Zona sur
Lunes 25 de Enero de 2016

En la despedida de su reinado, la soberana de Alvear clama por más ayuda para el agro

Maribel Vega Ruiz transita sus últimos días como reina de la Vendimia de General Alvear. La soberana no buscó la pompa sino llevar a los más chicos el regalo más grande que hay, el amor.

General Alvear. Un año de intensa actividad y definitivamente fuera de lo común para Maribel Vega Ruiz (24) está llegando a su final. 
El 6 de febrero, en los salones de la Universidad Cooperativa (Ugacoop), los alvearenses vivirán la gran fiesta de la Vendimia y “Latuel Alma de la Tierra”, marcará el cierre de un ciclo que quedará imborrable en la memoria de la soberana.
“Ha sido un año increíble, tanto amor por parte de la gente, los niños principalmente, es algo que se guarda para toda la vida”, confesó Maribel.  
El 2016 será el regreso a la UNCuyo en Mendoza para retomar los estudios y concluir la carrera de Ciencias Económicas, pero todavía hay un pequeño margen, hay tiempo para vivir intensamente los últimos momentos de Vendimia. 
“Hay pequeñas vivencias que no se pueden borrar nunca, ir viajando arriba de un micro lleno de gente en Mendoza y que alguien se acerque para saludarte porque se acuerda de vos es impagable”, contó.
Maribel nunca miró a la política de manera interesada pero al estar inmersa en ese ámbito durante el reinado le permitió ampliar la perspectiva.
“La política no me interesó nunca pero sí sé que se pueden hacer muchas cosas y muy buenas cuando la política se utiliza bien”, dijo. Y como descendiente de una familia de agricultores no tuvo problemas en apuntar bien arriba y pedirle a los gobernantes que “ayuden más a los productores porque ellos no están solamente trabajando en esta época, lo hacen todo el año y ese trabajo tiene que valer para que puedan crecer como personas y con ellos todo el departamento. Sería bueno que haya más incentivos a la producción”, pensó en voz alta.
El año de Maribel estuvo plagado de actividades que fueron más allá de los actos protocolares. Encaró eventos solidarios como la colecta para ayudar a barrios que quedaron anegados por las intensas lluvias o la que por estos días lleva adelante para ayudar a la familia Bogado que tuvo trillizos (viven en el distrito sanrafaelino de Jaime Prats, a 20 kilómetros de Alvear), pero en general no eligió la pompa y se enfocó más en pequeños gestos.
La visita a jardines de infantes, escuelas primarias del departamento y también comedores para repartir entre los niños el regalo más grande que puede dar el ser humano, el amor, fue su gran objetivo.
La sola estampa de la reina y el compartir algunos minutos con los niños fue más que suficiente. 
“Traté de visitar la mayor cantidad de escuelas que pude, estar en contacto con los chicos, charlas con ellos, jugar, dibujar, es algo tan sencillo, no cuesta nada y los niños lo valoran mucho”, contó, y en ese momento rescató una anécdota que la impactó: “en un comedor en Alvear Oeste, cuando me iba un chiquito de 2 años se largó a llorar y no me dejaba ir, una transmite algo que habitualmente no lo ves y al final una es la que termina aprendiendo algo de la vida”, reflexionó.
En el final, Maribel Vega habló de la necesidad de contar con más carreras de grado en el departamento.
“La opciones que hay para estudiar en Alvear en la actualidad mejoró mucho, sin ir más lejos, hoy el 90% de las candidatas estudia en Alvear y antes no era ni una opción, no es  de un día para el otro pero es importante que siga creciendo la oferta educativa para que los chicos no tengan que irse como me pasó a mí”, concluyó.
Por Gonzalo Villatoro

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