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Lunes 17 de Octubre de 2011

El papá que Jobs no conoció

Abdulfatá "John" Jandali, un inmigrante sirio que hoy ejerce de director de un casino en Reno (Nevada), se enteró en 2005 de que su hijo biológico era el co fundador de Apple Steve Jobs, fallecido la semana pasada. Lo mantuvo en secreto algunos años hasta que, preocupado por su salud, le mandó varios "e-mails" a su hijo. Hoy cuenta la triste historia de un encuentro que nunca tuvo lugar.

Durante todo el año pasado, Abdulfatá John Jandali mandaba periódicamente un mensaje de correo electrónico a Steve Jobs, el hijo que nunca conoció. Eran simples notas: "Feliz cumpleaños" o "Espero que estés mejor de salud".

No está claro si Jobs respondió alguna vez. Una persona cercana a la familia de Jobs dice que no, que no lo hizo, mientras que Jandali afirma que recibió dos respuestas cortas.

La última llegó seis semanas antes de la muerte de Jobs, según Jandali, y solo decía: "Gracias".

Para Jandali, aparte del iPhone 4 que lleva consigo, la historia de los e-mails es casi todo lo que tiene de un hijo que fue cofundador de Apple y se convirtió en uno de los empresarios más famosos del mundo.

Jandali, de 80 años y director general del casino Boomtown en las áridas colinas de las afueras de Reno (Nevada, EE.UU.), es responsable de una plantilla de unos 450 trabajadores. Sus compañeros elogian su estilo de liderazgo tranquilo y su maña para el marketing. Mientras recorría el local el viernes de la semana pasada, lo paró un empleado que le dio las gracias por haber vuelto a instalar las máquinas tragamonedas de cinco dólares. Jandali le estrechó la mano y luego se sentó en el puesto de fideos chinos del casino para comer el especial de salmón, como hace muchos días.

"No puedo atribuirme el mérito del éxito de mis hijos", tercia Jandali, que también es el padre de la famosa novelista Mona Simpson. Jobs fue entregado en adopción siendo un bebé. Jandali confiesa que casi no tenía contacto con él y que la relación que lo une a Simpson es tensa.

Los amigos íntimos del director de casino aseguran que el distanciamiento con sus hijos le ha causado una gran tristeza a lo largo de los años. Jandali mantuvo en secreto la paternidad de sus célebres vástagos hasta para sus más allegados, por miedo a que pensaran que buscaba aprovecharse de su fama.

"A mí me parece que es como si, toda su vida, lo hubiera lamentado (el distanciamiento) y hubiera deseado haber tomado otras decisiones o que las consecuencias hubieran sido distintas", comenta Keith Henson, director general de L'Auberge Lake Charles, un casino de Luisiana. Henson afirma que hasta hace tres años no se enteró de que Jandali era el padre de Jobs, y eso que fue su discípulo en Boomtown y también el padrino de su tercera boda.

El reciente empeoramiento de la salud de Jobs puso el foco sobre Jandali, algo que, según dice, le resulta incómodo. Jandali solo accedió a hablar para este reportaje en el restaurante de fideos chinos del casino tras puntualizar que no creía que su historia fuese lo bastante interesante para justificar la atención.

Con arrugas en los ojos y las canas coronando una cabeza sobre la que asoma la calvicie, Jandali recuerda físicamente a Jobs. En una mesa auxiliar de su oficina destaca una imagen publicitaria enmarcada de su hija, Mona Simpson, que dice que descargó de Internet.

Se enteró de la muerte de Jobs el miércoles de la semana pasada en la oficina, cuando un desconocido llamó para darle el pésame. Colgó el teléfono rápidamente. "No fue una sorpresa", explica Jandali. "Básicamente, todo lo que siento es tristeza".

Jandali no supo que Jobs era su hijo biológico hasta alrededor de 2005. Asegura no recordar cómo se enteró, pero que la noticia le causó "una gran impresión".

Empezó a ver videos en Internet de las famosas ponencias en las que Jobs presentaba los productos de Apple. Y durante este último año, cuando supo del empeoramiento de su salud, le mandó algunos e-mails."No sé por qué lo hice", reflexiona. "Supongo que porque me sentí mal cuando me enteré de su estado. Él tenía su vida y yo la mía, no estábamos en contacto. Si hubiéramos hablado, no sé qué le hubiera dicho".

Tras conocer la noticia del fallecimiento, llamó a Simpson. No le contestó, afirma. Y se puso a mirar las fotos de Jobs con 20 y 30 años que saturaban los portales de noticias en Internet.

"Ese es exactamente el mismo aspecto que tenía yo", afirma.

La semana pasada, Jandali leyó el discurso que dio Jobs en la Universidad de Stanford en 2005, aquel en el que el cofundador de Apple reflexionaba sobre la vida y la muerte y contaba la historia de su adopción. "Mi madre biológica era una joven estudiante de posgrado soltera... Le parecía muy importante que yo fuese adoptado por titulados universitarios", declaró en aquel discurso.

