San Rafael
Domingo 10 de Abril de 2016

Historia de San Rafael: los hermanos Schiarolli

Emprendedores José, Francisco y Ángel, hijos de un matrimonio de italianos, comenzaron con una pequeña bodega y llegaron a ocupar un lugar relevante en el sector vitivinícola.

Tras los desastres que había producido la Primera Guerra Mundial muchos europeos desearon huir de la devastación y el caos imperante, por lo que decidieron emigrar hacia América.
Es el caso del matrimonio formado por Francisco Schiarolli y su esposa Brandina Sabatini, ambos italianos. El hombre había nacido en la provincia de Ancona y su esposa en Milán.
Al llegar a la Argentina se dirigieron a San Rafael y se establecieron en Las Paredes.
Con el tiempo y ahorrando mucho pudieron adquirir otras fincas, situadas en Monte Comán, Villa Atuel y Las Paredes, plantando en todas viñedos.
Tuvieron ocho hijos, de los cuales seis eran varones y dos niñas. Todos nacieron en San Rafael.
Cuando crecieron los varones, tres de ellos (José, Francisco y Ángel) se asociaron y decidieron comenzar la elaboración de vinos, a lo que don Francisco hasta ese momento no había podido dedicarse.
Para lograr sus fines y como buen comienzo adquirieron una pequeña bodeguita que había pertenecido a Miguel Labiano, en las calles Bertani y Los Sauces, en Las Paredes.
Esta bodega tenía una capacidad de 3000 hl aproximadamente y vendían vino de traslado. Al lado  se encontraba una casa que fue utilizada como vivienda.
La bodega era de adobe y ladrillo con techo de chapas. Aún se encuentra en perfecto estado, pero hoy en ese lugar funciona un aserradero perteneciente a la familia Tortosa.
José se casó con Aída Giaroli, de Las Paredes y tuvieron tres hijos: Juan Carlos, el mayor, Hebe y Raúl, el más chico, que era no vidente, con una personalidad alegre y cariñosa, pero Dios se lo llevó muy pronto.
Crecimiento
En 1944 adquirió un terreno de 38 hectáreas en Las Paredes, a  Vicente Zavattieri, propiedad que había pertenecido a Carlos Jensen.
José Schiarolli compró en 1959 otra bodega en la zona de Balloffet y Los Sauces, que había sido originalmente de Rafael Vicente Taranto, adquirida después por la Compañía Tirasso SRL, luego fue comprada a por los señores Hako Andresen y Cappovila y a ellos se la compró la sociedad José Schiarolli y otros.
La construcción era de adobe, con piletas subterráneas y aéreas. Aparte de las piletas había seis cubas de roble.
La maquinaria funcionaba con la energía que le brindaba un generador eléctrico, pero con el tiempo y la instalación de la usina eléctrica la electricidad les llegó por el cableado.
Vendían el vino en bordelesas y barriles que enviaban en gran cantidad a Buenos Aires bajo la marca registrada “La Trilla”,  que había pertenecido a Tirasso.
Posteriormente envasaron en damajuanas de 5 y 10 litros, fraccionando con la marca Schiarolli, de igual modo en botellas, con el mismo nombre.
La etiqueta representaba los tradicionales álamos de la avenida Balloffet.
Esa esquina era conocida como “La Flor del Pago”, ya que había funcionado desde 1918 un almacén con ese nombre, perteneciente a Joaquín Vizcaíno, y el edificio del viejo almacén quedó en el terreno de la bodega, siendo utilizado por José como fábrica de reciclado de corchos.
Fue demolido en 1982 y al año siguiente comenzó a funcionar en el mismo sitio “Tomasito”, el segundo jardín maternal de San Rafael.
Hoy de esta bodega se conservan algunas paredes y piletas, pero en general el edificio se encuentra en muy mal estado.
María Elena Izuel
Especial para UNO SR
marializuel@speedy.com.ar

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