San Rafael
Lunes 18 de Abril de 2016

Impuesto haría caer la venta de espumantes

Piden prorrogar la aplicación de la norma que en San Rafael produciría consecuencias ruinosas para el sector. En el departamento hay 18 bodegas que producen estos vinos. Advierten que podrían caer puestos de empleo.

El 30 de abril vence la última prórroga para el no pago del impuesto a los bienes suntuosos que afecta directamente a las bodegas que producen vinos espumantes. Durante 10 años el sector logró que la norma que nació en el 2005 se suspendiera a cambio de reinvertir ese dinero en tecnología para las bodegas.
En febrero de 2015 la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) logró extender el plazo de eximición hasta el 30 de abril de este año pero parece que ahora el tiempo se acabó,
En este complicado escenario los bodegueros ya iniciaron gestiones con el ministro de Economía de la provincia, Enrique Vaquié, que viajará a Buenos Aires para negociar una nueva prórroga que exima al sector de pagar el 12% del producto sobre el valor de salida en la bodega.
Para Pablo Asens, propietario de una bodega local y miembro de la COVIAR, “el pago de este impuesto originará un retroceso considerable en el sector que logró crecer en estos diez años” y “para San Rafael es muy perjudicial porque gracias a este crecimiento hemos instalado al departamento como tierra de espumantes”. En San Rafael hay 18 bodegas que elaboran este producto.
La norma impositiva tendrá como consecuencia directa un incremento  en el precio de la botella y una probable caída en las ventas.
En ese sentido, Asens señaló que “siempre se consideró al espumante como una bebida para ricos, en cambio ahora con precios más accesibles hemos logrado un consumo anual significativo que incluyó a gente de clase media y media baja”.
Para el bodeguero, “todos estos logros están en juego” y mencionó que “en un marco donde el gobierno nacional derogó las retenciones a las economías regionales no se entiende el porqué de este impuesto”.
En el mercado vitivinícola el espumante fue el único producto que en 10 años logró un crecimiento en las ventas que benefició no sólo al empresario local sino también al consumidor que tuvo acceso a una bebida que en el pasado sólo se consumía para las fiestas de fin de año.
“Somos optimistas para llegar a un acuerdo con el Ministerio de Economía”, dijo Asens, por eso ya hemos tenido varias reuniones con Vaquié al que vamos a acompañar a Buenos Aires”. De aplicarse el impuesto “se frenaría el crecimiento industrial”, advirtió.
Pérdida de trabajo
En el sector advirtieron que la aplicación del impuesto a los bienes suntuosos puede generar pérdidas de puestos de trabajo en varias bodegas que se dedican a la fabricación de vinos espumantes.
Es que los bodegueros deberán aportar el 12% del producto sobre el valor de “planchado” (salida) en bodega y recién pueden recuperarlo a los 120 o 150 días que es el promedio en la cadena de pagos.
Ese descalce financiero que tendrían que soportar las bodegas puede producir pérdida de  puestos de trabajo. Los más pesimistas calculan que están en juego unos 1.200 empleos aunque esta cifra puede ser exagerada. Hay 18 bodegas en San Rafael que se dedican a los espumantes.
Góndola
La oferta, según Pablo Asens, “creció y es muy variada”. Se pueden conseguir botellas a un valor promedio, el más bajo, de $35. Alertan que con este impuesto es muy probable que esta oferta deje de existir.
Recaudación
Unos 300 millones de pesos se calcula que por año puede recaudar el Estado Nacional con el impuesto a los espumantes.
Marcelo Schmitt
unosanrafael2012@gmail.com

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