La provincia
Domingo 06 de Diciembre de 2015

En una década crecieron 47% los partos por cesárea

Son las estadísticas de 2004 a 2014 en el sector público. La OMS sugiere una tasa del 15% y Mendoza está en 32,5%.  En el ámbito privado, el porcentaje es cuatro veces mayor al “ideal”. Piden monitorear la gestión hospitalaria  

Julián Vinacour
vinacour.julian@diariouno.net.ar

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la tasa “ideal” de cesáreas oscila entre el 10% y 15%. Sin embargo, en Mendoza, ese porcentaje se duplica en el sector público y se cuadruplica en el privado. En los hospitales estatales, aumentó 47,7% la cantidad de cesáreas desde 2004 al 2014.
¿Qué es lo alarmante de estas cifras? Que la cesárea, cuando no responde a una indicación precisa (cuando es innecesaria), se convierte en violencia obstétrica puesto que transforma en patológico un proceso natural.
Especialistas coinciden en que no existen evidencias que sugieran que una tasa de cesáreas mayor al 15% reduzca los riesgos del parto, por el contrario, hay indicios que marcan potenciales riesgos para la madre y el bebé si se traspasa esa frontera.
La ley 26.485 de Protección Integral de la Mujer habla de “un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales”. Esto es porque optar por una cesárea conlleva una operación que incluye anestesia total, puntos, medicamentos y un proceso de cicatrización y recuperación para la mujer, que muchas veces es francamente evitable.
 Diagnóstico público
Este espiral de cesáreas es un problema mundial. En Mendoza, esta lógica está cada vez más enraizada y así lo expresan las estadísticas de los hospitales públicos y privados.
En el sector estatal, se observa un incremento sostenido en los partos por cesáreas. En 2004, el promedio provincial era del 22%. En 2009, subió a 25,5% y en 2014 (este año aún no están las estadísticas) trepó a 32,5%. El porcentaje del año pasado duplica al sugerido por la OMS.
Si uno se toma la tarea de desagregar por hospitales (ver gráfico), comprueba que, salvo algún caso aislado, la evolución es la misma.
Diagnóstico privado
Si las cifras en el sector público preocupan, en el privado alarman aún más a especialistas como el obstetra Carlos Cardello, director de Promoción, Prevención y Atención Primaria (2012) y director de Maternidad e Infancia de Unicef.
Según la información suministrada por el Departamento de Bioestadística del Ministerio de Salud de Mendoza, durante 2013 hubo 16.120 nacimientos de los cuales 10.378 fueron por cesárea, es decir, 64,3% . En 2014, hubo 17.229 de los cuales 11.373 fueron por cesárea, es decir, el 66%.
 ¿Problema ético?
Entre los motivos que explican el aumento sostenido de cesáreas hay uno que se erige como central: el conflicto de ética médica. Las dos posturas que chocan entre sí son el principio de no dañar y el principio de autonomía.
El primero va en clara sintonía con la ley de Protección Integral de la Mujer. Como la cesárea implica una incisión en el abdomen y, por añadidura, rotura de tejidos y riesgos virtuales, hay médicos que sólo eligen esta opción en casos que sea realmente necesaria.
En cambio, la segunda deposita en el paciente la potestad de decidir qué parto quiere. Y, justamente, como hay muchas personas que llegan al hospital con la decisión tomada de antemano, aunque no sea necesaria, la tasa de cesáreas aumenta en los turnos de los médicos que abogan por este principio.
Esta segunda teoría, en cierto punto, enmascara una desigualdad social, ya que en el ámbito privado el paciente tiene mucho mayor margen para decidir qué tipo de parto desea tener; en cambio, en el público es mucho menor y el obstetra tiene la última palabra. Las cifras sostienen esta lectura.   
Para revertir esta situación, Cardello sugiere, como especialista, un monitoreo de la gestión hospitalaria, como en algún momento se hizo y luego se decidió suspenderla. 

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