En Debate
No es el modelo, sino la gestión
La Cumbre ratificó la sintonía en la región sobre la recuperación del rol del Estado y la defensa de la democracia de los intereses corporativos. Lo pendiente.
Carlos Hernández
Columnista de UNO
En las declaraciones del Mercosur y la Unasur, en las expresiones de funcionarios, de allegados y de los referentes que participaron en la Cumbre Social fue elocuente la unanimidad que hubo respecto del caso paraguayo.
También son coincidentes las argumentaciones a la hora de condenar a las autoridades que tumbaron al presidente Lugo. Lo mismo se puede avizorar en cada uno de los pronunciamientos en materia política respecto de la visión que predomina ante las problemáticas que aquejan a la región y sobre los diagnósticos de la situación mundial.
En tal sentido, los mandatarios del Mercosur advierten de que habrá cimbronazos de la crisis que afecta a la Eurozona y en general al Primer Mundo. La receta es estar unidos y cuidarse de caer en la tentación del sálvese quien pueda.
Otros ejemplos claros de las coincidencias son el consenso para suspender a Paraguay hasta que haya elecciones libres y para incorporar a Venezuela al bloque regional.
Las diferencias, en todo caso, se avizoran a la hora de encarar los asuntos prácticos que tienen que ver, en su mayoría, con aspectos comerciales, es decir, todo aquello que interesa de manera concreta a los pueblos, y a los sectores productivos y empresarios. Es allí donde cada uno trata de defender el interés nacional. Eso da razón a la queja de Pepe Mujica de muchas reuniones y pocas cosas concretas para los pueblos.
Es cierto que desde lo declarativo hay una apuesta a la integración del área comercial y que nadie quiere sacar los pies del plato. Pero hay que resaltar que los diferendos quedan patentizados en los problemas de la balanza comercial que se refleja en el trabajoso acuerdo bilateral con Brasil que alivia, en parte, a la producción de Mendoza. De paso, la marca provincial, sin duda, ha sacado un buen partido como sede exitosa de las deliberaciones y con la designación de Francisco Pérez como presidente pro témpore del Foro Consultivo de los Estados subnacionales del Mercosur.
Puede decirse como conclusión que los vientos que siguen soplando en América Latina dan sustento al modelo, algo tan mentado en las esferas oficialistas nacionales. En pocas palabras, no es el paradigma político-económico lo que está en cuestión. El asunto es acertar en la gestión a través de las acciones que se impulsan desde el mismo Gobierno nacional.
Está a la vista, a juzgar por muchas de las medidas adoptadas últimamente, que son los propios decisores quienes parecen empeñarse en minar el modelo, más allá de los discursos de autovictimización.




