Política
Jueves 20 de Octubre de 2011

El miedo irrumpió en los bunkers: el PJ y la UCR temen un golpe de su rival al filo del cierre de campaña

En los comandos de campañas temen lo peor en las últimas horas de proselitismo. Dicen los radicales: "No sabemos hasta donde van a llegar para confundir al electorado". Dicen los del Frente para la Victoria: "Si fueron capaces de repartir boletas truchas, pueden hacer cualquier cosa". Final al rojo vivo: Trifulca entre militantes de la UCR y el PJ en Guaymallén La guerra del "cortá boleta" y el "ponela toda"

Por Javier Polvani

El miedo irrumpió en la definición de la campaña electoral con la fuerza necesaria para condicionar los planes que tenían el PJ y la UCR para desplegar en las últimas 24 horas, antes de la entrada en vigencia de la veda del proselitismo previa a los comicios del domingo. En el seno de ambas fuerzas circulan especulaciones de diversas fuentes que aseguran que el enemigo se guarda una maniobra sucia para golpear sobre el filo de la campana.

“Si fueron capaces de repartir boletas truchas, pueden hacer cualquier cosa. No nos olvidamos de la campaña del 2003 (según los peronistas, entonces, el ex gobernador Roberto Iglesias jugó sucio para que Julio Cobos le ganara al candidato justicialista Guillermo Amstutz, actual postulante a la Intendencia de Las Heras pero por el Frente radical) ”, especuló un ladero de los candidatos del Frente para la Victoria. Mientras que en el Comité Radical generó suspicacias una denuncia del PJ en la Justicia por falsificación de boletas. “No sabemos hasta donde van a llegar para confundir al electorado”, advirtió el presidente del Comité, César Biffi.

Los dos partidos cruzaron acusaciones por ensuciar la campaña desde el inicio de la pelea electoral. La presunción de un golpe bajo del rival tenía fuerza en el PJ y la UCR desde entonces, pero si algo le faltaba para ganar adeptos una pelea a trompadas de militantes radicales y peronistas ocurrida el miércoles en Guaymallén coronó la escalada de violencia que se originó en el terreno de los discursos.

Este jueves, los candidatos a gobernador de los dos partidos harán sus actos de cierre de campaña y se cruzarán en dos debates televisivos. En sus entornos, estarán tan preocupados por los que genere el postulante propio como el enemigo. Y prestos a salir rebatir denuncias o insinuaciones negativas a los intereses de su partido.

El miércoles la apoderada del Frente para la Victoria, Miriam Gallardo, y el presidente del PJ mendocino, Rubén Miranda, acusaron públicamente y en la Justicia Electoral a los radicales de orquestar una campaña sucia distribuyendo boletas falsas de Cristina Fernández. Y la tropa de la fórmula integrada por Francisco Paco Pérez y Carlos Ciurca se puso en guardia a la espera de un nuevo golpe sobre el cierre de la campaña, este viernes a las 8.

Desde el sector contrario, César Biffi, jefe de la campaña del Frente Cívico Federal, acusó al justicialismo de “ensuciar” la fase final de la etapa proselitista con sus denuncias. Y más tarde señaló al PJ de Las Heras como responsable de una agresión física que sufrió el diputado radical Omar De Miguel en el medio de una gresca de proporciones protagonizada por militantes radicales y peronistas en Guaymallén.

“El PJ no ha hecho más que ensuciar la campaña desde que empezó. Quieren confundir al electorado”, endilgó Biffi y abrió el paraguas para lo que vendrá en las horas finales de la campaña.
 

 

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