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Jueves 17 de Marzo de 2016

La batalla de los 19 expulsados

Ocurrió con Boca y Sporting Cristal. A un minuto del final se tomaron a golpes de toda clase los jugadores de ambos equipos y algunos terminaron en el hospital. Fue una "guerra" de la Libertadores.

El saldo de 19 de los 22 jugadores expulsados fue la consecuencia de una de las peleas más grandes del fútbol mundial. Ocurrió en la noche de 17 de marzo de 1971 en el estadio de Boca Juniors por el grupo 1 de la Copa Libertadores de América, cuando los locales recibieron a los peruanos de Sporting Cristal. En el mismo grupo estaban Rosario Central y Universitario de Perú. 
Boca debía ganar para seguir con chances de clasificarse. La Bombonera explotaba de pasión y los hinchas de Boca quedaron mudos con el primer gol de Obregoso (PT 17'), empató Jorge Coch a los 22' y tres minutos más tarde Ángel Clemente Rojas, o simplemente Rojitas, consiguió el 2 a 1. En la segunda parte, los peruanos empataron (2-2) a los 24'', con un tanto de González Pajuelo. 
Boca entró con Rubén Sánchez; Rubén Suñé, Julio Meléndez, Roberto Rogel y Armando Ovide; Ángel Clemente Rojas, Antonio Cabrera, Norberto Madurga; Jorge Coch, José Palacios y Aníbal Tarabini; después, al inicio del segundo tiempo, Nicolás Novello entró por Madurga y a los 16, Oscar Pianetti por Tarabini.
Boca estaba desesperado y un minuto antes del final el mendocino Roberto Rogel reclamó un supuesto penal. En la jugada siguiente, el boquense Rubén Suñé le cometió una infracción violenta a Alfredo Quesada. Y ahí comenzó la batahola con trompadas, patadas voladoras y otras agresiones físicas. 
Un periodista peruano dijo: "Eloy Campos es víctima de una brutal falta. En el piso recibe una desleal patada del argentino Coch, que le rompe el tabique y le causa la pérdida del conocimiento. Mellán, quien acude en su defensa, pierde el equilibrio y en el piso recibe otra artera patada de Coch, que le produjo una conmoción cerebral".
Y sigue : "Los jugadores de uno y otro equipo se trenzaban en una incalificable contienda de golpes, puños, patadas, carreras, enfrentamientos, caídas y rostros sangrantes. Ni los numerosos efectivos del orden que estaban dentro del campo pudieron evitarlo. El infierno se había apoderado de la mítica Bombonera".
Y un periodista argentino contó: "A los 39 minutos, Roberto Rogel se dejó caer en el área peruana buscando el penal salvador. Pero el uruguayo Alejandro Otero no cobró y esa jugada desató la furia de Rojitas que acto seguido corrió y planchó en el aire a Fernando Mellán cuando iba a rechazar una pelota. 
Esta patada desató una batalla campal. Los jugadores del Cristal rodearon a Rojitas para reprocharle su actitud y fue en ese momento que Rubén Suñé se la agarró con Alberto Gallardo, a quien conectó con un puñetazo. A partir de ese momento fue todo locura. Coch agredió a Mellán y lo rodearon cinco jugadores peruanos dispuestos a todo, mientras Rogel y Silvero demostraban sus cualidades pugilísticas a cualquiera que les pasara cerca.
El Chapa correteaba a Quesada y apareció Gallardo que le tiró una patada en la cara y le provocó un profundo corte. Con Suñé herido, sus compañeros fueron por la venganza. Corrieron todos encima de un Gallardo que salvó su vida porque efectivos de la policía argentina lo rodearon y protegieron con escudos. Como consecuencia de las agresiones, Campos y Mellán acabaron en el hospital Argerich. Suñé fue internado en el sanatorio Santa Isabel con siete puntos de sutura".

El resto de jugadores fueron detenidos en aplicación de un edicto policial que sancionó con 30 días de arresto a los culpables de incidentes ocasionados en eventos deportivos. Los jugadores argentinos y peruanos pasaron la noche en la Seccional 24 de la policía de Buenos Aires. En los pasillos de la Seccional se volvieron a ver los jugadores de Boca y Sporting Cristal, que compartieron pizzas. La bronca se terminó en la cancha. 
El árbitro en el informe presentado había expulsado a 10 jugadores de Sporting (menos el arquero Luis Rubiños) y a 9 de Boca, excepto el arquero Sánchez y Melendez. 
El Tribunal de Penas de la AFA se reunió el 2 de abril de ese año y determinó la suspensión de un año y seis meses para Suñé, un año y cuatro meses para Rogel, un año y dos meses para Roberto Cabrera, y suspensión de un año para Coch y para el técnico José María Silvero. A Boca lo eliminaron de la Copa Libertadores. 
La sanciones de la Confederación Sudamericana de Fútbol fueron más leves: seis partidos a Suñé, cuatro a Rogel, Rojitas y Cabrera, dos a Pianetti y Palacios y una para Ovide. Román y Novello sólo fueron amonestados.
El peruano José Del Castillo también tuvo un suceso familiar desagradable porque su madre, que vio la gresca por TV, sufrió un ataque al corazón y falleció. 
El episodio fue lamentable y recibió críticas mundiales, pero el presidente peruano, el general Velasco Alvarado, a través de un cablegrama, daba palabras de aliento a la delegación peruana "por defender la divisa con honor e hidalguía".
Fue una noche triste para el fútbol y se recordará como la batalla campal con 19 expulsados. 

Fuente: Diario UNO Mendoza

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