Espectáculos
Martes 11 de Octubre de 2011

Irreconocible

El de la foto es Axl Rose, el irreverente cantante de los Gun's and Roses. Como se ve, está lejos de ser el ágil rockstar de los 90. Cuando Guns N’ Roses se mostró así en el festival Rock in Rio, en Brasil, y en Argentina esta semana. Rose, de 49 años, dejó ver una figura muy lejana al delgado y recio cuerpo que lo llenó de chicas y millones.

Envuelto en un protuberante impermeable amarillo, Rose se calzó un  par de lentes de sol y un sombrero negro par tocar. En respuesta a un cuestionamiento sobre su aparente subida de peso, un representante de la estrella dijo: “Eres el primero en mencionarlo. Si acaso, podría deberse al tiempo cuando no está de gira”.

Luego de llegar dos horas tarde, el retrasado Axl extendió sus preocupaciones a la audiencia sobre moverse alrededor en un escenario empapado por la lluvia, por ende dispensándose a sí mismo del tener que hacer demasiado esfuerzo físico: “Voy a tratar de enfocarme solo a cantar, en vez de correr como un idiota. Soy mejor que un idiota. Queremos que todos tengan cuidado”. Y al contrario de su subrayada meta, el cantante lucho para seguirle el paso a su banda, más de lo que luchó para moverse en el lugar. Aunque concedió a los fans una variedad de clásicos de Guns N’ Roses, muchos de sus admiradores se fueron del concierto sintiéndose estafados, pues esperaron dos horas en la lluvia sólo para ver a Rose dar una descuidada presentación.

 

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