Policiales
Miércoles 30 de Noviembre de 2011

Investigan la muerte de una mujer tras iniciar un tratamiento en una clínica de ojos de Ciudad

Tenía 27 años, dos hijos pequeños y uno en camino. En el consultorio oftalmológico le dieron una inyección, cayó en coma -declaró su esposo- y falleció a las pocas horas en el Central. Una persona que dijo ser secretaria de la clínica le ofreció dinero al marido y éste entendió que era para callarlo. Audio: "Era una chica sana, sólo tenía un problema en la vista", dijo la sobrina de la víctima. 

Por Leonardo Otamendi

Una joven mujer murió este martes extraña y repentinamente después de ir a una clínica de ojos de la capital mendocina, donde le inyectaron un líquido color anaranjado, denunció su esposo, y entró en coma. Fue llevada de urgencia al Hospital Central donde falleció. En el medio, ocurrieron situaciones sospechosas que ya investiga la Justicia.

Los protagonistas de esta historia son: Yamila Adriana Díaz (27), su marido: Omar Valentín Torres (39), una enfermera, una doctora (de la clínica oftalmológica) y una mujer que dijo ser su secretaria y jugó un rol particularmente complejo y sospechoso. El epicentro de esta necrológica es una clínica de ojos ubicada en calle Godoy Cruz 555, de Capital.

Yamila sufrió un problema en su vista. Comenzó a ver menos pero no parecía nada grave, le contó a diariouno.com.ar su sobrina Natalia. Fue ella quien habló debido a que su tío y esposo de la víctima estaba devastado y muy amablemente pidió que sea su sobrina la que hable. Ella contó exactamente lo mismo que Omar había declarado en sede judicial.

Por ese inconveniente visual Yamila inició una serie de consultas en el Hospital Central desde hace algunos días, hasta que le indicaron que necesitaba otro tratamiento. Le recomendaron la mencionada clínica y tras pedir un turno que les fue otorgado para el viernes pasado a las 12.30, la pareja acudió.

Yamila y Omar juntaron el dinero que les pedían en la clínica y viajaron desde el distrito La Reducción, Rivadavia, hasta Ciudad. Dejaron al cuidado de sus parientes sus dos hijos: una nena de dos años y un bebé de seis meses. Es que no tienen niñera, son humildes. Él trabaja en un criadero de chanchos y ella es ama de casa.

Al ingresar a uno de los consultorios oftalmológico, según declaró el esposo, le pusieron a Yamila unas gotas en los ojos y luego “ingresó una enfermera que le inyectó en un brazo un líquido de color naranja”, detalló.

Después de esa inyección, la joven se desmayó, relató Omar ante las autoridades judiciales, quien la alzó y la acostó en una camilla. Y continuó: “En ese momento ingresó una médica de apellido Paredes que me preguntó si tomaba -su esposa- algún medicamento”. Le respondió que sí pero no los había traído.

Debido a que Yamila no volvía en sí, fue trasladada rápidamente al Central, donde ingresó de urgencia en terapia intensiva.

El marido siguió detallando la situación y contó que “en el cuarto piso, en la puerta de la terapia había una mujer muy presentable (por la vestimenta)” que le preguntó si necesitaba plata, a lo que Omar le contestó que no.

Pero esta mujer insistió y le explicó que “ella fue la que me había abierto la puerta del consultorio”, declaró el esposo de Yamila y luego aclaró que esta mujer le dijo que “era la secretaria de la doctora Paredes”.

Según él, le devolvió los $560 que habían pagado por la visita e inicio del tratamiento, pero además le manifestó que si necesitaba más dinero ella se lo daría. Así consta en el expediente abierto en la Oficina Fiscal N° 13, de Capital.

Un médico que estaba en la terapia intensiva escuchó ese extraño diálogo y salió al pasillo. Le pidió a la supuesta secretaria de la oftalmóloga que se acerque, pero se fue rápidamente, destacó Omar.

“El médico me dijo que era grave lo que estaba pasando y pidió que viniera la doctora Paredes. Pero nunca apareció”, señaló el esposo en la sede judicial.

Después de ese episodio, en el que intervino el médico, Yamila murió, este martes alrededor de las 16, tras cuatro días de internación. En los estudios que le realizaron previos al fallecimiento, los profesionales descubrieron que estaba embarazada de seis semanas, pero ella no lo sabía.

El cadáver fue llevado al Cuerpo Médico Forense para la necropsia correspondiente que determinará qué causó el deceso de Yamila. Es una instancia de rigor pero que en este caso puede echar luz sobre una serie de situaciones irregulares.

Después de su larga declaración, Omar se enteró que su pareja esperaba un bebé. Es entendible su tristeza cuando este miércoles alrededor de la 1.30, expresó: “Te paso con mi sobrina Natalia, ella está más tranquila para hablar. Yo estoy muy mal”.

Así de sincero fue y también muy sincera fue Natalia. “Se nos fue el último colectivo a Rivadavia, un remís nos cobra $300 hasta allá. Vamos a ver si con otras dos personas juntamos la plata y podemos viajar”, contó la chica que imploró: “Que se investigue esto. Por favor, que no quede así”.
 

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