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Lunes 06 de Abril de 2015

Gaby Cairo habló de todo

El ex hockista se refirió desde España a su actualidad como DT. Su relación con Messi, el Barcelona, la selección, Miguel Gómez y sus inicios fueron algunos de los temas que tocó.  

Por Gustavo Privitera
privitera.gustavo@diariouno.net.ar
Aunque la distancia desde España (vive en la isla de Baladona, a 10 kilómetros de Barcelona) a su querida Mendoza es grande, se percibe su calidez. Gabriel Eduardo Cairo (46), el goleador que marcó el tanto decisivo en la final del mundial de hockey sobre patines Reus ’99 (triunfo 1-0) sobre España –el último título del mundo del equipo nacional–, campeón con la Albiceleste en Recife ’95 y multicampeón con Barcelona (¡logró 34 títulos con los catalanes!), habló sobre varios temas y de algunos personajes.
–¿A qué te dedicás en la actualidad? ¿Estás siempre ligado a tu querido hockey?
–Sí, sigo vinculado al hockey. Estoy entrenando a un equipo de primera división Catalana llamado HC Sentmenat. Además, les estoy dando una mano en la formación de DT y llevando a cabo clínicas para que los chicos puedan evolucionar. El Sentmenat ha sido un histórico del hockey español y la verdad que es una pena que no esté en los lugares que se merece, de a poquito estamos consiguiendo llevarlo un escaloncito más alto. También sigo con los campus para niños de edades de base. La semana pasada terminé uno en Sentmenat con un gran éxito de participación. He potenciado mi empresa de material deportivo, Federal Sports. Hace un año hemos creado una nueva marca en el mercado llamada Segundo palo, el nombre de esta nueva marca proviene de la zona del campo donde vivo (se ríe).
–Fuiste campeón de todo, ¿qué momento elegís de tu carrera?
–Hay muchos momentos buenos y otros no tan buenos, pero sin dudas, mi mejor momento llegó al ganar el mundial de Reus ’99. Ese mismo año en el Barça me nombraron capitán del equipo y ganamos todos los títulos que disputamos, salió todo mejor de lo que lo podría haber soñado.
–Le diste lo mejor a Barcelona, ¿cómo tomaste tu destitución como DT?
–Un entrenador depende siempre de resultados y en el Barça todo se magnifica muchísimo, para lo bueno y para lo malo. Mi segundo año como entrenador empezó bien hasta que en la tercera jornada perdimos en Alcoy, a partir de allí se generaron dudas y desde la directiva me pusieron el ojo en muchas más cosas que las deportivas. Se me perdonó muy poco un resbalón y una vez terminada la Copa del Rey de Oviedo el discurso fue muy claro: no había más confianza de la directiva, por lo tanto, pactamos la desvinculación. A nadie le gusta irse de un lugar del cual ha sido tan querido, pero más allá de eso sólo puedo tener palabras de agradecimiento para el club que me dio prácticamente todo, aunque mirándolo en perspectiva dos años después creo que en mi salida del club la junta directiva podría haber actuado mejor.
–¿Cuál fue tu mejor momento en la selección?
–En el mundial de Recife ’95 se empezó a crear un gran grupo, en Alemania ’97 se produjo una renovación muy necesaria y en Reus ’99 tocamos el cielo con las manos. Creo que hasta el día de hoy el último gran momento de la selección se ha quedado en Reus.
–¿Por qué Argentina no fue campeón en San Juan 2001?
–Primero porque España tenía un equipazo, segundo porque, a mi entender, fuimos excelentes jugadores, tal vez los mejores que hayan podido jugar juntos en un mismo mundial, pero en ningún momento llegamos a ser un equipo. Decisiones como la capitanía quebraron un grupo que nunca llegó a consolidarse. Y sin grupo es muy difícil afrontar un mundial con tanta presión como el de San Juan.
–¿Cómo quedó la relación con Miguel Gómez?
–Con Miguel hablamos tiempo después, no llegamos a aclarar las cosas del todo, creo que nos equivocamos los dos: él por subestimar mi deseo de seguir llevando el brazalet y no dejar elegir a los jugadores a su capitán, y yo por no decirle las cosas en la cara y hablarlo mediante la prensa. Casi 15 años después realmente haría las cosas de otra manera.
–¿Cómo se ve desde el exterior el hockey argentino?
–Lamentablemente, la gran mayoría de jugadores del país están en Europa, es muy difícil pedir nivel al hockey local cuando todos los referentes están en el viejo continente. Creo que siempre habrá hockey porque es una tradición, pero me parece que nos está faltando algo a nivel organizativo para crecer, independientemente que los mejores jugadores siempre emigren a jugar afuera.
–¿Alguna anécdota de tus inicios en Casa de Italia, de San Martín?
–¿Anécdotas? Hay tantas… Ahí va una: nunca podré olvidar cuando se me rompió mi palo Berafé por pegarle a la baranda, debo haber tenido 10 años, me quedé dos semanas sin poder entrenar, ya que nadie me prestaba el palo, era un bien escaso. Hacía toda la parte física y en el partidito me quedaba con la cara de goma, a partir de ese momento nunca más me saqué la calentura con el palo.
–¿Tu pasión por Boca sigue siendo muy grande?
–Sigo todos los partidos por internet, sigo a Boca con la misma pasión ahora que cuando tenía 10 años.
–¿Qué relación tenés con Messi y los jugadores del Barcelona?
–Ahora lo veo menos a Leo. Estar desvinculado del club hace que la relación se haya enfriado un poquito, a Javier (Mascherano) ya ni llegué a conocerlo. A Messi lo vi hace poco tiempo en una cena del deporte, es un fenómeno. Siempre se nota que somos compatriotas y hay un feeling especial. ¡Ah! ¡Y lo que continúa haciendo Leo dentro del campo me sigue pareciendo de un extraterrestre!
 
Fuente: Diario UNO Mendoza

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