Política
Martes 25 de Octubre de 2011

Giménez no quiso polemizar pero reconoció: “Lo llamé a Petri, le dije lo que tenía ganas y no lo repetiré”

El intendente reelecto de San Martín, cuya hija falleció el 17 de octubre tras un accidente, contó a Radio Nihuil cómo es su presente. Habló de las elecciones, de su vida como padre y escuetamente se refirió a la polémica que se desató por los dichos del radical. Los dichos poco felices de Petri La UCR se indignó con su ex candidato a intendente de San Martín

El intendente de San Martín, Jorge Giménez, habló con Radio Nihuil acerca de su presente. Entero, contó cómo vive el fallecimiento de su hija Paula y escuetamente mencionó cómo encaró los dichos del radical Luis Petri, quien se refirió al doloroso hecho y lo relacionó con la campaña. “Lo llamé, le dije lo que quería y no lo repetiré”, reconoció el jefe comunal reelecto.

El radical competía con Giménez por la intendencia de San Martín. Esta madrugada deslizó en el programa El Otro Mundo, de Nihuil, que la muerte de Paula Giménez, ocurrida el 17 de octubre, favoreció al PJ en el último tramo de la campaña. 

Sin hurgar en este comentario, que repudiaron desde la misma UCR, el intendente electo resumió: “Lo llamé esta mañana, le dije algunas cosas a él nada más y no las repetiré y nada más. Fue al sepelio de mi hija y después dijo lo que dijo. Le dije a él lo que tenía ganas y no hablo más”.

“Tengo la enseñanza de devolver amor pero también soy una persona de carne y huesos y también uno reacciona como cualquier hombre, cualquier papá. Lo que quería se lo dije a él y nada más”, agregó el cacique del Este.

“Intento ser feliz todos los días un poco más”
Después de la muerte de Paula, Giménez no se cansó en asegurar que se mantendría en la intendencia y que no se bajaba de la campaña. Fue así. Con entereza, el jefe comunal remarcó que su dolor está presente pero que también está pendiente de toda su realidad, de la que forma parte su vocación y trabajo en la municipalidad.

“Soy conciente de todo. Vi a mi hija en el hospital Perrupato, el Central, el Español, estuve durante el velatorio mucho tiempo llorando, fui al cementerio y allí le dije que volara y le daba gracias por tantas alegría que nos dio. Tengo plena conciencia de que mi hija murió y que la sufro y que la extraño y la lloro pero también tengo en claro lo demás”.

“Estoy tranquilo, trabajando como corresponde, haciendo lo que me gusta hacer, disfrutando de algunas cosas que antes no hacía, sufriendo un poco por las cosas que pasaron pero intentando ser feliz todos los días un poquito más y viviendo lo mejor que se pueda”, explicó Giménez.

Apoyando esto, el cacique de San Martín relató que el día que enterró a su hija, el martes 18 de este mes al mediodía, “a la tarde me fui a la municipalidad, no atendiendo a gente, pero estuve allí”.


“Dios me regaló un ángel”

“Estoy entero. Tengo momentos como cualquiera que perdió un hijo es muy triste y feo y te agarran momentos de llanto. Está bien que me pase porque si no, sería un insensible”, reflexionó el justicialista.

Tranquilo y firme, el cacique reconoció que “por ahí es caro el precio que uno tiene que pagar para aprender a vivir. Estoy tranquilo, en paz feliz porque Dios me regaló un ángel que estuvo un tiempo en mi vida, que me regalo cosas bonitas a mí, a sus hermanas, a sus amigos. Hay que vivir lo mejor que se pueda sin dañar a los demás. No he ido a ningún psicólogo o sacerdote. Me ayudó mucho el afecto, el cariño de tanta gente”.

Y siguió: “Mi niña querida nos regaló a todos muchas cosas bonitas y seguro está en otro lugar haciendo lo mismo”. Me voy a gastar la vida y no voy a alcanzar tanto amor que recibí de la gente, de ella. Uno responde a ese amor y creo que es es el mandato que tengo de esta triste experiencia”.

Cómo vivió las elecciones
Giménez contó que, a diferencia de lo que suele hacer cuando se celebran las elecciones, “este domingo fui al cierre de los comicios porque no quería que nadie me preguntase algo especial. Fui a votar porque era mi obligación y quería hacerlo. Ya no había margen ni tiempo para especulaciones y sentí que estaba haciendo lo que hice toda mi vida. Los 21 años de la vida de mi hija yo estuve haciendo eso”.

Giménez contó también que durante la campaña no hizo reuniones políticas porque “no tenía la necesidad de salir a decir cosas. Si la gente nos elegía estaba bien y si no, también. Estaba contento, tranquilo y triste porque el contacto de la gente que te quiere que pregunta y te abraza, uno tampoco es de madera”.

“Estuve en la sede un ratito, fui a agradecer nada más, agradecí antes tanto cariño, el trabajo de la militancia en esa jornada y me fui a mi casa con mi compañera y mis dos niñitos chiquitos (de 5 años y 9 meses) y me quedé relajado”.
 

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