar por un comisionista que pretende meterse en el negocio.

Lo mismo ocurre cuando la transacción está vinculada a los alquileres, aunque en este segmento el precio sube porque la demanda, que no tiene acceso al crédito hipotecario,  es superior a la oferta.

Para Moreno el problema de los alquileres nace con la falta de crédito para comprar o construir una vivienda y la distorsión de precios es una consecuencia lógica de la falta de casas o departamento para alquilar.

Durante el año pasado el colegio realizó un relevamiento en toda la ciudad para ponerles precio a los terrenos pelados (ver infografía)

Para Moreno, ese estudio realizado fue muy importante y es una guía de referencia para el resto de las inmobiliarias.

“Lamentablemente –opinó el delegado del colegio– algunos no respetan esos valores y en muchas oportunidades se manejan precios que no se ajustan a la realidad  porque cuando el profesional tasa las propiedades debe tener en cuenta los valores del terreno según su ubicación, el precio del metro cuadrado de construcción y la antigüedad y los materiales de la casa construida; entonces si desde el inicio no nos ponemos de acuerdo, el precio  deja de ser el correcto”.

A modo de ejemplo, señaló que “hay un desfasaje en muchos barrios porque la gente cree que su casa vale más de lo que realmente cuesta”, y agregó: “En algunas zonas que antes no estaban integradas al centro, como el barrio Unimev, una casa cuyo precio real fluctúa entre los $240.000 y los $280.000 hoy se ofrece al mercado en  $320.000”.

En muchas oportunidades ese valor lo inflan los vecinos de la zona o los comisionistas no matriculados, que con tal de tomar el negocio realizan promesas que no se pueden cumplir, sentenció Moreno.

Loteos y fraccionamientos

Sin una ley de ordenamiento territorial los loteos y fraccionamientos han ganado terreno e invadido tierras productivas que ha perdido el departamento.

Los emprendedores han empezado a comercializar estos lotes sin servicios y muchas personas los han adquirido como inversión pero no tienen acceso al crédito para construir. Al respecto, Moreno dijo que “el crecimiento de estos emprendimientos no tiene en cuenta cómo  el Municipio los proveerá de los servicios que necesitan; los precios de venta tampoco son los reales”, concluyó.

 

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