Mundo
Jueves 17 de Diciembre de 2015

Estados Unidos dará piernas robóticas a veteranos paralizados

El Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos aceptó pagar piernas robóticas que podrían hacer que decenas de veteranos paralizados por lesiones medulares vuelvan a caminar.

El Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos aceptó pagar piernas robóticas que podrían hacer que decenas de veteranos paralizados por lesiones medulares vuelvan a caminar.
Los veteranos habían pedido que la agencia financiara el gasto porque muchos no pueden permitirse los 77.000 dólares necesarios para pagar el exoesqueleto eléctrico, llamado ReWalk. La Agencia estadounidense de Alimentación y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó en 2014 su uso doméstico.
Personal de la agencia de veteranos (VA, por sus siglas en inglés) dijo a Associated Press que la agencia había enviado un memorando el 10 de diciembre esbozando sus planes para entrenar a su plantilla para poder proporcionar el ReWalk.
"El apoyo de investigación y el esfuerzo por proporcionar a veteranos aptos con parálisis un exoesqueleto para utilizar en su casa es una decisión histórica por parte de VA porque supone un cambio de paradigma en la estrategia de rehabilitación para personas con parálisis", dijo la doctora Ann Spungen, que dirigió una investigación VA sobre el sistema.
La empresa fabricante, ReWalk Robotics, dijo haber evaluado a 45 veteranos paralizados que cumplen los requisitos de altura y peso para emplear la tecnología, que consiste en soportes para las piernas con sensores de movimiento y articulaciones motorizadas que responden a cambios sutiles en los movimientos de la parte superior del cuerpo y a variaciones en el equilibrio.
Gene Laureano, de 53 años, reza porque su solicitud para recibir las piernas robóticas se apruebe pronto. El excabo del ejército recuerda el primer día que probó el ReWalk en el centro médico de veteranos James J. Peters en el Bronx de Nueva York, hace dos años.
"Hubo lágrimas", dijo Laureano, que quedó paralizado hace cinco años tras caer de una escalera. "Hacía mucho tiempo que no hablaba con alguien estando de pie".
"Sólo podía recordar al médico que me dijo que me sería imposible caminar, y después crucé ese umbral de lo imposible a lo posible", añadió.
Sin embargo, cuando el estudio terminó, también lo hizo su capacidad para caminar. Lleva desde entonces esperando a recibir las piernas robóticas.
Los veteranos paralizados abrumaron este verano con cartas al secretario de VA Robert McDonald.
"Supongo que la gente que seguía la investigación estaba muy ansiosa y tenía expectativas de que esto ocurriría de repente una vez llegó la aprobación de la FDA, pero todavía estábamos construyendo la infraestructura para apoyar este fantástico dispositivo", dijo el portavoz de VA Jim Connell.
El ReWalk fue inventado por el emprendedor israelí Amit Goffer, paralizado en un accidente en 1997. Hay varios productos competidores que utilizan tecnología similar —conocidos como "piernas electrónicas"— y que también se están probando en hospitales de rehabilitación estadounidenses.
Ninguno, incluido el ReWalk, es lo bastante rápido o puede llevarse el tiempo suficiente como para sustituir a las sillas de ruedas. Los estudios piloto de VA determinaron que los parapléjicos que utilizaron el exoesqueleto durante cuatro horas semanales durante un periodo de entre tres y cinco meses experimentaron mejoras en su aparato excretor, una reducción del dolor de espalda, mejoraron su suelo y sufrían menos fatiga.
Unos 42.000 veteranos están paralizados. De ellos, una parte cumpliría los requisitos para un exoesqueleto. El aparato tiene requisitos específicos de altura y peso, y funciona para parapléjicos pero no para tetrapléjicos. Un cinturón en torno a la cintura del paciente mantiene el traje en su lugar, y una mochila contiene la computadora y la batería recargable. Se utilizan muletas para mayor estabilidad y la FDA requiere que haya un asistente cerca.
Se espera que una docena de centros de veteranos empiecen a formar a su personal para proporcionar el sistema, indicó el director ejecutivo de ReWalk Larry Jasinski. Es probable que el programa se expanda en el futuro.
La exsargento del ejército Terry Hannigan, una veterana de Vietnam de 62 años, fue la primera en recibir las piernas robóticas como parte del programa. Las utiliza para ir al centro comercial y comprar en la tienda de alimentación.
"Definitivamente llama la atención, sobre todo en el centro comercial con los niños. Algunos dicen cosas como '¡Guau, mira a Robocop!' Hacen muchas preguntas, pero no me molesta", comentó Hannigan.
Cuando se quedó confinada a una silla de ruedas, explicó, tenía que pedirle a la gente que le acercara las cosas fuera de su alcance.
"Poder oír la conversación, sin perderte la mitad de lo que se dice porque está sobre tu cabeza, es en sí misma una gran ventaja", explicó. "Ahora puedo caminar erguida, estrechar la mano de alguien. Puedo abrazarlos, besarlos. Puede que sea al pequeño, pero la única vez en que tenía contacto físico era cuando un familiar o cuidador me levantaba y me metía en la cama".
Fuente: Diario UNO de Mendoza

Comentarios