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Sábado 31 de Enero de 2015

Historias de Vendimia: el albañil amante del folclore que bailará en la fiesta

Ángel Barzola trabaja como constructor durante el día y en las noches practica danzas folclóricas. Participó en las Vendimias de otros departamentos y en este 2015 vuelve a ser protagonista en General Alvear.

Gonzalo Villatoro
villatoro.gonzalo@diariouno.net.ar

La Vendimia tiene siempre historias ocultas dignas de sacar a la luz. La de Ángel Barzola es una de ellas, en la que el sacrificio y las ganas de ser parte de un festejo que no tiene igual se renueva cada año, como la vid.

Ángel tiene 28 años, es papá de dos hermosos hijos y como cualquier alvearense dispone de gran parte de su tiempo para ganarse el sustento diario que le permita mantener a la familia. Cada día se levanta a las seis de la mañana para ir a la trabajar a una obra en construcción.

Después de agotadoras jornadas laborales cargando ladrillos, elaborando la mezcla para levantar paredes o dándole el toque final a una obra, Ángel se saca la ropa de trabajo y dedica el tiempo libre a un hobby que trae desde que era un niño: las danzas folclóricas.

Esa pasión por el baile folclórico que lleva en la sangre le abrió las puertas para estar presente en las Vendimias de distintos departamentos de la provincia y en este 2015 será un eslabón más en el entramado de “Menorías del río Atuel”.

“Desde los 7 años que empecé a practicar la danza y desde entonces no paré más. Siempre estaba en los actos de la escuela, después festivales y donde podía bailar estaba”, dijo Ángel.

El mismo aprendizaje de las danzas lo fue llevando a enamorarse de Vendimia y desde que era adolescente fue empujando para participar en una fiesta central en el departamento.

“Recién a los 17 años pude participar porque era más complicado con los menores, mi papá me tuvo que hacer una autorización para poder bailar en mi primera fiesta”, contó.

Ángel se las rebusca para que los tiempos le rindan, durante el día trabaja “porque hay que vivir” y por las noches práctica.

“Ningún profesor vive del folclore, lamentablemente no se puede y por eso hay que tener otra actividad obligatoriamente, estuve en Mendoza trabajando, armando escenarios y acá estoy en la construcción, es cansador pero el baile no se abandona, es una forma de despejarse, de olvidarse de todos los problemas del mundo”, agregó.

Para no perder el paso, entre varios amigos se unieron para pagar un pequeño alquiler y así tener un lugar de ensayo en donde se preparan de manera particular para los eventos que los tendrán como protagonistas y también diseñan y practican nuevas técnicas de baile.

“Practicamos entre los amigos y así nos ayudamos porque si hay una competencia y solo puede ir uno solo de nosotros, le damos una mano ensayando entre todos”.

Al cabo de una estadía de 10 años en la capital provincial, en 2014 retornó al departamento con su familia y volvió a entrar en el circuito cultural y la Vendimia alvearense lo tendrá entre los protagonistas nuevamente.

“Me gusta mucho la Vendimia, desde chico que quería bailar en la fiesta y cada vez que tengo la oportunidad lo hago. Espero que salga todo bien y a la gente les guste el trabajo de todos los artistas”, concluyó

El sueño de competir en el Festival Nacional del Malambo

Para Ángel Barzola, la experiencia acumulada por su participación en competencias y festivales por medio país y los ensayos constantes son solo un medio para cumplir con el sueño de su vida: competir en el reconocido Festival Nacional del Malambo, en Laborde (Córdoba).

“Ahí están los mejores de todo el país, no es fácil entrar a la competencia porque hay que pasar la preselección”, contó el bailarín y luego añadió que “voy a ver si el año que viene hago el intento, pero hay que prepararse muy bien y también juntar el dinero para pagar la inscripción y viajar a Córdoba”.

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