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Jueves 22 de Diciembre de 2016

El título que llegó por un tiro libre

Apasionante definición del Nacional. Nada menos que los dos equipos mas grandes de Argentina debieron enfrentarse para definir el título. Lo ganó Boca por una avivada de Suñé, que sorprendió a Fillol

Lucio A. Ortiz
ortiz.lucio@diariouno.net.ar


El Campeonato Metropolitano lo había ganado Boca Juniors, a mitad de año, con el equipo dirigido por Juan Carlos Lorenzo en donde el mendocino Darío Felman era pieza fundamental.

Los Xeneizes querían el doblete para el torneo Nacional, tal como había sucedido con los Millonarios, sus eternos rivales, en 1975.

En la fase de grupos, del segundo torneo anual, participaron 34 equipos de divididos en 4 zonas.
San Martín intervino en el grupo C y uno de los hechos más notables que se dieron en el torneo fue el debut de un tal Diego Armando Maradona, con 15 años, en Argentinos Juniors.

Precisamente su aparición en 1ª división fue contra Talleres de Córdoba el 20 de octubre de 1976, por la 8ª fecha. El equipo cordobés brillaba con luz propia y en ese torneo ganó 9 partidos seguidos y además se mantuvo 15 fechas invicto.

En el grupo A Boca Juniors y Quilmes igualaron el primer lugar con 23 puntos (2 puntos por partido ganado) producto de 10 triunfos, con 3 empates y 3 derrotas. Ambos se clasificaron para los cuartos de finales pero debieron desempatar el primer lugar en donde los Xeneizes vencieron al Cervecero 2-1.
La zona B fue ganada por River Plate con 24 puntos (10 victorias, 4 igualdades y 2 caídas) y segundo quedó Banfield.

En el grupo C se impuso Huracán con una gran producción de 28 unidades por sus 12 victorias, 4 empates y 2 derrotas), adelante de Unión de Santa Fe con 25. El Chacarero en esa zona fue 4º, con 17 puntos.
Y la zona D terminó igualada con Talleres (Córdoba) y Newell's Old Boys con 26 y el desempate fue para los cordobeses, que vencieron 3-1.

En los cuartos de finales, el 16 de diciembre en cancha neutral, Boca Juniors superó a Banfield 2-1 con goles de Felman y Taverna (Sacconi para Banfield), en el estadio de Racing Club; Huracán se impuso a Newell's 2-0 (Saldaño y Housemann) en La Bombonera, River Plate venció con dos goles de Pinino Mas 2-1 a Quilmes (Kaliszuk) , en Huracán de Parque Patricios y en el estadio de Instituto de Córdoba, se produjo una goleada de Talleres a Unión por 4-0 (Regenhardt y Silguero en contra, Bocanelli y Bravo).

Era tiempo de semifinales (19/12) y allí River Plate venció en la cancha de Boca a Talleres con un gol de Passarella 1-0. Boca con tanto de Mastrángelo venció 1-0 a Huracán en el estadio del Rojo de Avellaneda.
Por eso debieron jugar por primera vez en la historia una final Boca y River. Algo irrepetible.

Un hecho que creo una expectativa enorme y se vendieron 69.090 boletos en la cancha de Racing Club para ver la final el miércoles 22 de diciembre. En la cancha habían más de 75 mil personas y algunos medios periodísticos arriesgaron a decir muchos más.

Ubaldo Fillol atajaba en River y Hugo Orlando Gatti en Boca, los dos con diferentes estilos, marcaban el gusto de la gente y se los consideraba los mejores en su puesto. Hasta peleaban el nª 1 en la Selección.
Unos días antes en El Gráfico dijo "Tengo tanta fe., que me siento capaz de atajar a Boca yo solo".

Iba a estar involucrado en la jugada fundamental del partido cuando a los 27 minutos del segundo tiempo, le hicieron una infracción a Veglio cerca del área, y en ese momento se cumplió lo que Arturo Ithurralde había avisado en los vestuarios, sobre nuevas reglas de la FIFA.

Contó Suñé que: "Antes de empezar el partido el árbitro nos dijo a los capitanes (Roberto Perfumo era el de River) que no era necesario tocar el silbato para patear un tiro libre. Que si había la distancia correspondiente, se podía tirar".

Y allí se produjo la gran avivada de Suñé porque corrió a Mouzo que se preparaba para patear, mientras Fillol acomodaba la barrera. Ningún jugador de River se paró delante de la pelota para impedir el remate y el árbitro dio e visto bueno cuando vio que Suñé le entró al balón.

Fillol no alcanzó a reacción y sólo atinó a mirar la pelota que bajó y se metió junto a un poste. Al Pato había que sorprenderlo para meterle un gol así.

Y Rubén Chapa Suñé lo sorprendió al arquero, a sus compañeros y a todo el público. El bicampeonato fue para Boca Juniors en la única final en un superclásico.


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