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Sábado 07 de Febrero de 2015

Fútbol de película, cuando el deporte se refleja en el cine

El séptimo arte argentino también se nutrió del deporte más popular para hacer rodar sus historias. Ovación compiló filmes de ayer, hoy y siempre.

Las salas de cine contaron este verano con varios estrenos nacionales.

Pero dejando de lado a “Relatos salvajes” que se proyectó por primera vez en 2014, el filme argentino que arrasó en las boleterías, el que más entradas vendió en el primer mes del año, fue el que tuvo al fútbol como eje del guión. “Papeles en el Viento”, basada en un libro de Eduardo Sacheri y dirigida por Juan Taratuto se estrenó el 8 de enero y hasta el 4 de febrero llevaba vendidos 362 mil tickets a nivel nacional (según datos del blog de estadísticas Ultracine).

La protagonizan Pablo Echarri, Diego Peretti, Pablo Rago y Diego Torres, una barra de amigos que rondan los 40 y son todos hinchas de Independiente. Para muchos una gran historia de amistad que trasciende los colores de las camisetas. Para otros, un relato lleno de sensiblería futbolera. Más allá de los gustos, la dupla cine y fútbol vuelve a encontrarse, para bien de los hinchas y también de los amantes del séptimo arte (sobre todo en verano, y en salas cómodamente climatizadas). Ovación compila sólo algunos títulos nacionales, de ayer, hoy y siempre, que hicieron eje en el fútbol o se valieron de él para hacer rodar un relato como a una pelota. Pasen y vean.

“Los tres berretines”. Segunda película de cine sonoro argentino, estrenada apenas una semana después de la primera: ¡Tango!, que fue dirigida por Enrique Telémaco Susini y protagonizada por Luis Arata, Luis Sandrini y Luisa Vehil. Estrenada el 19 de mayo de 1933, en el elenco participan Aníbal Troilo y Osvaldo Fresedo. El título hace alusión al tango, el fútbol y el cine.

“El cañonero de giles”. De 1937, protagonizada por Luis Sandrini y Luisa Vehil, y dirigida por Manuel Moreno. Se trata de una comedia donde un jugador de fútbol de pueblo cobra fuerzas al escuchar el ladrido de un perro. Hay escenas de vestuario donde participan cracks de River de la época como Angel Bossio y Pepe Minella. El gol del final, filmado en tiempo real, fue hecho por un joven de las inferiores: José María Rongo. Al final del filme, Sandrini baja como héroe, en paracaídas, en medio de la vieja cancha millonaria en Avenida Alvear (hoy Figueroa Alcorta).

 “Pelota de trapo”. Un drama dirigido en 1948 por Leopoldo Torres Ríos y protagonizado por Armando Bó y Andresito Poggio. El film en blanco y negro fue estrenado el 10 de agosto en el Cine Metropolitan de Buenos Aires. En el elenco actuaron como ellos mismos importantes personalidades del fútbol profesional de la época: el entrenador y ex jugador Guillermo Stábile, los jugadores Tucho Méndez, Juan Carlos Salvini y Vicente de la Mata, entre otros, y también aparecen los periodistas Fioravanti y Enzo Ardigó.

 “Escuela de campeones”. Dirigida por Ralph Pappier, en 1950, con guión de Homero Manzi y Carlos Olmedo. Fue protagonizada por Jorge Rigaud, Silvana Roth, Pedro Quartucci y Enrique Muiño. Es la reconstrucción de la historia del Colegio Buenos Aires English High School y del legendario club Alumni, que dominó el fútbol argentino en la primera década del siglo XX. Hace alusión al escocés Alejandro Watson Hutton, primera máxima autoridad de la Asociación del Fútbol Argentino.

 “El hincha”. De 1951 y en blanco y negro, fue dirigida por Manuel Romero y protagonizado por el autor de tangos Enrique Santos Discépolo. Es la historia de El Ñato, un trabajador mecánico y fanático del Victoria Fútbol Club, que está a punto de descender. Su pasión por el club lo hace postergar indefinidamente el casamiento con su novia, papel que encarna Diana Maggi. El Ñato, defraudado por la corrupción de la dirigencia de la entidad deportiva, cierra la historia con un memorable monólogo: “¿Y para qué trabaja uno si no es para ir los domingos y romperse los pulmones a las tribunas hinchando por un ideal? ¿O es que eso no vale nada?”...”¿Que sería del fútbol sin el hincha?...El hincha es todo en la vida...”.

