San Rafael
Viernes 20 de Mayo de 2016

Historia de San Rafael: Echevarrieta, el barrio que nació tras un remate incompleto

Rodolfo Echevarrieta emigró desde España y, pese a que levantó una bodega, el establecimiento luego fue rematado por el banco. Pero un detalle se había escapado.

Don Rodolfo Echevarrieta nació en España, era de origen vasco y al llegar a la  Argentina se instaló en Buenos Aires.
Aproximadamente en 1910 viajó a San Rafael y se ubicó en la zona de Cuadro Benegas, sus tierras estaban antes de la calle de la plazoleta, sobre la ruta.
Adquirió gran cantidad de hectáreas, alrededor de 40. El emprendedor figura en la Guía General de la Provincia de Mendoza del año 1925 como viñatero, por consiguiente aún no tenía su bodega, la que debe haber construido entre 1926 y 1930.
Mientras estuvo en San Rafael Echevarrieta formó parte de la Sociedad Española.
Como la gran mayoría de los bodegueros pidió un préstamo bancario y al no poder pagarlo tuvo una serie de problemas con el Banco Hipotecario, que finalmente ordenó el remate de la bodega, algo que ocurrió en 1935.
Le remataron el edificio, pero no el vino, el que pudo vender a Waldino Chimeno.
Antes de que se efectuara el remate, y para no estar presentes, el 10 de junio la familia decidió viajar a Buenos Aires.
La esposa, antes de irse, le entregó la llave de la bodega a don Moisés Herrera, quien era amigo de la familia, para que él fuera quien la entregara al banco.
Rodolfo no dejó la llave de la casa, construida al lado, porque tenían adentro sus pertenencias, pero aún sin llave, les remataron la casa también.
El dato que cambió todo
Pasados unos años, en 1942, el hijo, llamado igual que el padre, Rodolfo, estaba trabajando en la Junta Reguladora de Vinos cuando se enteró de una interesante noticia que cambiaría el futuro familiar.
Le escribió a don Moisés y le contó lo siguiente: “La lonja del río no está hipotecada…” .
El banco le devolvió esa lonja de terreno, que por suerte no había entrado en el remate.
Consultó con Moisés Herrera y éste le aconsejó que lo mejor era que hiciera un loteo para hacer un barrio, conocido desde entonces como barrio Echevarrieta, en el actual Cuadro Benegas.
Las ventas las efectuó su amigo Moisés Musa Herrera, ya que él no podía viajar en ese momento hasta San Rafael.
Herrera medía los terrenos con pasos y registraba en una libretita de almacén los límites de cada terreno, todos eran de 20 metros por 50 metros y anotaba también la fecha en que debían pagar.
En principio sólo eso, en ese momento no se hizo ningún contrato, pero todos pagaron puntualmente sus terrenos.
¡Eran otros tiempos en los que la palabra valía!
El escribano que trabajó en la transferencia de títulos fue don Rubén Vázquez, uno de los más importantes de esos tiempos en San Rafael.
María Elena Izuel
Especial para UNO SR
marializuel@speedy.com.ar

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