Policiales
Domingo 11 de Septiembre de 2011

Juzgan a un joven por tirotear a una familia y matar a una chica

 Pablo Rechi, apodado El Cebolla, espera la sentencia que dictará mañana la Primera Cámara del Crimen por este hecho ocurrido el 30 de mayo del año pasado en el barrio Constitución.

Para mañana se prevé dictar sentencia en el juicio iniciado el miércoles contra Pablo Cebolla Rechi, acusado de matar a Romina Palacios y herir a sus padres luego de tirotear una vivienda en calle Chacabuco al 300, en barrio Constitución.

El imputado está acusado de homicidio, intento de homicidio y lesiones y es juzgado por la Primera Cámara del Crimen, integrada en esta ocasión por Rodolfo Luque (presidente), Ariel Hernández y Sergio González.

La historia comenzó el 30 de mayo del año pasado cuando Rechi, de entonces 21 años, se presentó en esa casa de calle Chacabuco, hogar de la abuela de la víctima, luego de haber discutido con su novia de 14 años (hermana menor de Romina) y golpearla en el rostro, según la acusación fiscal. Este hecho llevó al padre de la menor, Armando Palacios, a discutir con El Cebolla mientras esperaba a la policía, ya que había realizado la denuncia. “Cuando pregunté quién había golpeado a mi hija, este señor (por Rechi) me increpó y me dijo que él había sido el autor de los golpes”, dijo el hombre en la primera audiencia del juicio.

El padre de la víctima relató que luego el acusado sacó un arma de fuego y le disparó a una perra. Añadió que “atiné a proteger a mi familia y cuando ingresábamos a la casa por el portón del garaje se escuchó una ráfaga de disparos, uno de ellos hirió a mi mujer en la cabeza (Miriam Villarroel) y el otro me pegó en el omóplato; cuando me di vuelta la vi a Romina tirada en el piso sin vida”.

Romina, de 22 años, hija de Armando, falleció en ese hecho, que generó conmoción en la comunidad sanrafaelina. Además, la víctima era madre de una pequeña hija. Tras esto El Cebolla escapó y se ocultó en el barrio Telles Meneses, pero al día siguiente terminó entregándose a la Justicia.

Etapa final del juicio

Un año y tres meses después el caso está a un paso de definirse, ya que mañana se llevarán a cabo los alegatos y se prevé dictar sentencia.
Previamente a esto, el viernes se desarrolló la última audiencia, que giró en torno a la situación de la menor de 14 años mientras estuvo de novia con Rechi. El fiscal Norberto Jamsech entregó al tribunal un informe del hospital Schestakow en el que consta que la menor fue sometida a un aborto terapéutico en agosto del año pasado.

El informe fue solicitado para determinar si esa práctica médica fue realizada antes o después del tiroteo del 30 de mayo, ya que en la ronda de testimoniales había surgido ese tema y la estrategia de la defensa apuntaba a demostrar que el imputado actuó por “emoción violenta” ante la posibilidad de que su novia se haya sometido a un aborto.

Sobre esta situación se interrogó a una conocida de la familia de la víctima, Patricia Muñoz, y a su hija de 16 años, amiga y compañera de escuela de la hija menor de Palacios, únicos testigos de la audiencia del viernes y últimos del juicio. Ambas hablaron que la menor esperaba mellizos y que el test de embarazo se realizó en la vivienda de Muñoz.

También se refirieron a ese aborto y a la relación que tenía el acusado con su novia. Finalmente los jueces decidieron convocar para mañana a las 10.30 a un profesional del Cuerpo Médico Forense para que “interprete” el informe del hospital sobre ese aborto, para luego dar lugar a los alegados del fiscal Jamsech y a la abogada oficial María del Carmen Camilleti, defensora del imputado.

El juicio se cerrará con la sentencia, que posiblemente pase para la tarde.

“Destruyó a una familia”

Miriam Villarroel, madre de Romina Palacios, opinó luego de la última audiencia del juicio que “acá no se está teniendo en cuenta que este muchacho (por Pablo Rechi) destruyó a una familia, nos destruyó como padres y mi nieta de tres años quedó sin su madre y afectó al esposo de mi hija”.

Dijo que el imputado cuenta con “muchos antecedentes violentos” y manifestó que “este muchacho andaba con mi hija menor sin nuestro conocimiento”.

Además expresó que “nada de lo que él hizo justifica la muerte de mi hija y yo estoy acá parada porque tuve suerte y no me mató, al igual que mi esposo. Él nos atacó brutalmente, no tuvo contemplación y no paró de disparar. Él dice que disparó a un portón, pero en realidad disparó a personas”.

Finalmente recordó a Romina: “Mi hija era buena madre, buena esposa y buena hija”.

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