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Viernes 13 de Mayo de 2016

"Estamos consternados, abatidos, resignados. Es un día triste"

Fueron las palabras del vicepresidente de Nueva Chicago y presidente de la divisional B Nacional, Daniel Ferreiro, en referencia al asesinato de Rodrigo Espíndola.

Un futbolista de Nueva Chicago fue asesinado de un balazo en el tórax delante de su esposa y su hijo cuando pretendió evitar que al menos un delincuente ingresara a robar a su casa en la localidad bonaerense de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría, informaron fuentes policiales y del club del barrio de Mataderos.

"Estamos consternados, abatidos, resignados. Es un día triste", dijo el vicepresidente de Nueva Chicago y presidente de la divisional B Nacional, Daniel Ferreiro, en referencia al asesinato de Rodrigo Espíndola (26).

El Rulo Espíndola, como se lo conocía en el ambiente futbolístico, era un corpulento zaguero central que inició su carrera futbolística en Chacarita Juniors y luego pasó por Racing Club (solamente jugó en reserva) antes de que el técnico Omar Labruna se lo llevara a Nueva Chicago, donde actualmente se desempeñaba.

Según lograron establecer los investigadores, todo comenzó dos minutos antes de las 21 del jueves, cuando Espíndola llegaba en un Renault Clío junto a su mujer y su hijo a su casa en la calle Mitre al 100, casi esquina Dorrego, de esa localidad del sur del conurbano bonaerense.

Tras descender del vehículo, su mujer y su hijo esperaban que el futbolista ingresara el auto en el garaje cuando apareció un Ford Ka del cual descendió al menos un asaltante armado que lo amenazó con fines de robo.

"Quisieron entrar a la casa. Él estaba guardando el auto y pararon los asesinos y Rodrigo se resistió. En verdad eligió el mal menor porque él pensó que le pase algo a él o a la familia, al hijo. Como verdadero valiente eligió que le pase algo a él y hoy no le tenemos con nosotros", se lamentó Ferreiro.

En las imágenes de una cámara de seguridad de una casa se observa el momento en el que la mujer y su hijo ingresan rápido al garaje y el futbolista sale para evitar que pudiera ingresar el ladrón.

Luego se observa que Espíndola quiere correr y recibe el disparo que lo mata.

El futbolista recibió un único balazo que ingresó en la zona del tórax y cayó malherido al piso, ante la desesperación de su esposa que intentó auxiliarlo mientras pedía ayuda a los gritos.

En tanto, los delincuentes huyeron y fueron captados por al menos una cámara de seguridad cuando escapaban en el auto, la cual ahora está siendo analizada por los investigadores para ver si pueden obtener la patente.

El futbolista fue trasladado pocos minutos después hasta el Hospital Santamarina, de Monte Grande, donde falleció cerca de la una de la madrugada mientras estaba siendo operado.

El presidente de Nueva Chicago, Sergio Ramos, y el médico del plantel profesional, Andrés Greco, se trasladaron hasta el hospital para acompañar a los familiares.

"Pedimos a Dios por la salud de Rodrigo. Nueva Chicago, a través de su presidente, se pone a disposición de la familia", indicó el vicepresidente a través de las redes sociales antes de conocerse la muerte de Espíndola.

Posteriormente, el directivo por el mismo medio, dio la noticia: "Lamento desde el alma informar que nuestro Rodrigo Espíndola falleció hace instantes".

Este viernes por la mañana, Ferreiro dijo sentirse resignado por la situación y auguró que "seguramente en un par de horas le pasará algo similar a algún otro chico de otra familia, o a algún jubilado a una docente. Hoy fue Rodrigo, nada más. Y estamos hablando porque es un futbolista".

El hecho es investigado por personal de la comisaría local y por un fiscal de turno del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.

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