Domingo 17 de Julio de 2016

En 15 días hubo cuatro profanaciones en lugares religiosos

El hecho más reciente y grave ocurrió en Salto de las Rosas. Vándalos forzaron el sagrario en la iglesia y robaron las hostias consagradas. En el Obispado preocupa esta seguidilla de ataques.

Lo que comenzó como un hecho aislado se transformó en una serie de ataques a lugares sagrados que preocupa cada vez más a la Iglesia de San Rafael.
Al principio fueron la destrucción y robo de imágenes de la Virgen María y santos, y ahora se produjo un golpe directo al corazón del catolicismo, ya que profanaron el sagrario de la parroquia Jesús Nazareno en Salto de la Rosas y robaron un copón con hostias consagradas.
Las casualidades son demasiadas, en los últimos 15 días se han producido cuatro ataques, cada uno de ellos creció en gravedad y las sospechas de que hay alguien o un grupo ensañado con la Iglesia Católica también crece en preocupación. 
“Acá hay algo que es directamente ofensivo hacia la Iglesia, todos estos hechos han sido cada uno más grave que el otro y ahora profanaron lo más sagrado que tenemos, la eucaristía”, afirmó el padre José Antonio Álvarez, vocero de la Diócesis de San Rafael.
La profanación de lugares sagrados comenzó en Valle Grande. El primer fin de semana de julio encontraron descabezada la imagen de la Virgen del Valle dentro de la ermita, destruyeron la tapa del cinerario y robaron una cruz de hierro.
Después no tuvieron reparos en robar la imagen de la Virgen que estaba ubicada en una gruta en el frente de la Comisaría Octava. “Alguien se llevó nuestra Virgencita de la Comisaría 8ª. Qué dañinos, qué maldad”, había publicado una policía que cumple funciones en la seccional sanrafaelina.
Días más tarde se perpetró un ataque al santuario de San Expedito en Monte Comán. También destruyeron la imagen del santo.
El último acto sacrílego fue descubierto el miércoles por la tarde en la parroquia de Salto de las Rosas.
Las damas que asisten habitualmente para colaborar con la limpieza se dieron cuenta que la puerta del sagrario estaba forzada, le avisaron al padre Mario Camozzi y el párroco comprobó que faltaba únicamente el copón con las hostias. 
Para el padre José Antonio Álvarez la reiteración de hechos vandálicos encierran un trasfondo que va mucho más allá de un simple daño o robo.
Las sospechas se acrecientan a la luz de lo ocurrido en la iglesia Jesús Nazareno. Los profanadores no tomaron ningún elemento que tenga un valor económico significativo.
“En el templo había artículos más valiosos, económicamente hablando, que el copón que se llevaron, pero no tocaron nada. Si fuera un ladrón que va a robar hubiera tomado otras cosas, como la custodia (recipiente sagrado donde se expone la hostia consagrada para la adoración de los fieles), pero sólo se llevaron el copón con las hostias, nada más”, sostuvo el sacerdote.
El vocero del Obispado local aseguró que “la Policía está al tanto de todo esto porque es demasiado sospechoso” y luego rogó para que los perpetradores “se den cuenta de lo que están haciendo y se arrepientan”.
Iglesia cerrada
Después de la profanación del sagrario, unas de las medidas de seguridad que implementarán en la iglesia Jesús Nazareno será cerrar el templo durante la siesta.
Desagravio
En reparación por el robo de las hostias, las oraciones de los fieles se multiplicaron al igual que las misas y adoraciones eucarísticas en la Diócesis.
Gonzalo Villatoro
villatoro.gonzalo@diariouno.net.ar

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