Zona sur
Sábado 12 de Marzo de 2016

Historia: Cremaschi, el inventor que salvó varias vidas

Bodeguero y creador. Víctor Cremaschi fue un emprendedor alvearense que inventó un sistema que terminó con el peligro de vida en las cubas y fue un adelantado a su tiempo.

Dentro de la industria vitivinícola se producían siempre accidentes bastante graves que provocaban muertes entre los operarios. Esto preocupaba en gran medida a los dueños de las bodegas y también a los técnicos. El ingeniero Víctor Manuel Cremaschi comenzó a trabajar para tratar de evitar que se produjeran esos accidentes.
El problema que se presentaba, tan viejo como la industria de la vinificación, era el ¿por qué un hombre debía introducirse en una cuba para extraer el orujo de la uva tras la fermentación? ¿Por qué debía una persona hacer peligrar su vida entrando en la cuba?
Se propusieron encontrar un procedimiento que evitara que el gas carbónico, el calor y otras emanaciones alcohólicas produjeran tantas muertes por año.
Como era un investigador insaciable se dedicó a experimentar hasta dar con un procedimiento que solucionara este grave problema de la industria y que no sólo se utilizó en Mendoza, sino también en todo el país y, aún más, produjo una revolución en la industria del vino a escala mundial.
Años y años estuvo pensando en la solución y en abril de 1941 se abrió el camino para solucionar el problema. “En ese año en la Bodega Faraón se idea un tipo de envase de fondo tronco cónico soportado sobre columnas, en cuyo fondo sendas puertas descargan por gravedad los orujos directamente a las jaulas de las prensas”, señaló en 1953 la revista La voz del Sur.
¿Quién era don Víctor Cremaschi?  Oriundo de Buenos Aires, había estudiado la carrera de ingeniero civil y heredó de su padre la Bodega Faraón, en General Alvear, y allí comenzó a aplicar sus “inventos” que sirvieron para aliviar a la industria vitivinícola de una carga muy pesada.
Fue un precursor de la industria, siempre preocupado por los errores que se cometían. Cuando visitó  Italia se trajo el primer concentrador de mosto al vacío. Hace unos años aún quedaban en General Alvear pequeños envases donde se había guardado el primer mosto elaborado en el departamento.
Su mayor invento, que revolucionó la industria del vino, fue cuando logró el procedimiento de vinificación continua.
Editó un pequeño librito donde exponía su sistema, fue tan bien recibido que se utilizó en todo el mundo, pero al decir de algunos enólogos contemporáneos algo le faltó, porque en esa época era muy caro y difícil de conseguir un sistema de refrigeración que lo completara.
Algunas bodegas de Mendoza y San Rafael adoptaron su sistema. Ellas fueron: La Cena SA de Guaymallén, N. Catena SA de Rivadavia, Barchiesi Hnos. SRL de San Rafael, Mosso Hnos. SA de Luján, Mohamed Sat de San Rafael, Burnier SRL de San Rafael, Balbuena Hnos. SA de San Rafael y Regional de General Alvear.
Fue un hombre muy progresista y en la década del 60 ya tenía riego por goteo en sus viñas. Si bien era un sistema muy precario, desde la ruta 188 se veían las mangueras colgadas de los postes de las viñas.
Luchó por la construcción de la ruta 188, porque Alvear tuviera una delegación del Instituto Nacional de Vitivinicultura y porque se extendiera un ramal del Ferrocarril Oeste a Malargüe.
Fue un hombre de ideas avanzadas para su época y no se sabe cuántos inventos más pudo haber probado, porque era muy modesto y no hacía alarde de lo que hacía. Falleció en Alvear y su bodega cambió de dueños, que continúan elaborando.
María Elena Izuel
Especial para UNO SR
marializuel@speedy.com.ar

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