La provincia
Sábado 07 de Mayo de 2016

El oso Arturo está decaído, no come y casi no ve

La directora del Zoológico, Mariana Caram, informó que hace 2 días debieron sacarlo de su pileta porque no pudo salir solo. Lo sedarían para tener un diagnóstico.

Los vaivenes de la salud y sufrires del oso Arturo en los últimos años hicieron que Mendoza fuera tristemente conocida como el lugar en cuyo zoológico ese animal del Polo Norte se las ingenia para soportar temperaturas que en verano superan los 40 grados. Sobre su traslado a Canadá opinaron desde especialistas y ecologistas hasta estrellas de Hollywood, la ex presidenta Cristina de Kirchner y centenares de miles de personas de todo el mundo se manifestaron por las redes sociales.
Por eso no es de extrañar que ahora, cuando el animal ya cumplió 30 años –el promedio de vida en su especie es de unos 21– genere una gran preocupación oficial por su delicado estado de salud, su evidente decaimiento y una notoria falta de apetito durante una semana. Por lo tanto, ante la alerta que encendieron desde el Zoológico, un equipo de veterinarios que controla su salud decidió monitorearlo durante el fin de semana y si no mejora, especulan con sedarlo para someterlo a distintos estudios que los orienten sobre un diagnóstico específico.
"Están preocupados porque antenoche (por el miércoles) el animal estaba en su pileta y como no ve casi nada, no podía salir por sus propios medios, por lo que los profesionales del Zoológico tuvieron que guiarlo para que llegara a su habitación. Por eso han decidido dejarlo allí y monitorearlo para ver cómo evoluciona", contó un profesional que fue consultado por las autoridades del Zoológico y que prefirió quedar en el anonimato.
Según comunicó en conferencia de prensa la directora del Zoo, Mariana Caram, Arturo "lleva una semana en estado de decaimiento", aunque justificó esta situación por la edad del oso, que ya es considerado un geronte.
En la tarde del viernes Diario UNO llegó hasta el recinto en el que vive Arturo, que curiosamente estaba impecable, sin rastros de comida ni suciedad alguna. Si bien su pileta continuaba siendo alimentada por 5 conductos de agua, el animal nunca salió de su cueva, en donde permanece –según las autoridades– para no empeorar su salud.
"Preferimos que esté en su recinto para poder monitorearlo permanentemente y ver cómo evoluciona. De acuerdo a eso en dos días emitiremos un parte médico y si no mejora, lo sedaremos para hacerle ecografías y radiografías, y poder tener un diagnóstico más preciso del porqué de la sintomatología que presenta. No queremos asustar a nadie, pero sí creímos necesario comunicar su estado", explicó la directora del paseo, Mariana Caram, quien no dejó de entusiasmarse con la noticia de que Arturo está empezando a comer un poco más.
La salud del emblemático ejemplar siempre tuvo a maltraer a cuanta autoridad pasó por el Zoológico en los últimos años. Arturo llegó a Mendoza en 1993, pero después de que en 2012 murieran su única compañera, Pelusa, y Winner, el oso polar que estaba en el zoológico de Buenos Aires, se convirtió en el único de su especie que permanece en cautiverio en el país. En el 2013 crujió la dirección del paseo, en manos de Roberto Filippo, cuando se conocieron imágenes refrescándolo con mangueras, y en 2014 Gustavo Pronoto debió explicarles a especialistas por qué no era conveniente trasladar a Arturo a Canadá.
Por Roxana Villegas
Fuente: Diario UNO de Mendoza

Comentarios