Economía
Lunes 09 de Mayo de 2016

En 4 meses ya hay 21% de inflación en San Rafael

Atribuyen la disparada de los precios a las subas del dólar, tarifas y combustibles, y a algo de especulación. Se espera un freno en el segundo semestre. El índice del 2016 superará el 30%.

Los constantes aumentos de precios están pegando duro en los bolsillos de la gente. En abril la inflación en San Rafael alcanzó el 5,8% y en los primeros cuatro meses del año ya acumuló un 21%.
General Alvear registró porcentajes menores, tanto a nivel mensual (4,8%) como cuatrimestral (17%), mientras que Malargüe tuvo los números más altos (6,1% y 23% respectivamente) de los tres departamentos del Sur mendocino.
Estas cifras corresponden al Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora la consultora Evaluecon a través de un relevamiento mensual en supermercados y comercios minoristas de distintas ciudades de Mendoza.
Esta disparada de la inflación tiene origen en el aumento del valor del dólar tras la salida del cepo cambiario, y los aumentos de tarifas de servicios públicos y del precio de los combustibles.
“Esas son las tres principales causas que generó este gran incremento de precios, con algo de especulación también y aprovechamiento en algunos sectores pero son los menos. La mayor parte tiene que ver con esas tres causas fundamentales”, explicó el economista José Vargas, titular de la consultora mendocina.
Abril fue el mes de los mayores incrementos desde que asumió el nuevo gobierno nacional y se espera que mayo se comporte de manera similar por el efecto arrastre y los aumentos del 10% en el valor de los combustibles aplicados el lunes 2, sumado a la nueva tarifa del gas domiciliario que llegará en la próxima boleta.
Recién para la segunda mitad de 2016 se espera un alivio en los bolsillos. Según Vargas, “vamos a tener un segundo semestre con menor inflación, pero no tan baja como la que menciona el presidente. De hecho las metas de inflación del gobierno eran de entre 20 y 25% anual pero ya quedaron totalmente descartadas”.
El especialista consideró que “de 5, 6 o 7% mensual, quizás bajemos al 3%, pero difícilmente al 1% como dice Macri”, quien “está intentando mostrar que en la segunda parte del año no vamos a tener en los precios el impacto de la liberación del cepo y de las tarifas de los servicios públicos”.
Para Vargas, es más probable que la baja inflacionaria se genere por causa de “una brusca caída de la actividad económica” y en ese marco calculó una índice “del 38 a 40% anual”.
En ese contexto, se espera que el IPC de San Rafael de este año supere al del año pasado, ya que en sólo cuatro meses lleva 21% acumulado, cuando en todo el 2015 fue del 30%. Y sería similar al del 2014, que llegó al 37%.
Año de transición
El licenciado Vargas ya había advertido en una nota de UNO San Rafael, en el mes de noviembre de 2015 que, más allá de cuál de los dos candidatos presidenciales ganara la doble vuelta electoral, el 2016 iba a ser de transición para ordenar la economía nacional y que el crecimiento se iba a presentar en los años posteriores.
Ahora el consultor reiteró similares términos al manifestar a este medio que “el 2016 es un año de ajuste en la economía y si el gobierno hace todo lo correcto en 2017 y 2018 se espera que haya cierta mejora en la economía”.
Complicaciones para la economía de Mendoza
  El beneficio que logró la economía provincial con la quita de las retenciones a la exportación de vinos y otros productos de base agrícola, rápidamente fue opacado por el golpe inflacionario.
El economista José Vargas explicó que “cuando el gobierno decidió levantar las retenciones tal vez no tenía demasiado estudiado lo que era el mercado interno, porque el crecimiento de los costos se devoró la eliminación de las retenciones y generó falta de competitividad hacia el resto del mundo. Es decir, intentó beneficiar por un lado, pero lo terminó perjudicando por el otro”.
Añadió que “Mendoza hoy está muy comprometida desde el punto de vista público, porque evidentemente los niveles de recaudación no son los esperados, desde el mes pasado empezó a caer la recaudación porque ya se pasó el efecto del aumento del impuesto al automotor, que también fue muy brusco, casi un 60%”.
Además, a la provincia “se le complica la colocación de sus productos en los mercados externos y Mendoza es muy Brasil-dependiente, y ese país vive una situación particular, más desde el punto de vista político  que del económico”.
José Luis Salas
unosanrafael2012@gmail.com

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