Economía
Domingo 04 de Septiembre de 2011

El riesgo Brasil se activa, de la mano de un cambio de política monetaria

Brasil recorta las tasas y complicando a nuestro país y a la región. La máxima autoridad monetaria brasileña mantenía una tasa de interés alta, de modo tal que superara la tasa de inflación.

Por Salvador Di Stéfano
La Capital de Rosario

Los agentes económicos preferían ahorrar antes que consumir. Como ejemplo podríamos decir que mientras la inflación era del 6,5 por ciento anual, la tasa de interés se ubicaba en el 12,5 por ciento anual en reales.

En este contexto, convenía ahorrar antes que acopiar mercadería. Por otro lado, resultaba mucho más interesante invertir en plazo fijo en reales, y no en dólares.

Este escenario permitía a la Argentina tomarse algunas licencias. Mientras Brasil tenía una inflación en reales del 6 por ciento anual, en Argentina la inflación se ubicaba en torno al 22 por ciento anual. En Brasil la tasa de interés se ubicaba en el 12,5 por ciento anual, y en Argentina en el 12 por ciento anual. En los últimos 12 meses el real se revaluaba el 15 por ciento, mientras que en Argentina se devaluaba un 5 por ciento.

En Brasil, la inflación en dólares era del 14 por ciento anual, y en Argentina se ubicaba en una cifra similar. Brasil cambia su política monetaria pasando a una más flexible, en donde la tasa de interés será positiva contra la inflación, pero en apenas 2 por ciento.

Esto implicaría que la tasa de interés descenderá a niveles del 8 por ciento anual, teniendo en cuenta la actual inflación. Para ello decidió comenzar a bajar la tasa del 12,5 por ciento al 12 por ciento anual.

Las consecuencias de esta baja en la tasa de interés es positiva para el Estado de Brasil, ya que pagará menos intereses de la deuda pública, podrá licuar algunos costos en reales y le dará más competitividad a las empresas brasileñas.

El real se devaluará contra el dólar, porque ya no es negocio vender dólares para comprar reales y colocarlos a plazo en el mercado financiero.

Esto para Argentina será un problema, porque ahora el real no se revaluará, sino que se devaluará, haciendo que los productos brasileños sean más económicos en nuestro mercado.

Guerra de divisas. Para subsanar este problema existen dos caminos. Que Argentina trabaje para bajar la inflación a los niveles que tiene Brasil, o bien que Argentina devalúe a igual ritmo que la moneda brasileña, más la diferencia entre la inflación entre los dos países.

Bajar la inflación requeriría medidas contractivas y monetarias que irían desde la suba de la tasa de interés a la baja del gasto público. Ambas medidas no están en el diccionario del gobierno argentino.

El otro camino que tiene por delante es devaluar el signo monetario, algo que tampoco el gobierno desea llevar adelante, dado que una devaluación afectará su poder político.

En este contexto caben algunas conjeturas: el gobierno brasileño tomó medidas en materia monetaria sin consultar el gobierno argentino, y nuestra máxima autoridad monetaria no tiene aún la partitura para seguir manejando la política monetaria. En los últimos dos días dejó de perder reservas, permitió una devaluación del peso, subió muy poquito la tasa de interés, pero no tomó decisiones de fondo.

Esta medida de Brasil tomó por sorpresa, y sus consecuencias todavía no son medibles.

¿Qué puede pasar? A nuestro juicio, una medida de este tipo traerá como correlato innumerables reclamos regionales con amenazas cruzadas de cierre de frontera.

Argentina se verá presionada a devaluar el peso ante una mayor oferta de productos brasileños que invadirán nuestro territorio.

La tasa de interés no podría seguir en los niveles actuales. El dólar se devaluará al ritmo del real. Recalculando: la economía Argentina tiene como sustento base el precio de la soja y el real de Brasil.

La soja apunta a una cotización de 600 dólares la tonelada, con lo cual no trae complicaciones al escenario de los próximos 180 días.

Brasil dejó de ser la pata segura donde nos apoyábamos. La devaluación del real obliga a un nuevo punto de equilibrio en la tasa de interés y el valor del tipo de cambio.

La máxima autoridad monetaria argentina debería clarificar su política de intervención cambiaria, tasa de interés y expansión de la moneda, para que los agentes económicos puedan tomar definiciones.

A priori, comprar dólares no está mal.

El desdoblamiento del mercado cambiario podría ser una medida a tomar por el gobierno. Más controles e intervención del mercado alentarán un mercado informal.

Abruptamente la economía se complicó, ahora necesitaríamos un fondo anti-cíclico que no tenemos, pero es tarde, el problema ya está entre nosotros.

Para protegerse, lo mejor sería comprar bonos argentinos en dólares; y para especular ir hacia las acciones de Petrobras Brasil. Y para dormir con total tranquilidad, lo mejor es volver al viejo amor, al dólar billete.

 

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