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Martes 06 de Septiembre de 2011

La AFIP escrachó a un empresario de Bolivia que empleó indocumentados en un barrio privado de Guaymallén

La entidad asegura que el hombre es un millonario que negó tener relación con los obreros, y que terminó admitiendo la situación. Opiná: ¿Para vos la AFIP debería publicar los datos de todos los empresarios evasores?

Unos 17 bolivianos sin documentación fueron detectados trabajando en la construcción de un barrio privado en Guaymallén por personal de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Según informa esa repartición, el empleador es un millonario también boliviano que evadía impuestos al igual que su madre y que es dueño de una constructora e inmobiliaria ilegales.

Al ser entrevistados por personal de la AFIP, que visitó el barrio, los obreros manifestaron que su patrón era Onofre Paco Vega, a quien ubicaron rápidamente y el hombre se hizo presente en el lugar en una camioneta BMW valuada en unos 400 mil pesos.

Ante la complicada situación, Vega negó rotundamente tener algo que ver con la obra que se estaba realizando y dijo que era el vicepresidente de la empresa Chilcaneños S.A.

Los investigadores continuaron con el interrogatorio, pero el empresario iba modificando las respuestas en relación a sus empleados. Primero sostuvo que no los conocía, luego indicó que en realidad eran unos parientes y finalizó con la promesa de regularizar su situación. Hasta llegó a afirmar que el capataz de la obra era en realidad el presidente de la firma y lo obligó a firmar el acta de la AFIP, indica un comunicado de esa repartición.

A pesar de esto, el área de Fiscalización descubrió que Onofre Paco Vega era accionista y director de Chilcaneños S.A. y que jamás realizó pagos a la AFIP por Ganancias, IVA o Bienes Personales. Además, de determinó que realizó al menos 58 operaciones de compra-venta de inmuebles en los últimos tres años por un valor superior a 5.500.000 de pesos.

Siempre según el comunicado, a medida que avanzó la investigación sobre Vega, se determinó que el capataz no era el presidente de la firma, sino que lo era la madre de del empresario millonario. Esta mujer, que no declara ninguna actividad ante la AFIP, compró en 2008 el 50 por ciento de una camioneta Toyota Land Crusier (valuada en 422.000 pesos) y es titular de seis propiedades adquiridas en el año 2005. Además, en los últimos años vendió 8 propiedades, valuadas en más de un millón de pesos.

Ahora, la AFIP investiga los activos a nombre del contribuyente, pero también los activos de sus familiares, personas y sociedades relacionadas que no tienen capacidad para justificar sus actividades y bienes.

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