 “El cura Lorenzo”. Película de 1954, dirigida por Augusto César Vatteone y protagonizada por Angel Magaña. El filme recrea la historia del sacerdote católico Lorenzo Massa que inspiró la creación del club San Lorenzo de Almagro, en 1908. La película describe al barrio de Almagro de ese entonces como una zona marginal donde el padre Lorenzo decide acercar a los niños a la religión, comprando una pelota de cuero (inaccesible por su precio para los niños pobres) y ofreciéndoles los terrenos de la iglesia para jugar al fútbol.

 “El centrofoward murió al amanecer”. Película estrenada en 1961, dirigida por Agustín Cuzzani y protagonizada por Luis Medina Castro, Raúl Rossi Javier Portales y Pierina Dealessi, entre otros. Representó a Argentina en Cannes y, entre costumbrista y fantástica, fue catalogada como un “demencial film

surrealista”. Transcurre en el barrio de La Boca, donde un jugador de fútbol es comprado por un millonario que colecciona seres humanos excepcionales.

 “Los fierecillos indomables". De 1982, dirigida por Enrique Carreras y protagonizada por la inseparable dupla de Alberto Olmedo y Jorge Porcel. La comedia se inicia con un clásico entre River y Boca. La trama es una sucesión de enredos y alusiones a personajes reales de la escena político social de la Argentina de ese momento. A un colegio de adultos llega una benefactora, Amalita Fortaviene (parodia de la millonaria filántropa Amalia Lacroze de Fortabat), quien trae consigo al equipo de fútbol Loma Blanca (referencia al Club Loma Negra y representados con la camiseta de River Plate) para que compitan contra Cachada (quienes utilizan la camiseta de Boca Juniors). Ganar este partido es decisivo para la resolución de todos los conflictos de la película que incluye una parodia a Menotti: “Pierdan pero estén alegres”, dice el director técnico.

   “Rosarigasinos”. Película de Rodrigo Grande, de 2001. Federico Luppi y Ulises Dumont son los protagonistas de esta historia de dos presos rosarinos que quedan finalmente en libertad después de 30 años. Al salir de la cárcel nadie los espera, y todo comienza a girar en torno al botín del robo que los llevó al encierro. Hay escenas en torno al fútbol y en una, ambos aparecen con la camiseta de Central: Lupi con la 9 y Dumont con la 6.

   “El camino de San Diego”. La dirigió Carlos Sorín y se estrenó en 2006. Está ambientada en 2004, cuando lo internaron a Maradona por problemas cardíacos. En Misiones, un nene fanático de Diego ve a su ídolo convaleciente y se interna en el monte donde en un tronco se le aparece la cara de Diego. Interpreta a la imagen como una señal salvadora y emprende un viaje a Buenos Aires para entregársela en manos al 10.

   “El secreto de sus ojos”. Esta no es una película de fútbol pero tiene escenas trascendentes que giran en torno a la redonda. Una de ellas es un plano secuencia filmado en el estadio de Huracán. Otra, en un bar, donde un grupo de hinchas definen la pasión. Al igual que “Papeles en el Viento” esta película de 2009 está basada en un libro de Sacheri. Dirigida por Juan José Campanella y protagonizada por Ricardo Darín, Soledad Villamil y Guillermo Francella. Logró ser una de las más taquilleras de la historia del cine argentino. En 2010 se convirtió en la segunda película nacional en ganar el Oscar a la mejor película extranjera, después de La Historia Oficial (1985).

   “Metegol”. Animada en 3D, de producción argentino-española, dirigida por Juan José Campanella e inspirada en el cuento “Memorias de un wing derecho”, del rosarino Roberto Fontanarrosa. Eduardo Sacheri trabajó en el guión. Fue estrenada en 2013. Los protagonistas de la historia son figuras de metegol y, si bien parece estár dirigida al público infantil, es para todo público.

   “Mujeres con pelota”. Documental estrenado en 2014 y realizado por Ginger Gentile y Gabriel Balanovsky. Es la historia de las mujeres de la Villa 31 de Buenos Aires que deciden jugar al fútbol y llegan a participar del Mundial de los Sin Techo en Brasil.

   “El otro Maradona”. Documental de abril de 2014, y ópera prima de Ezequiel Luka y Gabriel Amiel. Es sobre la vida de Goyo Carrizo, quien llevó a Diego a Argentinos y fue su amigo de infancia en Villa Fiorito. Jugaron juntos para los Cebollitas, pero Diego se fue del barrio y se convirtió en el mejor del fútbol argentino. Goyo, por una rotura de ligamentos en la rodilla, se quedó en su vecindario para siempre. Hoy hace changas y es buscador de talentos para mantener a sus seis hijos.

 

 

Fuente: Diario La Capital (Rosario) 

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