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Miércoles 12 de Octubre de 2011

Gabriela Vitale, la morocha del cucharicidio, involucrada en una causa de narcotráfico

Su verdadero nombre es Gabriela Karina Ayala. Irrumpió en los medios de comunicación tras ser fotografiada junto a Gerardo Sofovich en un restaurante. El hecho provocó la separación del canoso productor. Hoy, Gabriela está siendo investigada en una causa de narcotráfico con vínculos en México.

La mujer es joven, ya no es modelo -aunque lo parece-, y le aseguró a la Justicia que sólo es ama de casa. Sin embargo, la Unidad de Información Financiera (UIF) acaba de pedirle a la Justicia que se le aplique un embargo preventivo, decomiso, congelamiento de cuentas e inhibición general de todos sus bienes, un combo de medidas que se dictan en una investigación por lavado de dinero. Es que a Gabriela Karina Ayala -una mujer que hace dos años tuvo su semana mediática por aparecer con Gerardo Sofovich, quien le daba de comer en la boca- le detectaron seis vehículos de alta gama, cuatro propiedades y un restorán en Las Cañitas.

Ayala ya había sido investigada por la Justicia en lo Penal Económico, en el marco de la causa de la narcomodelo colombiana Angie Sanclemente Valencia, quien comenzará a ser juzgada a fin de mes por integrar una banda que presuntamente enviaba cocaína desde Argentina a México. Dentro de aquella investigación, llevada adelante por el juez Marcelo Aguinsky, Ayala fue indagada pero terminó con falta de mérito. Ahora la UIF aseguró haber encontrado registros a su nombre de autos, casas y un restorán en Las Cañitas llamado Nascondiglio.

Según la UIF, entre los autos que figuran a su nombre hay dos BMW, un Mini Cooper, un jeep Cherokee, un Ford Mustang y un Peugeot. La valuación de estos vehículos supera los 700.000 pesos . Además, a su nombre hay cuatro propiedades en distintos puntos de la ciudad. El abogado de la mujer, Alejandro Cipolla, admitió que ella tuvo todos esos bienes, pero aseguró que ya los vendió y que los registros están desactualizados (ver Soy inocente... ).

Gabriela Karina Ayala tiene 34 años, una nena de 3 y asegura que vive con su madre en Buenos Aires, como ama de casa, porque está en pleno trámite de divorcio con su marido. Soy inocente y me están juzgando sin pruebas, dijo a Clarín en un breve diálogo antes de que su abogado, Alejandro Cipolla, saliera a rechazar de manera contundente las acusaciones contra su clienta en el informe difundido por la Unidad de Información Financiera (UIF).

Según manifestó Cipolla a este diario, Ayala no está imputada en la causa por narcotráfico que involucra a la colombiana Angie Sanclemente Valencia, en la que fue beneficiada con falta de mérito. Si bien admitió que los autos de alta gama fueron de su propiedad, aclaró que todos fueron vendidos hace más de dos años. En cambio, SDLqnunca fue de ella el restorán Nascondiglio ni tampoco manejó la camioneta BMW X6 que se le atribuye.

Por eso, el abogado reveló que está analizando la posibilidad de revocar la querella de la UIF, aunque remarcó que si Ayala tiene que declarar, lo hará sin ningún inconveniente. Además, dijo que llama la atención que el organismo actúe después de cuatro años y afirmó desconocer totalmente por qué es investigada la mujer.

Cipolla manifestó que Ayala trabajó en varios países como modelo y en 2008 dejó la actividad para ser ama de casa.
No hay pruebas concretas, sólo conclusiones, analizó y dijo que en el informe figura que tiene todos esos bienes cuando se desprendió de todos.

El abogado arremetió contra la impericia de la UIF y señaló que lo único que se preguntó en la investigación fueron los bienes adquiridos por mi clienta. Sin embargo, según el informe, siguen siendo de su propiedad. (Clarín).

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