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Sábado 19 de Marzo de 2016

El Tapón que llegó a jugar en Boca

Recuerdo. Por su bajo perfil pocos recuerdan que Carlos Correa, porteño de nacimiento pero sanrafaelino por adopción, tuvo la suerte de vestir la camiseta azul y amarilla. Fue en el campeonato de 1987.

Con vasta y exitosa trayectoria dentro del fútbol, muchos desconocen que Carlos Alberto Correa, conocido como el Tapón, se formó y jugó en el Club Atlético Boca Juniors.
Nació el 29 de enero de 1968 en Merlo, provincia de Buenos Aires.
Practicó baby fútbol en el club El Rayo de Merlo y con 8 años comenzó a probarse en distintos equipos.
“En Vélez quedé pero como mi papá no era socio no pude fichar, también quedé en River y en Boca. Y como La Candela (allí entrenaban las divisiones inferiores del xeneize) quedaba un poco más cerca de casa decidimos jugar en Boca”, contó.
Así comenzó su camino por las inferiores, donde siempre jugó como volante central y tuvo entrenadores de la talla de Ernesto Grillo, Alberto González y el Chapa Suñé.
Con 17 años y alternando entre cuarta y quinta división Correa fue citado para una práctica de fútbol con el plantel profesional, que por aquel entonces conducía Mario Zanabria.
“El tema era que necesitaban un marcador de punta izquierda porque no completaban los 22 para hacer fútbol. Yo el puesto mucho no lo conocía pero lógicamente que quería jugar, por eso acepté”, recordó y agregó que “tuve que marcar a Alfredo Graciani y la verdad no lo pude agarrar en todo el partido, encima a veces cambiaban de lado y me tocaba Jorge Comas. Imparables los dos”.
Sin embargo la actuación de Correa convenció al entrenador y a partir de ese momento comenzó a entrenar con la primera, pero seguía jugando en su división.
Momento soñado
Ya con Pastoriza como DT se acercaba la hora del debut para Carlos Correa.
“Un día fui a entrenar con la tercera a La Candela y me avisaron que tenía que ir a la cancha a practicar con primera. Fui, entrenamos y al final Pastoriza me dijo que tenía que  estar ese mismo día a las 21 en un hotel de la zona de Recoleta para concentrar.
Al día siguiente por la mañana el Chino Tapia lo invitó a caminar por el centro y le dijo “vas a jugar de titular, ya hablamos con el técnico para que te dé una oportunidad”.
Finalmente el domingo 6 de marzo de 1988, Correa debutó desde el inicio jugando para Boca, que le ganó a Banfield por 2 a 0.
“Al principio tenía mucho miedo porque no escuchaba a mis compañeros. Encima salí a comerme crudo a los rivales y a los diez minutos estaba totalmente ahogado”.
Pero los buenos momentos duraron poco ya que un día, según contó Correa, alguien del club pretendió quedarse con parte de su sueldo, a su papá no le gustó y el jugador de un día para otro tuvo que ir a jugar a Atlético Rafaela.
“El mundo Boca es otra cosa”, subrayó Carlos el Tapón Correa, cuya foto y biografía están en el museo que posee Boca.
Momentos con el Loco Gatti
La primera vez que concentró con el plantel de primera tuvo como compañero a Hugo Orlando Gatti.
“Nadie quería compartir habitación con el Loco y como yo era el más chico del grupo me mandaron con él. Tenía hábitos raros, se acostaba tarde, se despertaba tarde, no podías hacer ruido”, contó Carlos Correa y añadió: “Yo ni hablaba, me despertaba temprano y me quedaba en la cama hasta que él se levantaba. Compartí muchas concentraciones con Gatti. Siempre me daba consejos, aprendí mucho”.

Diego Figueroa
figueroa.diego@diariouno.net.ar

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