Economía
Miércoles 30 de Noviembre de 2011

Juan Llach expresó un moderado optimismo con respecto a las posibilidades para Argentina

El economista disertó en el aula magna de la FCAI invitado por Compromiso Ciudadano y amnte una numerosa concurrencia. Desgranó un minucioso análisis en el que expresó su concepto sobre la actualidad del mundo y las posibilidades que se presentan para nuestro país.

En una muy cuidada presentación, Juan José Llach explicó anoche las circunstancias económicas que pueden influir sobre el desarrollo de la Argentina y esbozó algunos escenarios a los que ve como muy favorables para nuestro país. En su disertación, que fue auspiciada por UNO San Rafael, Llach dijo que "la historia camina por las calles" en referencia a que hoy se están repitiendo muchas circunstancias históricas que ya habían sucedido en el mundo hace varios siglos atrás, y además, al mismo tiempo se presentan nuevas condiciones que le hacen ver que un nuevo mundo está naciendo.

Desde su punto de vista, la mejora en la economía de Argentina debe darse desde lo local hacia lo nacional, desde lo particular hacia lo general, al tiempo que hay que estar  muy atentos a los cambios que se suceden en todo lugar y circunstancia, porque la velocidad de los cambios hace que quien no está atento se quede atrás en la carrera por superarse, que se da en todo el mundo al mismo tiempo.

Sostuvo esa teoría con la idea de que Europa vive hoy un fenómeno muy parecido al que ocurrió en el año 732, cuando se libró la batalla de Poitiers,entre el líder franco Carlos Martel y los moros que pretendían invadir Europa desde España, tierra que ya dominaban ampliamente. Hoy Europa vive un fenómeno muy parecido con la inmigración que llega mayoritariamente desde los países islámicos, movivmiento al que se suma la rebelión de los indignados desarrollada en las principales capitales del mundo y coordinada desde las redes sociales, como muestra de los cambios que eran impensables hace solo diez años atras.

También citó como un factor de cambios que indefectiblemente ocurrirán, pero que se resolverán de manera incierta, la situación planteada por la variación de las matrices energéticas, que están virando hacia lo orgánico, en desmedro de las fuentes minerales, como el petróleo. Abrió un paréntesis con respecto a la Energía Nuclear, a la que el mundo consideraba como una opción clara y sustentable, pero que luego del Tsunami de Japón, volvió a ser discutible.

También considera que  ha ocurrido un cambio de actitudes, casi un cambio de roles entre los países emergentes y los más desarrollados, que hasta hace algún tiempo se comportaban de manera sumamente racional y ahora, esa es la actitud con que los países emergentes conducen sus economías, especialmente los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

Combinando datos muy precisos con algunos toques de humor, Llach mantuvo la atención del auditorio por más de una hora, a la que siguió un coloquio de preguntas y respuestas que se prolongó por otra media hora.

Consideró que el desarrollo de la economía mundial corre sobre bases muy inestables y difíciles de pronosticar, pero citó como datos que pueden ofrecer alguna perspectiva el índice de cereación de empleo privado en EEUU, al que ubicó como auspicioso si supera las 200.000 plazas, regular si llega a 150.000 y malo si no pasa de 100.000. Expresó que se necesita coordinar desde lo internacional la gestión de las diversas crisis que afectan a las distintas regiones del planeta y dijo que cree que será crucial la reunión que tendrán los jefes de estado de Europa el próximo 8 y 9 de diciembre.

Entiende que el mundo presenta buenas oportunidades para Argentina, porque la población mundial seguirá creciendo de manera considerable y se incorporarán unos 5.000 millones de personas hasta el 2040 que demandarán mayor cantidad de alimentos, y Argentina es uno de los principales productores.

Sí consideró que el principal problema que enfrentamos es la inflación y expresó que no necesariamente se debe enfriar la economía para luchar contra la inflación, ctiando el ejemplo de Chile que en el gobierno de Patricio Aylwin consiguió bajara en cuatro años la inflación del 30 al 12% con un crecimiento promedio de la economía del 7% en ese período.

Consideró como buenos indicios las decisiones anunciadas por la presidente Cristina Fernández de bajar los subsidios, a los que consideró altamente distorsivos de las economía e ineficaces, pero expresó que el ciclo de condiciones favorables para nuestro país se extenderá por los próximos 10 o 15 años, con lo cual justificó su moderado optimismo al respecto.

 

 

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