Política
Martes 17 de Noviembre de 2015

Falta equipamiento en Mendoza para detectar una temible bacteria genital

La mycoplasma genitalium, más conocida como MG, es muy contagiosa y difícil de detectar.

Por Patricia Losada
losada.patricia@diariouno.net.ar
Mendoza aún no cuenta con métodos ni técnicas específicas que permitan la detección de la temible bacteria Mycoplasma genitalium (MG), causante de una nueva enfermedad de transmisión sexual que tiene síntomas similares a la clamidia y a la gonorrea.
La bacteria fue descubierta en 1980, aún es poco conocida pero su propagación va en aumento. Además es difícil de detectar, por la escasez de síntomas que presenta y porque está asociada a otras enfermedades. 
Un estudio reveló que centenares de personas estarían infectadas con esta bacteria, que puede ocasionar dolor testicular, pélvico y sangrado después de tener relaciones. Entre las consecuencias más severas figura la infertilidad.
En el país son pocos los laboratorios que pueden desarrollar las pruebas (orina, uretra, vagina) y el cultivo, que requiere al menos seis meses para el crecimiento y estudio de la MG. “Tenemos dificultades técnicas, por eso no se puede aislar en nuestro medio. Es muy difícil de cultivar,  son organismos muy pequeños y de crecimiento intracelular”, explicó la doctora Patricia Papaliu, coordinadora del grupo interdisciplinario de infecciones de transmisión sexual del Hospital Central.
En términos más específicos la bacteria carece de pared celular y vive dentro de otras células y se encuentra de manera predominante en el tracto urogenital (uretra y genitales) del hombre y de la mujer, pero también se puede alojar en la garganta o en el ano.
En el varón es la primera causa de la uretritis vía sexual no causada por la gonorrea. En la mujer  está asociada a infección vaginal causada por bacterias, a la cervicitis (inflamación del cuello del útero) y enfermedad pélvica inflamatoria (EPI). Se transmite durante las relaciones sexuales anales, orales y vaginales sin preservativos, por medio de los juguetes sexuales y por las manos y dedos que han estado en contacto con los genitales de la persona infectada.
Para la infectóloga del hospital Lencinas Andrea Villalba, hasta el momento no se ha recibido ninguna alerta relacionada con la bacteria MG. “Por lo general los micoplasmas son comunes, lo difícil es diagnosticarlos. En estos casos lo que hace el laboratorio de salud pública de la provincia es enviar una muestra de secreción al Instituto Malbrán en Buenos Aires para que sea analizada”, dijo.
La incidencia
La bacteria MG se encuentra en 1% de la población de entre 16 y 44 años con al menos un compañero sexual, según un estudio publicado en el Periódico Internacional de Epidemiología. 
La cifra aumenta entre quienes mantuvieron relaciones con al menos cuatro personas en el último año.
Ante este panorama los especialistas insistieron en la importancia de las medidas de prevención para combatir la bacteria, que se encuentra bajo vigilancia internacional, como el uso del preservativo y la reducción de los comportamientos sexuales riesgosos, puntualizaron ante las consultas.

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