Espectáculos
Miércoles 07 de Diciembre de 2011

Fue ingeniosa con su push up

Charlize Terón salió un día de su casa de Hollywood y se encontró a un par de chicas trabajando en un puestito para sacar algo de dinero.

Se acercó para hablar con ellas y le contaron que eran un par de aspirantes a actrices pero que "el mundo del espectáculo no pagaba sus deudas".

La protagonista de Monster se enterneció con la historia y empezó a decirles que no se rindieran y que si trabajaban duro las cosas mejorarían.

Y de repente se le ocurrió una idea, la sudafricana se sacó los rellenos de su sujetador y les dijo: "Dadme un bolígrafo, los firmo y así los podréis vender diciendo que son míos". Al final, pudieron sacar de la venta unos mil dólares.
 

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