Deportes
Miércoles 05 de Agosto de 2015

El Monumental quedó chico

El inmenso Estadio Antonio Vespucio Liberti, quedó pequeño ante la gran expectativa de los hinchas millonarios, que dos horas antes del inicio del partido llenaron el recinto riverplatense. Galería de fotos.

El recinto del barrio porteño de Núñez quedó chico ante la gran expectativa de los fanáticos millonarios, que ya dos horas antes del inicio del partido ante Tigres habían completado la capacidad permitida.
Luego, todos los sectores del estadio se fueron colmando de tal manera que la gente pedía a gritos que cierren “las puertas”.
El sector que más se llenó fue la tribuna Sivorí, que estuvo abarrotada tanto en la alta, como en la media y baja.
No obstante, poco le importó a los ansiosos hinchas que para acortar la espera hasta el pitazo inicial del árbitro uruguayo Darío Ubriaco se descargaron cantando la canción que se hizo famosa en la semifinal de vuelta ante Guaraní, en Asunción, que se entona con más fuerza en el momento que dice “de la mano del Muñeco vamos a Japoón….y dale alegría a mi corazón”.
La gente también se levantaba con “el que no salta abandonó”, en alusión a Boca Juniors, por el Superclásico de octavos de final que fue suspendido en La Bombonera.
La ansiedad se notaba en los rostros de los hinchas, desde aquel que peinaba canas y que vivió las finales de 1986 y 1996, hasta de los jóvenes que participaban por primera vez de esta experiencia. Los nervios no diferenciaban edades.
Luego del estruendoso recibimiento, el inicio del partido no calmó la tensión y el aliento se iniciaba desde donde se ubican “Los Borrachos del Tablón” y de a poco se expandía al resto de los sectores.
La lluvia que se largó a medida que fue corriendo el partido no achicó a los hinchas, que siguieron alentando para empujar al equipo de Gallardo, el más ovacionado de la noche, que fue uno más en la tribuna, ya que por la suspensión que recibió por ser expulsado en el primer partido observó el partido desde un palco.

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