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Domingo 18 de Diciembre de 2011

En Alvear para celebrar los 25 años de Fátima invirtieron $250.000

Los trabajos de remodelación en la parroquia se encararon en 2008 y todo el dinero salió de la comunidad. La gente acompañó masivamente los festejos. Es la primera con página web 

El jueves pasado la comunidad de la parroquia de Fátima festejó los 25 años de su creación. Para celebrar a lo grande hace tres años se inició una refacción y remodelación completa de la iglesia y con el soporte financiero de la comunidad del lugar han invertido más de $250.000 en obras.

Fue el 15 de diciembre de 1986 cuando monseñor León Kruk convirtió la capilla Nuestra Señora de Fátima, ubicada en el barrio San Carlos, en la segunda parroquia de la ciudad.

Los trabajos
El padre Horacio Valdivia fue designado párroco el año pasado; sin embargo, cuando llegó en 2008, el cura comenzó a desarrollar un proyecto pastoral (apuntado especialmente en la catequesis de los niños y jóvenes) al que acompañó de un desarrollo edilicio de importancia.

En este sentido inició la remodelación de la alicaída casa parroquial y luego prosiguió por el templo, tanto en el interior como el exterior.

Lo más importante de las inversiones que se han efectuado es que “todo el dinero salió de la comunidad. Se hicieron rifas, loterías, peñas y tuvimos una donación anónima que nos permitió ir refaccionando el templo parroquial y la casa”, contó el padre.

Se reacondicionó el techo y se concluyó el cielorraso, el piso es completamente nuevo, se pintaron los bancos y construyeron otros, también se pintó el interior y se hizo una puerta lateral con rampa para personas a las que se les dificulta subir escaleras.

Actualmente se encuentran en el último tramo de los trabajos de remodelación de la fachada.

“Nos va a quedar la iluminación y la pintura externa, pero poco a poco seguimos adelante”, añadió.

El resurgir de la fe

El trabajo de apostolado llega a una vasta zona de la ciudad. Los límites jurisdiccionales de la parroquia se extienden desde la diagonal Pellegrini hacia el norte y desde el canal matriz hacia el este hasta calle 16 inclusive.

Dentro de ese radio se encuentra una población distribuida en un sector urbano marginal, de clase media y rural. Comprende los parajes El Matadero, El Ceibo, Los Compartos, El Toscano, Puente Alto y La California, entre otros.

“Hay un resurgir de la fe y ha crecido mucho la comunidad parroquial estos últimos años”, contó el padre Horacio.

Según el religioso, uno de los principales problemas que enfrentan a menudo es “la disgregación familiar”. En este sentido sostuvo que “cuando entra en crisis la familia los que más tienen que perder son los más chicos”, afirmó.

Asimismo Valdivia reiteró que “se ve un fervor nuevo en la gente y buena predisposición para las cosas de la fe”.  

Una pionera en la red

Siguiendo los designios del Santo Padre, la parroquia de Fátima fue la primera del Sur mendocino en incursionar en la web y las redes sociales.

En www.fatimaalvear.com.ar los fieles pueden consultar horarios de misa, estar actualizados con las últimas noticias y conocer las proclamas matrimoniales. También se pueden escuchar los evangelios del fin de semana, entre un gran cúmulo de información útil que ofrece la página.

Conjuntamente se abrió una cuenta en Faceboock que les sirve de canal para comunicarse con los jóvenes.

“El papa Benedicto XVI hizo una fuerte invitación a la Iglesia para que esté presente en los medios y específicamente en la web”, comentó el padre Horacio.

El diseño es obra del sacerdote y la cuenta de Faceboock la manejan jóvenes de la parroquia.
 

Vivir en Dios, la Navidad: Por el sacerdote Horacio Valdivia 

La Navidad, seamos creyentes o no, tiene la capacidad de interpelar al hombre. Es de esas fiestas que no pueden pasar desapercibidas, hay ritos que no pueden faltar, estar en familia, cenar con alguien y festejar.

Pero ¿qué es lo que le da contenido a todo esto? El nacimiento de un niño, que es Dios. Un Salvador nos ha nacido, uno que siendo Dios se hace hombre para que los hombres lleguemos a Dios. La ternura de un niño pobre que nace en un pesebre debe hacernos mirar a lo alto y exclamar ¡cuánto nos ama Dios!.

La Navidad sin Dios, no es Navidad… los invito a que vivamos la Navidad con verdadero espíritu religioso, trayendo a ese niño y poniéndolo en medio de nosotros, por medio del perdón, la reconciliación con Dios y los hermanos, las buenas obras y propósitos, el olvido de sí y de muchos modos más que cada uno sabrá adaptar a su propia vida.

¡Que el Señor los bendiga y vivan una feliz Navidad!
 

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