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Lunes 28 de Noviembre de 2011

En Tribunales se acumularon casi tres mil kilos de residuos cancerígenos

El material se detectó en setiembre del año pasado en el segundo subsuelo del Palacio Judicial y hay que llevarlo a Córdoba. La fuente de contaminación era el antiguo y dañado aislante térmico de la cañería de la calefacción central.

Por Gonzalo Ponce

Poco más de 2.700 kilos de residuos sólidos cancerígenos están depositados en una habitación del subsuelo del Palacio de Justicia desde hace un año. Se trata de asbesto, un mineral que aumenta los riesgos de asbestosis y cáncer pulmonar (ver infografía) en quienes aspiran sus fibras. Debería haber sido llevado a Córdoba, pero todavía no lo hacen.

Este material se detectó en setiembre del año pasado en el segundo subsuelo del edificio judicial. En ese entonces se supo que la fuente de contaminación era el antiguo y dañado aislante térmico de la cañería de la calefacción central.

En ese lugar funcionaban 40 oficinas y trabajaban 200 personas que estuvieron expuestas durante años a las fibras de asbesto, que tienen un tamaño 1.200 veces menor al de un cabello humano.

En octubre de 2010 la Corte reconoció la situación, aunque explicó que hasta la realización de un estudio no se sabía de la existencia de asbesto. En esos días, el administrador general del Poder Judicial Alfredo Segura detallaba: “Las cañerías de calefacción tenían más de 50 años y habían comenzado a deteriorarse”.

Ya en ese entonces la Corte había decidido la eliminación de las fibras cancerígenas y reubicar las 40 oficinas con todos sus trabajadores en otros sectores del edificio. Para esto la Corte se constituyó como generador del material cancerígeno ante la Secretaría de Ambiente.

En tiempo récord, la Asociación Cooperadora de la Facultad de Ingeniería (Acofi) de la Universidad Nacional de Cuyo fue aceptada como operador in situ del problema ambiental que se había desatado, alegando emergencia ambiental, según la resolución 613 firmada por el entonces secretario de Ambiente, Guillermo Carmona.

A través de la Dirección de Estudios Tecnológicos e Investigaciones (DETI), dependiente de la Acofi, se concluyó que sólo en cinco de las 40 oficinas la concentración máxima permisible (CMP) en fibras por cm3 no superaba los valores peligrosos para la salud de los trabajadores. En las 35 restantes, los niveles encontrados estuvieron por encima del 0,1 fibras por cm3, considerados como nocivos en los ambientes laborales.

El plan de descontaminación estipulaba 30 días para la extracción de asbesto. Luego el residuo peligroso debía ser trasladado a una planta de Córdoba para su disposición final. “Esto nunca sucedió”, explicó la abogada Leticia López Cérrimo, denunciante de esta situación . Los trabajadores ya volvieron al lugar, ahora descontaminado .

En el folio 30 del expediente 1747 P/2010 de la Corte dice que se extrajeron “22 metros cúbicos de asbesto correspondientes a 2.772 kilogramos en 396 bolsas por única vez”.

En el folio siguiente se detalla: “El asbesto fue extraído por Acofi, autorizado por la Dirección de Protección Ambiental (DPA) como operador in situ, se depositó de acuerdo a los sistemas de seguridad específicos en una habitación que se encuentra en el subsuelo del Palacio de Justicia y esta habitación está custodiada bajo llave a la espera de la autorización de la DPA para que los mismos sean transportados para disposición final por la empresa Taim SA y Deltacom SA”.

Dicha habitación se encuentra dentro del predio que comprendió la eliminación del asbesto provocado por las calderas. Diario UNO consultó al Poder Judicial sobre esta situación y obtuvo una respuesta diferente.

La Justicia reconoció la situación

El Poder Judicial reconoció la situación respecto de la existencia de material sólido cancerígeno. Desde la Dirección de Higiene explicaron que se han tenido en cuenta todos los recaudos necesarios para evitar que el material se disperse, según el asesoramiento de la Universidad Nacional de Cuyo y de Ambiente.

Además confirmaron que este material se encuentra bajo llave y con vigilancia desde noviembre del año pasado. Aparentemente no existe ninguna exigencia legal con respecto al tiempo que el asbesto puede permanecer almacenado antes de su disposición final.

Estos residuos deberían ser llevados a una planta especial que existen sólo en Santa Fe y Córdoba. Según explicaron desde el Poder judicial, el destino asignado es Córdoba.

La respuesta al porqué no han sido trasladados después de un año es insólita. Están esperando que se descontamine otro edificio público que con asbesto para trasladarlo todo junto. En la segunda parte de esta nota Diario UNO revelará cuál es el edificio que tendría un problema similar al que ocurrió hace un año en el subsuelo del Palacio Judicial.

Un mineral muy peligroso

¿Qué es el asbesto?

-El asbesto es un grupo de minerales naturales fibrosos, de uso comercial por su gran resistencia a la tensión, su escasa termoconductividad y su resistencia al ataque químico.

-Se utiliza en el aislamiento de los edificios, como componente de diversos productos (tejas, cañerías de agua, calderas), como aditivo de los plásticos y en la industria automovilística (revestimiento de embragues y frenos, juntas y amortiguadores).

-Las principales variedades de asbesto son el crisotilo (asbesto blanco) y la crocidolita (asbesto azul).

 

Problemas

-Todas las formas de asbesto son cancerígenas para el ser humano. Pueden causar mesotelioma y cáncer de pulmón, laringe u ovarios.

-La exposición al asbesto también puede causar otras enfermedades, como la asbestosis (una forma de fibrosis pulmonar), además de placas, engrosamientos y derrames pleurales.

-En el mundo hay unos 125 millones de personas expuestas al asbesto en el lugar de trabajo. Según los cálculos más recientes de la OMS, la exposición laboral causa más de 107.000 muertes anuales por cáncer de pulmón relacionado con el asbesto, mesotelioma y asbestosis.

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