Más noticias
Sábado 29 de Octubre de 2011

Estudiante y embajador en EE.UU.

El alvearense Charbel Viñolo resultó electo entre 200 alumnos de la Argentina para el programa Jóvenes Embajadores. Se instaló tres semanas en Norteamérica. “Quería que conozcan mi país”, dijo 

El alvearense Charbel Viñolo fue uno de los 10 seleccionados para representar al país en Estados Unidos mediante el programa Jóvenes Embajadores.

Esta es la quinta edición del programa, una iniciativa de la embajada de Estados Unidos con la colaboración de la Comisión Fulbright, Partners of the Americas y organizaciones públicas y privadas de ambos países.

Los alumnos seleccionados de entre más de 200 candidatos tenían entre 16 y 18 años y provenían de escuelas públicas.

“Me enteré del programa revisando la página web de la embajada. Me pareció interesante y me inscribí”, inició el relato el muchacho.

Con 17 años, Charbel es alumno de 3 año del Polimodal de la escuela técnica Jorge Barraquero.

“Cuando comenzó el proceso de selección, como primer paso envié unos ensayos sobre liderazgo y trabajo voluntario, después tuve unas entrevistas telefónicas y pasaron dos meses. Cuando creí que ya no pasaba nada, me informaron que salí entre los seleccionados”, contó.

Entre los requisitos que solicitaba la embajada era condición fundamental poseer un buen nivel de inglés y académico, y también nunca haber viajado al exterior.

El programa les permite a los chicos establecer lazos de amistad duraderos, mejorar el manejo del idioma y descubrir nuevas ideas sobre trabajo comunitario y ayuda social. A la fecha han participado 39 estudiantes de 19 provincias argentinas.

“Es realmente una experiencia única, no lo tomo como un simple viaje estudiantil, considero que fue un verdadero intercambio cultural, conocer la vida del estadounidense y de mi parte darles a conocer todo lo que pueda de mi país”, señaló.

La primera parada de Viñolo fue en Washington. Visitaron monumentos históricos y asistieron a eventos culturales. También “tuvimos jornadas de capacitación muy intensas sobre lo que es elaboración de proyectos, liderazgo y voluntariado”, describió.

Tras ese raid por la capital norteamericana, se alojaron durante dos semanas en el estado de Tennessee. Allí hicieron la vida de cualquier adolescente estadounidense. Fueron recibidos por familias anfitrionas, asistieron a clase y ofrecieron charlas sobre la Argentina.

“Nos quedamos en Johnson City, una ciudad de menos de 100.000 habitantes. Fuimos a la escuela pública, allá la escuela concentra todo, el deporte, la actividad cultural, todo pasa por la escuela”, señaló.

Si de resaltar se trata, el joven alvearense rescata “el respeto por el prójimo, me quedé impactado con el trato, es todo: permiso, disculpe, gracias”.

Una de cal y otra de arena

Con la mente en frío y alejado de las luces del primer mundo, Charbel se atreve a afirmar que Argentina y Estados Unidos no tienen “una brecha educacional considerable, no ven cosas tan diferentes a nosotros. Sí son más exigentes”.

En cuanto a los aspectos positivos, rescata “la organización en los distintos estamentos sociales, nada está librado al azar y acá eso no se ve”.

Por último, Viñolo sostiene que “lo malo es que la educación universitaria es muy cara.

La cuota más matrícula en una privada ronda los 45.000 dólares anuales. Una pública es de 25.000 dólares al año, sin contar el resto de los gastos. Allá pagás un año con lo que acá hacés toda la carrera”.
 

Comentarios