Policiales
Domingo 04 de Diciembre de 2011

En Bowen reclamaron castigo para los policías que encubrieron el caso del accidente del joven Iglesias

Es por la parodia que montaron para tapar la participación del auxiliar Dan Castillo, que atropelló y dejó en la ruta a Roberto Iglesias. El comisario Ciardulo y el subcomisario Palomo, complicados  

Lo que comenzó con un accidente vial se transformó en una historia digna de Hollywood con policías implicados, encubrimiento, remociones de funcionarios policiales y una ardua investigación judicial. Así es el caso que llevó a Roberto Iglesias, de 17 años, al hospital y toda una comunidad reza por una pronta mejoría.

Mientas el joven presenta una leve mejoría, según comentó el padre, amigos del menor salieron a la calle para reclamar que no haya impunidad. La marcha que en principio estaba prevista para el viernes, en el distrito alvearense, se postergó un día más por el mal tiempo.

“Queremos que esto no quede en la nada, es una manifestación sin violencia, queremos que se sepa que con traslados solamente no se hace nada, tiene que haber responsables”, comentaron Cecilia López (16), Luisina Tuti (16), Jenifer Ferri (18), alumnas de segundo año de la escuela Énore De Monte, de Bowen.

“Se supone que la policía está para cuidarnos pero por lo visto no fue así”, dispararon las chicas.

Los dichos de las alumnas tienen relación directa con el inaceptable accionar de los efectivos policiales.

Es que la mentira que montaron en la Seccional 46 para tapar la participación de Dan Castillo, un auxiliar y además el chofer del comisario, en el accidente, tuvo patas cortas.

Todo indica que las responsabilidades en el ocultamiento del caso no fue sólo del oficial de guardia y sus ayudantes sino que la cadena de mando en la comisaría estaba al tanto. El secuestro de los teléfonos celulares del titular de la seccional, Daniel Ciardulo, y el subcomisario Raúl Palomo sirvió para despejar dudas y fue la punta del ovillo.

También es un hecho que Castillo, que se supo que iba acompañado de varias personas más, no abandonó el lugar del accidente, en principio, avisó por sms y permaneció en la ruta 188 y calle 19 hasta que se tomó la decisión de encubrir lo ocurrido.

Si bien la fiscalía de instrucción que comanda Mauricio Romano mantiene frenadas las declaraciones, las medidas judiciales salen como pan caliente. Según fuentes vinculadas a la investigación, es muy probable que el martes, la causa por el deficiente accionar policial quede definitivamente en las manos del juez de instrucción Néstor Murcia.

“El fiscal trabajó casi sin personal, tiene a dos personas nada más pero se movió rápido y como si tuviera un batallón de gente. Cada medida que tomó fue un gol de media cancha y se va a saber todo. Todos los que partieron tiene algo que ver en el encubrimiento, por acción u omisión”, relató una fuente.
 

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