Espectáculos
Miércoles 07 de Septiembre de 2011

Flor de la V mostró sus bebés

Florencia de la V presentó finalmente a sus hijos Isabella y Paul Alexander en una nota a la revista Gente en la que contó, emocionada, pormenores de la espera y la llegada de un momento que esperó “toda la vida”.

Los bebés nacieron por la vía de un vientre alquilado, en un tratamiento que se realizó en un hospital de la ciudad de San Diego, California, en Estados Unidos. Fue allí donde Florencia Trinidad escuchó los primeros llantos de sus hijos. “Mi corazón parecía una Ferrari. Me acerqué y les dije al oído: ‘Tranquilos, mamá está acá’ ”.

Fue entonces que los tomó en brazos, relata Gente, y sintió en ese momento “que ellos eran prolongaciones de mi cuerpo, partes de mí. Nada de comparará jamás con esa sensación”, relató.

“Es sorprendente, porque hasta hace cuatro años no te alzaba un chico. De repente empecé a notar que había situaciones que me enternecían, como un impulso que dominaba mi atención y me cuestionaba: ‘¿Qué pasa, querés ser mamá? ¿Realmente es mi proyecto de vida?”, contó y detalló que el hecho de haber comenzado a producir teatro de revistas hace ya dos años la hizo sentir con una “solvencia inédita” y que “estaba a punto caramelo”.

Asegura en la charla que hubiera adoptado en la Argentina, pero que la demora en la tramitación de su documento de identidad no hizo posible la gestión y que una vez iniciados ya había comenzado por la vía del vientre alquilado.

Sobre el trámite, aún cuestionado en la Argentina, dijo que los prejuicios se le terminaron cuando habló con su tutor de la clínica de San Diego. “Son mujeres fuertes, guiadas por profesionales que las controlan y contienen. Ellas lo viven como un trabajo por el que sienten devoción. Nadie las obliga; aman lo que hacen y cobran muy bien por eso”, reflexionó.

Flor asegura que vivió los nueve meses como si hubiera estado ella misma embarazada, que lloró “a mares”, que todo la sensibilizaba. Desde el momento que sonó el teléfono en una quinta en Carlos Paz, este último enero, con el anuncio de que la mujer subrogada estaba embarazada. “Se paró el mundo. Fue una emoción indescriptible; sólo atinamos a abrazarnos fuerte (con Pablo, su marido) y llorar”.

La capocómica contó además que desde hace cuatro meses escribe un diario donde relata todas las emociones que fue viviendo en el proceso de gestación y la llegada de sus mellizos.

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