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Sábado 10 de Septiembre de 2011

"¡El que no salta es un inglés!"

El tradicional cantito de las hinchadas argentinas se trasladó a la ciudad neocelandesa de Dunedin, y en el Otago Stadium, unos cuatro mil argentinos hicieron callar a los más de 15 mil ingleses presentes con su apoyo.

Unos cuatro mil argentinos se hicieron sentir con fuerza en el Otago Stadium, y si en el campo el resultado fue victoria 13-9 de Inglaterra sobre Los Pumas, en el debut en el Mundial de rugby de Nueva Zelanda, la revancha estuvo en las tribunas gracias al aliento "albiceleste".

Aún en desventaja, porque los rivales eran más de 15 mil, los hinchas argentinos cantaron de principio a fin y matizaron la decepción de la derrota con un grito conocido: "¡Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta, es un inglés!".

Dunedin vivió desde temprano, y finalmente, el clima verdadero del Mundial: si la presencia de los seleccionados ya provocaba ansiedad desde hace alrededor de una semana, la llegada de los miles de hinchas de uno y otro estalló en colores y emoción en el pintoresco centro de esta ciudad sureña, el "Octagon".

Los ingleses de rojo y blanco, los argentinos de albiceleste, hubo encuentros inevitables dentro y fuera de la cancha y un clima de total cordialidad, todo entre banderas, cantos, gorros, bufandas y una variedad infinita de cotillón.

Ni siquiera la cerveza en continuado ofrecida por los bares céntricos enturbió la pacífica convivencia.

Para los argentinos, eso sí, hubo un apoyo adicional: el de la tupida colonia escocesa afincada en Dunedin. Con los de "la Rosa" como "enemigo" común, se aliaron en las tribunas, saltaron para no ser ingleses y empujaron el esfuerzo de Los Pumas en el campo con su aliento bilingüe y el idioma universal del griterío.

Antes del partido, para dejarlo en claro, desde la casa de una familia de origen escocés y ubicada a tres cuadras del Otago Stadium se dejaron escuchar las estrofas del himno argentino.

La presencia argentina estuvo en camisetas de Vélez Sarsfield, Godoy Cruz de Mendoza, Platense, Newell`s Old Boys; en banderas de Bragado, Mar del Plata, Córdoba, Chaco; pintura celeste y blanca en los rostros; en peluca, bandera y vincha; en compatriotas residentes llegados desde distintos puntos de Nueva Zelanda.

Todos ellos, como Los Pumas, se emocionaron a coro con el himno antes del partido y prometen dejar todo hasta el final.
 

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