Jobs, que nació en San Francisco en 1955, también relataba allí que su madre biológica finalmente accedió a que lo adoptasen Paul Jobs -quien no había completado la educación secundaria y se había hecho maquinista- y Clara Jobs -que nunca llegó a licenciarse en la universidad-. Se crió cerca de San Francisco. Jobs sí reconocía que tenía relación con su madre y su hermana biológicas, pero no hablaba en público de Jandali.

Quienes conocen a Jandali afirman que su hijo y él tienen en común la capacidad intelectual y el instinto para comprender los deseos de los consumidores, aunque en contextos diferentes. Pero a diferencia de Jobs, un showman célebre por apasionar a las multitudes con sus nuevos productos, Jandali prefiere permanecer en segundo plano, según explican él y otros consultados.

En 1952 llegó a EE.UU., y se matriculó un año después en la Universidad de Wisconsin para sacarse el doctorado en Ciencias Políticas. Se concentró en averiguar cómo los países de Oriente Próximo podían salir del colonialismo. Los expedientes universitarios muestran que obtuvo su doctorado en 1956 con una tesis titulada Los esfuerzos de Naciones Unidas por establecer normas sobre la independencia nacional.

Mientras estudiaba en Madison inició una relación sentimental con Joanne Schieble, una estudiante de posgrado de logopedia de Green Bay. Schieble, que ahora lleva el nombre de Joanne Simpson, se quedó embarazada en 1954, pero según Jandali, su padre no aprobaba la relación.

Durante el embarazo, Simpson se fue a San Francisco unos cuantos meses para alejarse. Finalmente entregó en adopción a su hijo, Steve Jobs.

Simpson regresó a Madison y al cabo de poco tiempo murió su padre, lo que permitió que Simpson y Jandali se casasen. Después de licenciarse, se trasladaron a Siria pero, por aquel entonces, había un Gobierno de transición, lo que echó por tierra sus planes de convertirse en diplomático. Jandali explica que, en lugar de eso, dirigió una refinería de petróleo. Simpson no era feliz en Siria y volvió a Green Bay, donde dio a luz a su segunda hija, Mona.

Jandali explica que regresó a EE.UU. y empezó a enseñar en la Universidad de Wisconsin en Madison. Allí -y después en otras universidades- no publicó más que unos cuantos artículos en periódicos escritos en árabe (la Universidad de Wisconsin no tiene constancia de que Jandali estuviese empleado como profesor, pero es posible que enseñase alguna clase, según John Coleman, el actual jefe del departamento de Ciencias Políticas).

Unos años después, Jandali y Simpson se divorciaron, y ella volvió a casarse más tarde. Él no estuvo presente en la vida de Mona mientras crecía, reconocen tanto Jandali como una persona cercana a los Simpson. "Abandonó a la familia" y estaba "ilocalizable casi todo el tiempo", añade esa persona.

Siendo adulto, Jobs encontró a Joanne Simpson, la contactó y forjó una relación con ella, así como con Mona.

Según la Universidad de Wisconsin, donde obtuvo su doctorado, Jandali estuvo vinculado a varias universidades de todo EE.UU. En 1968 dio clases en el departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Nevada, en Reno. Sin embargo, su estancia allí fue breve y se marchó en 1970, según los expedientes de la universidad. En esa época ya poseía un restaurante en Reno, al que a veces invitaba a miembros de la facultad, recuerda Joe Crowley, un antiguo compañero de Reno que más tarde llegó a ser rector de la universidad.

Se casó con una mujer que trabajaba en el sector inmobiliario y tenía hijos mayores, relata Jandali. Compró un restaurante francés en quiebra en Reno y al tiempo lo vendió obteniendo un beneficio, antes de entrar un importante casino de Las Vegas para dirigir un restaurante. Se convirtió en jefe de alimentación y bebidas de Boomtown en 1999.

No mucho después, Boomtown y otros casinos de Reno se enfrentaron a la pérdida de clientes de fuera de California, que empezaban a acudir a casinos indios más cercanos a sus domicilios. Jandali recurrió a los locales como fuente de ingresos y en 2000 convenció al casino para que abriese un bufé de langostas, que sedujo a miles de clientes los fines de semana. "La gente pensó que estaba loco cuando se me ocurrió aquello", recuerda. "Pensaban que perderíamos dinero. Pero atrajo a muchas personas". Hansen, su antiguo compañero, dice que la iniciativa fue "una de las promociones más populares" de un casino en la región.

En 2006, tras haber enviudado, Jandali volvió a casarse y ahora vive en una urbanización privada de las afueras de Reno. Lee libros constantemente, normalmente en su iPad, según afirman él y otros consultados, y ha esbozado algunos libros de ficción y no ficción que espera terminar de escribir cuando se jubile.

Fuente: ElPais.es

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