Espectáculos
Sábado 08 de Octubre de 2011

Estelares la rompió en el Bustelo

La banda de rock se presentó anoche ante unas 1.800 personas. Los músicos ofrecieron un repaso por sus 16 años de trayectoria.

Por Gonzalo Ponce

Estelares presentó un recital preciso, alegre y, por momentos, memorable este viernes a la noche en el auditorio Ángel Bustelo, ante unas 1.800 personas. Fue parte de la despedida de la banda juninense-platense antes de internarse a grabar su próximo disco, que saldrá en 2012.

El concierto abrió a las 22 con Eléctricos duendes, tema de Sistema nervioso central. Siguió con Las vías del tren, del mismo CD, mostrando una banda muy precisa, buen sonido y un cantante sigiloso que estudiaba la noche tal como los boxeadores miden la pelea en los dos primeros rounds.

Manuel Moretti, líder y voz de Estelares, tomó la guitarra para Las luces del sueño, canción que pertenece a Una temporada en el amor. Esto sirvió para que, de a poco, el cantante se soltara e hiciera gala de su voz, que sonó impecable a lo largo de las dos horas que duró el espectáculo.

Comenzaron los hits: 200 monos, “una canción que habla del espanto de los excesos”, según Moretti. “La mariconada romántica” Ella dijo, definida así por su propio creador, y la bellísima Las trémulas canciones.

Estelares se convirtió en un cuarteto tanguero de cuerdas, como lo fue en algún momento de su historia, para interpretar Camas separadas y, pegadito, una caótica versión de Un viaje a Irlanda.

Acto seguido volvieron las que sabemos todos: Moneda corriente, uno de los puntos más altos y memorables de la noche, América y el homenaje para Virus y Los Fabulosos Cadillacs con Pronta entrega y El Aguijón, respectivamente.

La fiesta estaba armada. Pero todavía quedaban platos fuertes que Moretti y cía sirvieron uno tras otro: Un show, Máscaras, Melancolía, Jardines secos (del bajista Pablo Silvera), Superacción, Tanta gente y una arregladísima versión de El corazón sobre todo (temazo) que hasta tomó prestadas unas melodías a Under pressure, la inmortal canción de Queen y David Bowie, a modo de tributo, por supuesto.
Ampliamente destacable fue la actuación de Víctor Bertamoni. Su guitarra es uno de los puntales de la banda y el viernes por la noche lo reafirmó en cada canción. Estelares salió de escena a la espera del clásico “una más” por parte del público, que no tardó en solicitarlo.

Con la vuelta al escenario regresaron los hits que faltaban. Cristal, Aire, Un día perfecto y Ardimos (banda de sonido de la película Caño dorado) fueron las canciones que cerraron una “noche perfecta”.
 

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