Política
Domingo 30 de Octubre de 2011

"El triunfo era improbable" cuando Paco Pérez inició la campaña, reflexionó su gurú

 Mario Riorda, el especialista que trabaja para la Casa Rosada y armó la estrategia electoral del gobernador ungido hace una semana por las urnas, consideró que “el arrastre de Cristina fue un aliado, pero no fue excluyente".

Por Marcelo Arce

Nada de lo que hizo Francisco Paco Pérez durante la última campaña dejó de pasar por sus manos. Mario Riorda fue el gurú electoral de la victoria del PJ en Mendoza, a pesar de que el calificativo no le guste demasiado. “Prefiero el rótulo de especialista en comunicación política”, pide este cordobés de trato afable, con tendencia al academicismo, que ya roza el centenar de procesos electorales trabajados en Latinoamérica. Con aire de confesión, habla por primera vez desde que se hizo cargo de la empresa de llevar a Pérez hasta el sillón de San Martín y revela que , cuando le ofrecieron manejar la estrategia del peronismo, “el triunfo era improbable”. Vía chat y a través del intercambio de correos electrónicos, Riorda dialogó con Diario UNO.

-Cuando se hizo cargo de la campaña ¿pensó que era imposible ganar?
-Imposible no, improbable sí. Le aclaré a toda la dirigencia del PJ mendocino que la última experiencia electoral del 2009 significó perder por 25 puntos porcentuales de ventaja, perforar el piso histórico del partido. Además, en esta instancia se competía contra un ex gobernador con alta imagen positiva con un candidato como Paco, con bajo nivel de conocimiento previo, sin sumar las dificultades de un contexto que nos permitiese hablar cómodamente de continuidad.

-¿Cuál cree que fue el acierto para que ganara Pérez?
-Una campaña rara vez se construye con elementos únicos y decisivos. Una buena estrategia es un proceso planificado con muchas etapas y acontecimientos. El verdadero acierto fue la confianza del partido y de sus dirigentes en adoptar la estrategia propuesta, aun con muchos temores o dudas, que, como corresponde a un contexto competitivo, no estaba exenta de riesgos.

-¿El triunfo de Pérez es sólo atribuible al efecto arrastre de Cristina?
-El factor arrastre fue un aliado incondicional para el triunfo, pero no excluyente de otros elementos. Importante también fue la combinación de una línea de campaña y argumentos que fue mitad autónoma, decidida a priori y cumplida a rajatabla, y una capacidad de respuesta a la oposición sin que por ello se perdiera nuestra propia agenda. No confrontar excesivamente sirvió mucho para evitar la negatividad que los candidatos opositores inteligentemente proponían.

-¿Cómo se hizo para sortear la mala imagen de la gestión de Celso Jaque y que ese elemento no afectara?
-Básicamente, cuando se separaron las aguas entre fórmula y gobierno se generaron agendas paralelas y, por ende, la negatividad de la oposición quedó dividida entre uno u otro lado. Si querían castigar a la fórmula, dejaban de hablar del gobierno en curso; si hablaban del gobierno en curso, dejaban de hablar de la fórmula. La propuesta de agenda paralela no ocultó a nadie, sólo dividió funciones, con predominio de la función electoral, obviamente, tratándose de un objetivo electoral.

-Si la elección hubiera sido sin el condimento nacional, ¿Pérez ganaba igual?
-No lo sé, y es un juicio contrafáctico. Sí, en todo caso, hubiéramos diseñado seguramente una campaña muy diferente y no sé cuál hubiera sido el resultado. Sólo cabe acotar que al final de campaña, en las mediciones candidato a candidato, ya había un empate exacto, por lo que la elección seguramente hubiera sido más competitiva aún de lo muy competitiva que fue. Lo de Paco fue fenomenal en términos de voluntad y entrega.

-Pérez fue muy cauteloso a la hora de hacer promesas. ¿Fue para no repetir el error de Jaque en 2007?
-La prudencia es algo que recomiendo en cualquier campaña. En el contexto mendocino, y por obvias razones, más aún. La sobrerrepresentación de expectativas genera déficits estructurales para la democracia y más para los gobernantes.

-Ya lo hizo ganar a Pérez. ¿Puede asegurar que será buen gobernador?
-Debo ser honesto, pero mucho más categórico, en esta respuesta: son los propios candidatos quienes ganan o pierden las campañas. Uno simplemente contribuye a ordenar un proceso que por propia naturaleza suele ser algo caótico y lleno de múltiples voluntades queriendo aportar. Ganar una campaña es sólo una etapa que ni augura ni condena. La gestión es un desafío que encontrará a Mendoza con un gobernador con tremenda fuerza y voluntad. Su gestión y la calidad de su equipo responderán esta pregunta.

 

Jaque y la mala comunicación

-Celso Jaque siempre argumentó que su principal problema fue la comunicación y a eso le atribuye su mala imagen. Lo mismo dicen Francisco Pérez y Carlos Ciurca. ¿Eso es tan así?
-No soy mendocino y no he vivido la gestión en curso en un tiempo prolongado como para afirmar una u otra cosa. Además de ello, respeto las intenciones de cualquier político en lo que hace a su estilo y sus definiciones políticas, más allá de sus resultados. Sí creo que hubo en parte un problema de comunicación, pero también tiene que ver con lo que antes afirmaba respecto de que la política hoy exige, entre sus competencias, imbuirse de ciertos principios básicos de comunicación. No toda comunicación es política, pero siempre, absolutamente siempre, toda política representa un fenómeno comunicacional. La política se da en la comunicación y con comunicación.

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