La provincia
Domingo 02 de Agosto de 2015

Jóvenes que mueren en accidentes viales: Mendoza superó la media nacional

En el país significan el 41% de las fatalidades producidas por el tránsito. En nuestra provincia durante el primer semestre del 2015, el 55% de las víctimas tenían entre 15 y 34 años

Por Rosana  Villegas
villegas.rosana@diariouno.net.ar

Mirar un cuadro en el que se muestra una baja en la cantidad de muertos por accidentes de tránsito en la provincia como se mira una foto estanca no serviría de nada. Porque en aquella imagen saltan a la vista tres protagonistas reincidentes de la fatalidad mendocina: jóvenes, alcohol y altas velocidades. En Mendoza, el 55% de los muertos viales eran jóvenes de entre 15 y 34 años y eso no sólo va en aumento sino que supera ampliamente la media nacional, en donde esa franja etaria provoca el 41% de las víctimas del tránsito. Preocupa que al extenderse la diversión nocturna, las muertes, que antes ocurrían en la madrugada del domingo, ahora se producen cada vez más tarde.
Domingo 7 de junio, 7.03. Una llamada avisa al 911 de un accidente fatal en la esquina de Adolfo Calle y Las Cañas, de Guaymallén. Allí, un VW Gol en el que viajaban Sergio Derlich (26) y Martín Capelli (20) fue impactado por el Peugeot 207 que guiaba Rodrigo Montseny (20). El golpe fue letal para Capelli, que falleció en el acto, y 9 días más tarde le provocó la muerte también a Derlich. Según el control de alcoholemia policial, al momento del choque el conductor del Peugeot tenía 0,70 gramos de alcohol en sangre, cuando lo permitido es 0,50; además se cree que iba a gran velocidad. El joven imputado de doble homicidio simple con dolo eventual tiene prisión domiciliaria.
Esta doble fatalidad llevó a que los analistas del Observatorio de Seguridad Vial –depende de la Unidad Ejecutiva a cargo de Marisa Garnica– pidieran a la Policía Vial que extienda los controles de tránsito, que habitualmente se realizaban entre las 0 y las 7, hasta las 10. Esto porque detectaron varios siniestros, aunque no fatales, protagonizados por jóvenes que cada vez extendían más la diversión sabatina y regresaban en la mañana dominguera.
“En el 2014, esa franja de jóvenes que morían en accidentes representaban el 45% de las víctimas fatales y en lo que va del 2015 ya subió al 55%. Según los datos que manejamos, el año pasado la mayoría de los choques fatales se producían de madrugada: entre las 4 y las 9 ocurrieron el 56% de ellos. Por eso, además de insistir con las campañas de Vida y Vuelta, y de Conductor Asignado, había que incrementar los controles viales hasta las 10, como para intentar detener este crecimiento. Así se hizo para el Día del Amigo y dio resultado”, aseguró Garnica.
Motos mortales
Si bien los motociclistas eran desde el primer semestre del año pasado tristes figuras de la lista de fatalidades sumando 21 víctimas, en 6 meses ese grupo de conductores que fallecieron en un accidente fatal creció el 66% y hasta el 31 de junio ya sumaban 35 muertos (ver cuadro aparte). En estos vehículos aumentó también la incidencia de jóvenes al volante, que este año provocaron 10 accidentes fatales más que en los primeros seis meses del año pasado.
“Los registros policiales indican que la mayoría de las víctimas no llevaban casco o lo llevaban en el codo o desprendido, por lo que no los protegió del impacto. Por esto se pensó en operativos preventivos de entrega de cascos por municipios (25 para cada Comuna), en los que si se detectaba que algún motociclista no lo tenía, se otorgaba gratuitamente, buscando concientizarlo sobre su importancia”, analizó la doctora en accidentología Adriana Koch, a cargo de ese Observatorio Vial.
Sin embargo, estas campañas y otros tantas medidas para llevar información vial a los colegios primarios y secundarios parecen caer en saco roto cuando se miran las páginas policiales de los diarios. Sin ir más lejos, este viernes se repitió el cóctel en Rivadavia: un motociclista de 22 años se mató al estrellarse con un poste cuando conducía a contramano por calle Florida en Los Campamentos. Según la información policial, había ingerido alcohol.
Esa “conducta temeraria”
Conducir un vehículo habiendo tomado alcohol o ingerido drogas, o hacerlo a altísima velocidad superando las máximas permitidas o sin el registro habilitante son lo que se considera una “conducta temeraria”, en un proyecto de autoría del diputado nacional radical Luis Petri, que ya tiene media sanción de la Cámara Baja.
Esa norma, en consonancia con otras similares, busca considerar esas situaciones como agravantes  no como atenuantes y pretende aumentar la prisión de los responsables a 4 años como mínimo y 10 años como máximo si se causare a otro la muerte conduciendo un vehículo en estado de intoxicación alcohólica o bajo los efectos de estupefacientes.
“Endurecer las penas para los responsables es tratar de dar una respuesta razonable a un flagelo como el que tenemos en nuestras rutas. Es la principal causa de muertes en esa franja etaria y la gran mayoría está vinculada a excesos de velocidad e ingesta de alcohol”, sentenció el legislador.
El 45 por ciento fallece en los hospitales
  Después de años de eternas discusiones sobre cuál era la cifra real de las fatalidades viales mendocinas, ya que el Ministerio de Seguridad mide sólo la cantidad de víctimas que fallecían en el lugar del accidente, y estas distaban notoriamente de los registros del Ministerio de Salud, que contabilizaba aquellos accidentados que morían en los hospitales, el Observatorio de Seguridad Vial dispuso cruzar ambos datos y unificarlos, aunque para ello deba esperar los tiempos en que ambos ministerios les envían la información. En el caso de Salud, las actas de defunción se comunican hasta 6 meses más tarde.
Con esas cifras cerradas, concluyeron que en el 2013 los muertos viales de Mendoza fueron 330 y en el 2014 la cifra bajó a 307. De esos totales, el 55% habían muerto en el lugar del accidente y el 45% restante lo hizo en centros de salud y hospitales mendocinos.
Dado que hasta el momento sólo se cuenta con la información del Ministerio de Seguridad sobre fallecidos en el lugar del accidente, desde el observatorio compararon esos datos con los enviados por la misma cartera en 2014 y destacaron que hasta el 31 de junio de este año se habían producido 12 muertes menos. En el 2014, se registraron 92 decesos viales y este año sólo 80.
“Más allá de las cifras de fatalidad en accidentes viales, a nosotros nos interesa saber quiénes son las víctimas, dónde se producen los siniestros y en qué condiciones,  para pensar en políticas de seguridad vial. Así detectamos que este grupo de los más jóvenes protagonizó en este primer semestre 43 accidentes que dejaron 44 muertos”, dijo Adriana Koch, con datos del observatorio.

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