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Lunes 05 de Diciembre de 2011

Falleció Eduardo Aníbal Tazare, gran arquero y gloria del fútbol sanrafaelino

El "Mono" Eduardo Tazare falleció hoy en San Rafael a la edad de 74 años. Fue un apasionado del fútbol, deporte que practicó hasta los 70 años. Sus restos son velados en Hipólito Yrigoyen 990 y será sepultado mañana a las 10  

Eduardo Aníbal Tazare falleció esta tarde en la Policlínica Privada de San Rafael, después de verse afectado por una complicación en su salud que lo tuvo internado por las últimas semanas y de la que no pudo recuperarse.

Eduardo Aníbal Tazare, nacido el 6 de setiembre de 1937 en la ciudad de Vera, Provincia de Santa Fe, accedió a nuestro pedido y nos remitió esta nota en la que nos cuenta razones por las que decidió vivir en San Rafael.

“El deporte era mi vicio desde niño, participé de diversas disciplinas, carreras pedestres, carreras de bicicletas, tiro de jabalinas, bochas y muchas otras disciplinas". le dijo el "Mono" a Diario UNO, en el ultimo reportaje que publicamos sobre su trayectoria.

Siendo adolescente y por la estatura (1,82 m.) me incliné por el básquetbol en el equipo de mi barrio, el Club Atlético Ferrocarril de Vera, deporte muy promocionado en toda la provincia y con la participación en distintos departamentos. El fútbol me gustaba y jugaba de centro medio, pero dado la agilidad que me dio el básquet comencé a jugar como arquero. Recuerdo que en el año 1960 el Club Ferrocarril organizó un torneo cuadrangular de fútbol y básquet en el que uno de los participantes era Unión de Santa Fe y yo jugaba de arquero en el club Ferrocarril, y también jugaba al básquet. El señor Rodolfo Kralj, director técnico de Unión de Santa Fe, que estuvo presente en los partidos, le dijo a los dirigentes que lo acompañaban que hicieran trato para la adquisición de mi pase, porque él estaba seguro de sacar un arquero para la primera división. De ahí surgió el arquero que terminé siendo con los años. Tenía 23 años y me incorporé como arquero de Unión de Santa Fe, Club en el que jugué desde 1961 hasta 1965.

En 1966 fui refuerzo titular en el primer equipo de Unión, en reemplazo de Gironacci, y recuerdo que en aquél equipo formaban también Concieca, Roque Avallay, Juan C. Ibáñez, Nemiña, Aguirre, Ramírez, Zucca. El Técnico era Don Ángel Zof.

En 1967, defendí la valla de Atlético Colón de Santa Fe, aquel que fuera acérrimo rival en años anteriores.

En 1968, vine a vacacionar con mi esposa a Mendoza. Unos amigos y ex compañeros del Club Unión de Santa Fe que estaban jugando en Godoy Cruz de Mendoza, y tenían un partido amistoso con la primera división de River Plate de Buenos Aires, me invitaron a participar de ese partido, a lo que accedí más que gustoso. Esa noche se me dieron todas: jugué sin presión, solo disfrutando del fútbol, y de la ocasión de poder jugar aún estando de vacaciones.

Cuando terminó el partido, se me vino el mundo encima porque dirigentes de distintos equipos querían pactar un arreglo de contrato. En ese momento todavía pertenecía a Colón de Santa Fe. Llegamos a un acuerdo que cuando tuviese noticias les contestaría, pero los amigos y ex compañeros no se quedaron conformes, entre ellos Juan Carlos Forti con unos dirigentes que viajaron inmediatamente con la intención de contratarme. Así fue que se pactó mi incorporación a Godoy Cruz Antonio Tomba.

Aquél fue un año muy especial, una campaña arrolladora, un grupo humano súper especial, un campeonato de novelas, nació mi primer hijo y salimos campeones, Camargo, Santilli, Montagnoli, Pedone, Castro, Núñez, Pereyra, Schanz, Forti, León y Bert.

En 1969 me tentaron para ir a Chile, donde firmé contrato con Green Gross de Temuco por dos años (1969 – 1970), hasta marzo de 1971, cuando nació mi segundo hijo. El Green Gross es históricamente conocido porque en ese equipo jugó el desaparecido capitán de las Selección Argentina Eliseo Mouriño. Estando allá me contrató el Sr. Víctor Legrotaglie para volver a la Argentina, arreglando condiciones con Gimnasia y Esgrima de Mendoza, equipo que participaba en el Campeonato Nacional. Decidimos con mi esposa afianzarnos en esta hermosa provincia, por lo que comiencé a trabajar en el Ministerio de Educación, además de seguir con mi obsesión por el fútbol.

Estando en esas condiciones, en 1973 me enviaron a cubrir un cargo en Inspección Zona Sur (San Rafael), una ciudad tranquila y en crecimiento, con gente amigable y honesta, donde fui muy bien recibido. Tan favorable fue la impresión que nos causó esta maravillosa ciudad, que decidimos con mi esposa radicarnos aquí.

No pensaba seguir jugando, pero el fútbol me tentaba. Así fue como entrevistado por el Dr. Sosa del club Huracán, por el Sr. Pastor (DT de Pedal Club), Carlos Acosta y otros, volvió a prender la llamita de mi pasión y me incorporé al Sportivo Pedal Club, donde jugué durante cuatro temporadas.
Simultáneamente tuve la satisfacción de integrar el seleccionado de la Liga Sanrafaelina de Fútbol, recordando muy especialmente aquel inolvidable partido final frente al seleccionado de Mendoza que se jugó el 25 de julio de 1973, final de la provincia por el campeonato Argentino, en el que se definió la clasificación mediante tiros penales, donde tuve la gran suerte de atajar tres de los cuatro ejecutados y nos dio la clasificación para continuar en el campeonato mencionado representando a la provincia de Mendoza.

Continué cosechando amigos y disfrutando de jugar al fútbol, con un año de actuación en 1977 en el Club Rincón del Atuel, y también en los años 1978 y 1979 en el Club San Martín de Monte Comán.

Fui refuerzo en el club de Bowen (General Alvear) para participar en el Torneo Regional y también en el Club Villa Atuel.

En 1986, ya retirado de la actividad, no pude resistirme a la tentación de volver a jugar, respondiendo al pedido de unos amigos, para que defendiera el arco del Club Deportivo Goudge durante cinco partidos, salvándonos del descenso.

También traigo a la memoria mi actuación defendiendo los colores del Club Huracán en el Torneo Regional de 1974. Allí logramos la clasificación en reñidas finales con Estudiantes de Río Cuarto, que permitieron que Huracán de San Rafael participara del Torneo Nacional del mismo año.

Todo mi actuar en el fútbol me sirvió para cosechar amigos y enormes satisfacciones. No quiero dejar de mencionar las tardes logradas en el fútbol libre, independiente o comercial, dado que integré los equipos “Farmacia Mayo” y “Veteranos de Maristas”.

En los últimos años, y hasta hace muy poco, se volvieron muy especiales para mi las juntadas en la cancha “La Bombonerita” de José Calleja, como para despuntar el vicio.

Como dije, San Rafael, es una ciudad de gente amigable y honesta, que ofrece su corazón a todo el que llega en busca de una amistad. Aquí hice mis mejores amigos, consolidé mi familia y encontré mi lugar en el mundo, y estoy muy agradecido por ello”.

Eduardo Aníbal Tazare está siendo velado en Hipólito Yrigoyen 990 y será sepultado mañana a las 10:00.
 

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