Economía
Sábado 17 de Septiembre de 2011

Europa posterga el auxilio a Grecia y rechaza la "receta" fiscal de Estados Unidos

El secretario del Tesoro de Obama, Timothy Geithner, sugirió más medidas expansivas a la UE. Sus colegas europeos le dijeron "no, gracias". Y le negaron a Atenas un "salvavidas" inmediato.

La Unión Europea entregó este viernes un doble mensaje económico y financiero: a Grecia le dijo que no le entregará todavía el ansiado último tramo del fondo de rescate por 8.000 millones de euros. Y, hacia afuera, le comunicó a Estados Unidos que sus recetas expansivas no son bienvenidas, y que continuará por el camino de las reformas estructurales y la austeridad fiscal. Washington participó de la cumbre de ministros de Economía de la Eurozona realizada en Polonia con su secretario del Tesoro, Timothy Geithner, algo completamente inusual. De hecho, fue la primera vez que el jefe del Tesoro asiste a una cumbre de sus colegas europeos.

Los 17 ministros de Economía de la eurozona, reunidos en Breslavia, Polonia, dejaron de convidado de piedra a Geithner, quien instó a la UE a aumentar el volumen del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), dotado hoy con 440.000 millones de euros, y que es la herramienta para enfrentar crisis agudas, como las de Grecia, Irlanda y Portugal.

Propuesta rechazada. La propuesta de Geithner implica seguir la política expansiva, monetaria y fiscal, que aplica Estados Unidos. El modelo en mente de Geithner es el programa TARP, creado en Estados Unidos durante la crisis de 2008 para estimular el crédito al consumo y las empresas, garantizando esos préstamos a los bancos. Pero ese mecanismo no se trasladará al europeo FEEF.

"No se debate en la UE el incremento o expansión del mecanismo europeo de estabilidad financiera con un Estado no miembro de la zona euro", comentó el presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker. Agregó que "los gobiernos europeos no ven margen de maniobra en la zona euro que pudiera permitir nuevos estímulos" fiscales. Europa sigue por su camino de priorizar "la consolidación fiscal y las reformas estructurales", coincidieron Juncker y el comisario de Economía de la Comisión Europea, Olli Rehn.

Geithner insistió ante sus pares europeos en que no pide un aumento de la dotación del FEEF, sino que se pongan sobre la mesa garantías que deberían bastar ante un hipotético rescate de España o Italia. Europa, dijo además Geithner, debe "dejar de hablar" sobre la posibilidad de un default de Grecia y acelerar la solución del problema. La ministra austríaca, Maria Fekter, criticó incluso la presencia de Geithner en la reunión: "No creo que se justifique que alguien esté aquí para darnos lecciones de nada. Si se miran los datos macroeconómicos, Europa está mejor que ellos", espetó. Su colega germano, Wolfgang Schauble, también se mostró contrario a los señalamientos de Geithner, aunque sin recurrir a ese áspero lenguaje.

Grecia, en el limbo

Mientras tanto, en el frente propiamente europeo, Grecia recibió un duro correctivo de parte de los ministros de la Eurozona y del resto de la UE, y deberá esperar a mediados de octubre próximo para recibir los últimos 8 mil millones de euros del primer paquete de rescate, y a que se apruebe un segundo fondo de auxilio.

Finlandia fue nuevamente un gran escollo para activar el segundo paquete, por 109.000 millones de euros (tras los 110.000 millones del primero, ya casi agotados). Finlandia, a través de su ministra, Jutta Urpilainen, reiteró que Grecia debe dar garantías específicas en caso de que vaya a la quiebra. Atenas retrasa el cumplimiento de sus compromisos de ajuste y ahorro, y esto ha llevado a que no se le entregue el último tramo de oxígeno financiero.

El comisario europeo de Economía, Olli Rehn, comentó: "El gobierno griego ha expresado su gran determinación de cumplir los compromisos. Esto se refiere a los objetivos fiscales, reformas estructurales y privatizaciones". Y su par griego, Evagelos Venizelos declaró: "Esta es una gran oportunidad para enviar un claro mensaje. Estamos en camino de implementar el programa. Creemos que la implementación de la decisión del 21 de julio (cuando se aprobó de manera preliminar el segundo paquete de rescate) es la única forma de ir hacia delante, no sólo para Grecia sino para el conjunto de la zona euro".

Pero detrás de esta retórica, el hecho es que se postergó hasta octubre la visita de una misión de la llamada "troika" (FMI, UE y BCE) a Grecia para dar el visto bueno definitivo al último tramo. Sin ese dinero, advirtió Grecia, no podrá pagar los sueldos y pensiones después de octubre. O sea que entrará en cesación de pagos o default. Fue casi un ultimátum.

¿Falta voluntad?

"La conclusión del examen (de la UE, el FMI y el BCE) sólo depende de la voluntad política del gobierno y del Parlamento griegos para cumplir con las metas fiscales y con las otras condiciones relativas al sexto desembolso", comentó Rehn. El calendario dibujado por el finlandés supone que el desembolso de los 8.000 millones frescos para Atenas podría producirse, como mucho, a mediados de octubre. Los técnicos de la troika debían volver esta semana a Atenas, pero postergaron nuevamente su visita, lo que indica el clima de tensión existente entre las partes. Y la austríaca Fekter volvió a sugerir la alternativa del default griego: "Si se plantea una situación en que esta vía (el rescate de la UE) se convierte de repente en más cara que las alternativas, tendremos que pensar en esas alternativas. Pero de momento no es el caso", comentó.

Fuente: La Capital de Rosario

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