San Rafael
Domingo 05 de Abril de 2015

El relato de un ex combatiente sanrafaelino: “Mientras luchábamos había militares que miraban el Mundial”

El ex combatiente  sanrafaelino Héctor Darío Flores sueña con una Argentina unida y una casa para veteranos de guerra en San Rafael.

Marcelo Schmitt
unosanrafael2012@gmail.com

Volver de la guerra de Malvinas no fue fácil para aquellos que a tan temprana edad tuvieron que convivir con la muerte de sus camaradas y amigos. Para colmo, las Fuerzas Armadas hicieron la vista gorda y hasta escondieron a los ex combatientes que arriesgaron sus vidas para recuperar las Islas Malvinas.
Para el ex marino y meteorólogo sanrafaelino Héctor Darío Flores (52),  ese trauma no fue la excepción. Formado desde los 15 años en la Armada Argentina estuvo en el hundimiento del crucero Manuel Belgrano y al volver a su base, en Puerto Belgrano, vio como sus camaradas, en plena guerra, miraban los partidos del Mundial de España.
“Fue decepcionante no recibir un abrazo después de tamaña experiencia en la que murieron injustamente tantos compañeros”, recordó con lágrimas en los ojos. Ese fue el principio del fin de su carrera militar, a la que le dio un corte el 28 de diciembre de 1984.
Es que Héctor no pudo superar los niveles de corrupción y desinterés que tuvieron los altos mandos durante la disputa con los ingleses. “Se robaron el fondo patriótico, nos escondieron cuando volvimos al territorio y nunca nos dieron contención”, exclamó.
A partir de ese momento, le juró a su madre terminar el secundario para reinsertarse en la vida civil. Casado después de la guerra con María Graciela y padre de tres hijas, Héctor encontró su camino como preceptor y dictando cursos de meteorología para la lucha antigranizo.
“A mí me fue bien, aunque en muchas oportunidades pensé en el suicidio porque no le encontraba sentido a la vida y no podía explicarme por qué los gobiernos nos dieron la espalda”, mencionó afligido.
Para el ex combatiente, “sólo este gobierno nacional luchó por los veteranos y por la causa de Malvinas, el resto en cambio sólo se acordaba el 2 de abril o el 14 de junio cuando finalizó la contienda”.
La “desmalvinización” causó estragos entre los ex combatientes, que tuvieron mil inconvenientes para volver a estudiar o trabajar. Un ejemplo claro (prefirió no dar nombres) fue el de un ex soldado sanrafaelino que estuvo a punto de ingresar a un laboratorio como visitador médico y en la entrevista, al decir que fue veterano de guerra, “no lo llamaron más”.
Otro caso fue el de Víctor Luque, fallecido hace dos años, que al regresar al departamento tuvo que trabajar como guardaespaldas de prostitutas en un cabaret y murió en la indigencia.
“Todavía se sufre todo ese maltrato, aunque estamos mejor porque tenemos nuestras pensiones nacionales y provinciales  que nos permiten a muchos vivir con cierta dignidad”, señaló el actual jefe de preceptores de la escuela “Profesor Jorge de la Reta”.
Tachi, como lo conocen sus amigos por el sobrenombre que le puso su hermano mayor Daniel, tiene varios sueños incumplidos. Uno de ellos es la reconciliación y unidad de los argentinos y el otro la construcción de una casa para el veterano de guerra.
“Me gustaría ver una foto de un ex combatiente abrazando a una Madre de Plaza de Mayo y no tener que escuchar las declaraciones difamatorias de Hebe de Bonafini cuando dijo que ‘todos los que estuvimos en Malvinas éramos fachos’”, recalcó.
Respecto a la casa para los veteranos, un  anhelo en San Rafael,  señaló que “así como muchas empresas construyen escuelas deduciendo impuestos, nos gustaría que también se acordarán de nosotros”.
Miembro del Centro de Veteranos de Malvinas en San Rafael (CEVEMA), dijo que “somos solidarios porque en la vida hay que ayudar al que menos tiene”.
Fallecidos
San Rafael sufrió la pérdida de tres soldados durante el conflicto bélico y de otros tres veteranos que murieron con enfermedades penosas por secuelas de la guerra.
Pensiones
Un ex combatiente en el departamento percibe una pensión nacional cercana a los $10.000 y otra provincial por una suma de $3.150, más los descuentos por obra social.
Renuncia
En 1984 Héctor Darío Flores pidió la baja porque no soportó la falta de contención después de la guerra de Malvinas. La historia de un ex combatiente sanrafaelino.

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