Mundo
Domingo 11 de Septiembre de 2011

Estados Unidos conmemoró el ataque terrorista que derribó un símbolo y se llevó con él miles de vidas

Barack Obama y George Bush participaron de la ceremonia que se realizó en la Zona Cero. Se guardó silencio a la hora exacta que se estrelló cada uno de los aviones. Los familiares de las víctimas leyeron 2.983 nombres. Video. Cómo cambiaron EE.UU. y el mundo entero después del 11-S Imágenes impresionantes del 11-S Las conspiraciones en torno al ataque Cronología: del ataque a las Torres al asesinato de Bin Laden  

El presidente Barack Obama participó en Nueva York de la ceremonia a diez años del atentado del 11-S. En esta ocasión, su predecesor, George W. Bush, lo acompañó en el acto, centrado en el homenaje a las víctimas.

Junto a sus respectivas esposas, Michelle Obama y Laura Bush, ambos rindieron unos minutos de silencio ante el monumento de agua en torno al cual están grabados los nombres de las casi 3.000 víctimas mortales del ataque contra las torres gemelas del World Trade Center. El coro juvenil de Brooklyn interpretó el himno estadounidense.

Más tarde, se guardó silencio a la hora exacta que se estrelló cada uno de los aviones. Los familiares de las víctimas leyeron 2.983 nombres. Las iglesias de toda ciudad repicaron a la vez en honor a los muertos.

La Zona Cero fue el lugar donde se concentró la actividad. Allí ya no hay escombros sino un rascacielos que ya se eleva 81 pisos.

En este lugar, custodiado con extremas medidas de seguridad, los guardias pasaron junto a dos estanques rodeados de centenares de árboles para recordar a los muertos en el monumento conmemorativo que se inaugura sobre las huellas de las Torres.

El centro de la ceremonia fue la lista de muertos, aunque esta vez algo más larga. Se incluyeron todos los nombres grabados en los estanques, de quienes murieron en las Torres, el Pentágono y el descampado de Pensilvania, pero también los seis que fueron asesinados en el atentado en el World Trade Center en 1993. Más de 300 familiares leyeron los nombres de dos en dos.

En Nueva York, el centro del recuerdo, miles de personas guardaban silencio, lloraban o cantaban "mazing Grace" en un día casi tan azul como ese martes de hace diez años. Los familiares dejaban rosas blancas y notas encima de los nombres de los muertos, que acariciaban una y otra vez.

Diez años más tarde, los estadounidenses permanecen profundamente marcados por el 11 de septiembre. Casi todos ellos recuerdan qué era lo que estaban haciendo aquel día de cielo azul. Más de un estadounidense sobre dos, según un reciente sondeo, estima que los atentados cambiaron su vida.

El discurso de Bush
El ex presidente George W. Bush eligió la conocida carta dirigida en 1864 por el presidente Abraham Lincoln a Lydia Bixby para homenajear a las víctimas de los atentados. Bixby perdió a cinco hijos durante la Guerra Civil estadounidense. "Pido que nuestro Padre Celestial alivie la angustia de su dolor, y que solo conserve el apreciado recuerdo de sus amados y perdidos, y el solemne orgullo que supone haber realizado un sacrificio tan costoso ante el altar de la libertad", reza parte de la misiva de Lincoln.

El discurso de Obama
El presidente de EE.UU. advirtió hoy que "no temeremos, aunque la tierra sea removida", al ofrecer sus primeras palabras en el acto central para recordar a las víctimas del atentado terrorista.

El mandatario norteamericano dedicó su palabras a la invocación del salmo 46 de la Biblia: "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar".

"Hemos compartido palabras y silencios desde entonces", afirmó. Luego, convocó a realizar el primer minuto de silencio en coincidencia con el horario del choque del vuelo 11 contra la Torre Norte, para recordar a "todos los que fallecieron" en el ataque terrorista.

Actividades sospechosas
El jueves, la policía pidió la colaboración ciudadana para detectar actividades sospechosas por un supuesto plan para hacer estallar coches en Nueva York y Washington. Los servicios de inteligencia incluso filtraron datos de a quién buscaban: tres terroristas, dos de ellos nacionalizados americanos de origen egipcio y yemení. Dos acababan de llegar a EE.UU. mientras el tercero podría haberse quedado en Europa. Pero el FBI ya reconocía el sábado que no había logrado identificar a los sospechosos y que cada vez se decantaba más por la posibilidad de que no existieran. El día que supuestamente habían elegido para atacar era ayer sábado, cuando sólo hubo falsas alarmas.

Este sábado, parte del aeropuerto de Dulles, en Washington, fue evacuado por un paquete sospechoso.

El sábado, Obama instó a "un estado aumentado de vigilancia y preparación" y ordenó a su equipo de seguridad nacional "buscar vigorosamente" toda la información de inteligencia sobre esa posible amenaza.

Aseguró, además, que los Estados Unidos no vacilarán más en hacerle frente al terrorismo. "Hoy, el país está fuerte y Al Qaeda está en camino de su derrota. Ellos quisieron aterrorizarnos, pero, como estadounidenses, rechazamos vivir con miedo", afirmó.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, había advertido el viernes que el grupo terrorista "aún busca hacerle mal a los estadounidenses, y en particular apuntando a Nueva York y Washington".

Por su lado, los talibanes afirmaron en un comunicado divulgado en Kabul que ellos no desempeñaron ningún papel en los atentados del 11 de septiembre, tras los cuales los estadounidenses lanzaron su intervención en Afganistán.

"Cada año, el 11 de septiembre recuerda a los afganos un acontecimiento en el cual ellos no jugaron ningún rol, pero que sirvió de pretexto al colonialismo norteamericano para derramar la sangre de miles de afganos inocentes y miserables", escribieron.

Fuente: El Mundo, AFP y ABC

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