Mundo
Martes 25 de Agosto de 2015

La anaconda más grande del mundo que no era tal

Se ha visto hasta el hartazo en las redes sociales noticias falsas. Y muchas veces los medios caemos en la trampa. El que esté limpio que tire la primera piedra...
Uno de los últimos casos tuvo como protagonista al reino animal y le tocó en turno a una gigantesca serpiente anaconda con más de dos toneladas de peso y 40 metros de longitud, que si era cierto era todo un récord.
Pero lo asombroso no termina ahí, al colosal bicho le atribuían el engullido de "257 seres humanos y 2.325 animales". Para la tranquilidad de los lectores, postean una foto de la serpiente muerta y rodeada de gente como prueba del descubrimiento y captura de la misma tras 37 días de ferviente búsqueda por "comandos de la Royal British de África". 
Por último, y vaya detalle de ignorancia geográfica (o quizás una "pista" para indicar que la noticia era totalmente falsa), indicaban que la captura se habría producido en el río Amazonas de ¿África?

Exageraciones e inexactitudes
Al margen del error geográfico, el hallazgo de una anaconda de semejante tamaño ya hubiese sido noticia en los principales portales científicos, pero no, y como se suele decir: "Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía".
El primero en desconfiar fue un zoólogo. Y así fue que  Karl Shuker, quien además es un esperanzado criptozoólogo, estuvo entre los primeros que puso el grito en el cielo. Acostumbrado a lidiar con monstruos imaginarios que pueblan la red, Shuker no tardó mucho en desentrañar el origen del gigantesco engaño.
No sólo le llamó la atención el tamaño de la anaconda, sino también la precisión del número de personas y animales que había ingerido. "¿Le habrían insertado un "asesinómetro" para dicha determinación?", señaló Shuker con ironía. Y ni hablar del comando británico inexistente en África.
También le resultó extraño que la foto mostrara un gigantesco ofidio ileso y sin una mínima señal de cómo murió. Todos los caminos conducían a una gran farsa, sólo faltaba la evidencia para confirmarlo.
Le llevó dos minutos a Shuker pasar esa foto por el filtro de Google y descubrir que la historia era falsa, o a la verdadera anaconda. Ingresó a una página de biología brasileña y encontró la foto original que fue manipulada digitalmentepara ser presentada en sociedad como un monstruosa serpiente inexistente.
Como bien concluyó Shuker: "la historia de la anaconda gigante no era más que una estafa gigante".
Para desvirtuar definitivamente muchos mitos sobre este maravilloso animal, en este documental es más real que la anaconda ficticia que andaba por las redes sociales.

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