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Domingo 02 de Octubre de 2011

Esta semana será el histórico fallo en el juicio por delitos de la dictadura en Mendoza

El Tribunal Oral Federal Nº1 dará sentencia sobre las acusaciones que pesan contra seis militares y policías retirados. Sobre cinco de ellos pesan delitos que prevén condenas de prisión perpetua.

Alejandro Gamero
agamero@diariouno.net.ar

La hora del veredicto está por llegar. Esta semana, el Tribunal Oral Federal Nº1 dará sentencia sobre las acusaciones que pesan contra los seis militares y policías retirados procesados por crímenes de lesa humanidad en la última dictadura.

El fallo sería el miércoles o a más tardar el jueves y la definición de qué día se dará a conocer dependerá de la finalización de la última etapa de los alegatos, que se concentrará en la tipificación del delito y el pedido de pena, la que comenzará el martes y debería concluir el miércoles.

Los procesados pasibles de condena en este juicio serán seis, a pesar de que arrancaron diez. En el transcurso de los 11 meses que duró el juicio, falleció el general Juan Pablo Saá y fueron separados del debate, que se suspendió contra ellos por razones de salud, el general Mario Lépori, el coronel Tamer Yapur y el suboficial de la Policía Agustín Fernández.

Quedaron en el banquillo Eduardo Smaha, Celustiano Lucero (están presos en San Felipe), Paulino Furió, Alberto Rodríquez Vázquez, Juan Agustín Oyarzábal y Dardo Migno, (todos éstos con prisión domiciliaria por razones de salud).

Cinco de los seis están acusados por delitos que prevén condenas de prisión perpetua, por lo que se descuenta que tanto la querella como la fiscalía federal solicitarán al tribunal en esta etapa la pena máxima, así como también que los abogados defensores (todos de pobres y ausentes) demandarán la absolución.

La semana pasada concluyó la más larga de las tres etapas de alegatos, que fue la segunda y se concentró en los argumentos de los abogados –causa por causa– para fundamentar finalmente esta semana el veredicto que pedirán al tribunal. La última causa que cerró esos alegatos, el jueves pasado, fue la del homicidio del famoso poeta y jefe montonero Francisco Paco Urondo y la desaparición de su mujer, la periodista Ana Raboy.

El asesinato de Urondo está ampliamente acreditado y documentado por la propia Policía. Ocurrió cuando, en junio de 1976, el activista cayó en un operativo policial y militar en Dorrego, y fue cercado durante una “entrevista envenenada” (así llamaban los montoneros a las reuniones con otros compañeros que ya habían sido informadas a la Policía).

Varios culatazos con una escopeta asestados por Lucero –procesado en este juicio– fueron la causa de la muerte de Urondo, tal cual lo acreditó luego la autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense, que además descartó la muerte por una cápsula de cianuro que se especuló que el propio poeta se habría suministrado.

A pesar de que intentó escapar en un Renault 6 en el que viajaba con Raboy, la pequeña hija de ambos y otra mujer que los acompañaba, la Turca René Auhalli, finalmente fueron “encapsulados” a unas 20 cuadras.

Las mujeres se fugaron del vehículo, mientras Urondo se quedó. Raboy le dejó su hija –una bebé de meses– a un vecino y a los pocos metros fue alcanzada por los militares. Al día de hoy sigue desaparecida. En tanto, Auhalli logró escapar milagrosamente en trole a pesar de estar herida, y en este juicio pudo declarar y contar lo ocurrido.
 

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